En días pasados después de responder a la encuesta sobre el Censo de Población que realiza el INEGI (Instituto Nacional de Estadística y Geografía en México) y que la entrevistadora me preguntó: “que religión profesaba” respondí como se me había instruido que contestara: Católico Romano. ¿Fue acaso cabal mi respuesta?...Hoy, después de reflexionar serenamente, dudo mucho de serlo verdaderamente. Sí, nací en un hogar católico, fui Bautizado en la fe, hice mi Primera Comunión y fui Confirmado por el Señor Obispo de mi Diócesis; pero, ¿es todo esto lo que se requiere para ser Católico de Verdad?... ¡Creo que no! Me hice un rápido examen de conciencia y me pregunté:
1.- ¿Cumplo los Mandamientos de la Ley de Dios?
2.- ¿Cumplo los mandamientos de la Santa Madre Iglesia?
3.- ¿Sé cuáles son los Siete Pecados Capitales?
4.- y ¿cuáles son las Siete Virtudes contrarias a los Pecados Capitales?
5.- ¿Sé cuáles son las Virtudes Cardinales?
6.- ¿Y las Virtudes Teologales?
7.- ¿Sé qué es el Espíritu Santo?
8.- ¿Sé cuáles son los Dones del Espíritu Santo?
9.- ¿Sé cuáles son los Frutos del Espíritu Santo?
10.- ¿Y cuáles son los pecados contra el Espíritu Santo?
Después de este breve interrogatorio personal sobre los elementos básicos del Catecismo, honestamente no me pude calificar más que con un insuficiente 7 (siete). ¡Qué desilusión sentí en mi alma!, si todo esto lo sabía cuando lo aprendí en mi niñez. Pero ahora de adulto, algunas cosas, se me han olvidado, otras no las cumplo íntegramente y muchas las ignoro porque así conviene a mi pereza espiritual o a mi complaciente soberbia...¿Cuántos de ustedes hermanos que están leyendo este humilde escrito pueden autocalificarse con un 10? Ojalá que fueran muchos o mejor aún... ¡Todos!; pero no es así. Necesitamos actualizarnos, leer y aprender lo que no sabemos o lo que nos hemos olvidado.
Pidamos en nuestras súplicas y oraciones a Jesús Sacramentado que nos ilumine en uso de su Omnipotencia y Misericordia con la luz y entendimiento del Espíritu Santo, para ser católicos a cabalidad para gloria de nuestro Dios y Señor.

Hermano, busca y lee Obras Catequísticas, perfecciónate en el conocimiento de tu religión y de seguro podrás amar y servir más y mejor a Dios y a tu prójimo.
Recuerda que para superarnos y progresar, siempre debemos estar en capacitación continua, así como lo hacemos en nuestro trabajo y vida personal también hagámoslo para nuestra vida espiritual.
¡¡¡Alabado y adorado sea por siempre Jesús Sacramentado!!!