La última Cena demuestra que la Eucaristía es el memorial del acontecimiento definitivo de la vida de Jesús.

La última Cena de Jesús y la Eucaristía están plenamente vinculadas con los acontecimientos de la Pasión, Muerte y Resurrección, donde Jesús, Profeta, se manifiesta como Cristo.
La última Cena es la Institución de la Eucaristía, que es el Milagro de Milagros, el más grandioso acto de amor de toda la historia hecho por Dios por intermedio de su amadísimo hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de los pecados y la salvación de toda la humanidad.
A la entrada de la noche, próxima ya la hora de la Cena Pascual, Jesús se reunió con sus discípulos en la habitación que escogiera para ese fin. Al sentarse a la mesa dijo: “De todo corazón he deseado comer esta Pascua con vosotros antes de sufrir. Porque os digo que Yo no la volveré a comer hasta que ella tenga su plena realización en el Reino de Dios.”

No hay palabras que puedan expresar el significado de la última Cena para nuestra pequeña inteligencia, solo la Fe y la Gracia del Espíritu Santo nos lo pueden revelar.
Mientras estaban comiendo, tomó pan y lo bendijo, lo partió y dándoselo a sus discípulos dijo: “Tomad y comed, ESTO ES MI CUERPO el que se da para vosotros. Haced esto en memoria mía.” Así, Jesús mostró cuán profundo era su amor por nosotros dándonos en la Sagrada Eucaristía el regalo de sí mismo y de su amor total.
Luego tomó la copa de vino, dio gracias y la presentó a sus apóstoles, diciendo:
“Bebed de él todos, porque ésta es la sangre mía de la Alianza, la cual por muchos se derrama para remisión de los pecados.” “Haced esto cuantas veces bebáis, para memoria mía.”
Una vez que hubo otorgado a sus discípulos estos supremos dones, Jesús les impuso otro mandamiento cuya observancia había de ser la marca distintiva del verdadero cristiano: “Que os améis unos a otros, así como Yo os he amado"
He aquí en esta corta recapitulación de la Ultima Cena en que Jesús nos deja:

¿Quién mas podría heredarnos semejantes dones?.. Solo nuestro Dios, Dios de Bondad y Dulzura , Dios de Perdón y Reconciliación, Dios Unico y Dios Verdadero, y finalmente nos da su promesa inquebrantable de algún día recibirnos en su reino y tengamos la dicha infinita de Glorificarle y Adorarle por toda la eternidad.
Que inmensamente dichosos debemos de sentirnos de tener un Dios como Nuestro Dios, roguémosle para que mediante su omnipotencia haga que todos los seres humanos le amen y adoren para que cielos y tierras le adoren y bendigan como dice la letra de una hermosa canción.
Este es el humilde deseo en esta Celebración del Jueves Santo de la Adoración Eucarística Perpetua de Cardel.
ALABADO Y ADORADO SEA POR SIEMPRE JESUS SACRAMENTADO.
¡¡¡VIVA CRISTO REY!!!