
En principio, definamos lo que es un "Dogma". Según el Diccionario de la lengua, "Dogma es el punto fundamental de una doctrina religiosa o filosófica". La iglesia católica define: “Se entiende por Dogma el enunciado de una verdad contenida en la revelación, escrita o transmitida, que la Iglesia propone para que se crea como Divinamente revelada en una formulación auténtica, ya sea por un juicio solemne, ya sea, al menos, por el magisterio ordinario y universal de la Iglesia”.

Dogma Mariano es una verdad de fe respectiva a la Virgen María, afirmada por la iglesia y comprobada por la misma. Los Dogmas Marianos son cuatro:
- El de su Maternidad Divina, “María es la Madre de Dios”.
- El de su Virginidad Perpetua, “María fue virgen en el parto, antes del parto y después del parto"
- El de su Inmaculada Concepción, “La Virgen María nunca tuvo la menor mancha de pecado y fue inmune a él, desde su concepción y durante su inmaculada vida”
- El de su Asunción a los cielos, ”María asunta a los cielos en cuerpo y alma”

Los fieles de los cinco continentes piden a nuestro Pontífice con enorme insistencia, la proclamación de un Quinto Dogma Mariano: “María Corredentora en el plan divino de la salvación, mediadora de todas las gracias y abogada del pueblo de Dios”
Cinco cardenales enviaron una carta a todos los purpurados del mundo invitándolos a unirse a ellos para pedir al Papa Benedicto XVI, que declare este Quinto Dogma Mariano “que proclamaría la verdad cristiana sobre María.” El texto incluye la petición al Papa de proclamar a María “Madre espiritual de toda la humanidad, Corredentora con Jesús redentor, mediadora de todas las gracias con Jesús único redentor, abogada con Jesucristo a favor del género humano”
Esto también ha sido pedido por la Santísima Virgen María en su aparición en Ámsterdam, Holanda bajo la advocación de “la Señora de Todos los Pueblos.”

Hermanos pidámosle a Dios que Él en su infinita omnipotencia y eterna sabiduría disponga lo justo y necesario para el bien de la humanidad, y juntando nuestras manos y en piadosa y humilde actitud, digamos:
Alabado y Adorado sea por siempre Jesús sacramentado.
¡¡¡¡¡Viva Cristo rey!!!!!


