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miércoles, 20 de febrero de 2013

Segunda Semana de Cuaresma, ¿y Tú, Ya Empezaste?


Durante el Tiempo de Cuaresma que señala la Liturgia Católica, que comienza en el Miércoles de Ceniza y termina el Jueves Santo, antes de la Última Cena, este blog publicará solo temas referidos a este Periodo Penitencial.

La semana pasada empezamos con la serie de artículos Cuaresmales que pretendemos nos ayuden a reflexionar sobre el significado de este tiempo en que la iglesia nos exhorta a la oración, al ayuno y a la abstinencia en preparación para la Pascua. La Pascua es la Fiesta Principal de todos los cristianos y en ella conmemoramos la Resurrección del Cordero Inmolado en la cruz por nuestra Redención, Jesucristo Nuestro Señor.

Confiamos en que nuestras repetidas recomendaciones sean escuchadas y practicadas para nuestra purificación y principalmente ¡Para la gloria de Dios!.

Hay un refrán que dice: “La gota de agua horada la piedra”, y a ustedes queridos hermanos: 

Las infinitas lágrimas de Jesús en la cruz, ¿ya han atravesado vuestros corazones? 

¡Cada quien sabe su respuesta y Dios también!

Si aún no has iniciado tu camino Cuaresmal es preciso que lo hagas ya. Deja de lado un placer y reemplázalo por una oración. Si tienes deseos de comer algún manjar de tu preferencia, piensa en Jesús crucificado cuando dice: ”Tengo sed” y rechaza el apetito que apremia tus sentidos y dáselo como una ofrenda a Dios Nuestro Señor.

Si de costumbre haces una oración diariamente, haz una más para que ésta te colme de satisfacción. Es una humilde contribución de poner una sonrisa en el herido corazón de Jesús.

Busca en las biografías de los Santos, cómo ellos llegaron a la Santidad. Sigue sus ejemplos.  Rompe tu cotidiana rutina de perder el tiempo y aprende a purificar tu alma con la meditación,  solo con el único fin de agradar a Dios Nuestro Señor.

El tiempo de Cuaresma es también de renovación. Renueva tu Adoración a Dios, introduce los cambios que sean necesarios en tus oraciones, busca nuevos caminos que te lleven a caminar más cerca de Jesús. Ayuda a los pobres, viste al harapiento, visita al enfermo, consuela al afligido, en fin haz el bien sin reparar a quien se lo haces. ¡Hazlo en nombre del Señor!

Asiste aunque sea por una vez al rezo del Vía Crucis, en el cual se contemplan y meditan en sus 14 estaciones los misterios dolorosos de Cristo en su camino del pretorio hasta el calvario. Es una manera muy fructífera de preparar el alma para  la Pascua de Resurrección.

Así como el dicho que dice “Todos los caminos conducen a Roma”, así hay mil y una formas de obtener mediante ellas el objetivo de la Cuaresma, que es el de prepararnos espiritualmente para celebrar la Fiesta de la Pascua de Resurrección, el más grandioso acontecimiento Litúrgico de la Iglesia que fundó Jesús.


Queridos hermanos, ustedes que continua y cumplidamente asisten a visitar a Jesús Sacramentado en las capillas de Adoración Eucarística Perpetua en todo el mundo, en este tiempo de Cuaresma, traten de hacerle una visita extraordinaria , en la que poniendo toda su fe y amor le soliciten que les permita un arrepentimiento sincero, un ayuno voluntario y   una abstinencia verdadera. Y así, poder ser dignos de conmemorar y celebrar su Gloriosa Resurrección.


Alabado y adorado sea por siempre Jesús sacramentado

¡¡¡Viva Cristo Rey!!!





miércoles, 13 de febrero de 2013

Cuaresma, 40 Días de Oración, Ayuno y Abstinencia, Preparación para la Pascua.


Hoy Miércoles de Ceniza la Iglesia Católica da comienzo al tiempo de Cuaresma, lapso durante el cual los católicos nos preparamos espiritualmente, mediante  la Penitencia y la Oración, y materialmente, mediante el Ayuno y la Abstinencia a celebrar dignamente la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, nuestro Señor y Redentor.

Cada uno de nosotros nos reconocemos pecadores, y por medio de este acto de responsabilidad declaramos haber ofendido a Dios, y con el fin de implorar y merecer la misericordia de Nuestro Señor, voluntaria y humildemente prometemos introducir un cambio en nuestras vidas que radicalmente nos ayude a alejarnos del mal y reconciliarnos con Dios.

La Oración debe ser la manifestación espiritual que nos permita expresar con toda sinceridad el testimonio más eficaz de nuestra súplica de obtener el perdón  y de confirmarle a él que todo lo sabe, nuestro  verdadero arrepentimiento por haberle ofendido.

Nuestra oración debe ser personal, íntima, humilde. Sentida y donde el corazón herido por el mal, reconozca plenamente el error cometido y que firmemente se comprometa a jamás volver  a servir a Satanás.

La Penitencia, es la mortificación que uno voluntariamente se impone a sí mismo con el fin de sentir el dolor del mal hecho y experimentar en carne propia la aflicción de haber transgredido la Ley Divina.

El Ayuno es también un castigo personal que nos imponemos  para que la privación del alimento debilite al ser material pero que a la vez sirva para fortalecer y purificar al ser espiritual. Y es seguro que purificando y fortaleciendo a nuestro espíritu seremos dignos de que Dios nos pueda escuchar.

La Abstinencia es la virtud que nos permite rechazar parcial o totalmente de todo aquello que nos proporcione un placer material.
Nuestros sentidos son las facultades que tiene el hombre o cualquier animal de recibir por intermedio de determinados órganos corporales la impresión de objetos o estímulos exteriores. Cuando estos objetos o estímulos son placenteros a nuestro ser material generalmente debilitan nuestra fuerza y voluntad espiritual.
La debida y controlada acción sobre los factores placenteros exteriores nos ayudan a fortalecer nuestra voluntad espiritual. Un espíritu débil cede ante el mal, una voluntad espiritual fuerte triunfa sobre el mal.

Hemos tratado de exponer cual debe ser nuestra participación durante el tiempo de Cuaresma y  qué es lo que debemos hacer para cumplir con los preceptos que nuestra Santa Iglesia Católica nos aconseja seguir. 

Somos libres de actuar según nos lo dicte nuestra propia conciencia. Cada uno de nosotros es responsable de sus actos. 

¡Nadie podrá reemplazarnos el día que Jesucristo regrese
para juzgar a vivos y muertos!

y ¡Solo nosotros responderemos por lo que está escrito
 en el Libro de nuestras vidas!

Queridos hermanos, ¡Renovemos nuestras vidas!, es tiempo de cambios, escojamos el Cambio para el Bien

Aprovechemos este tiempo de Cuaresma para hacer oración ante Jesús Sacramentado en la Capilla de Adoración Eucarística Perpetua. 

Aumentemos nuestras visitas al Santísimo,

Fortalezcamos nuestro espíritu, con la ayuda del Espíritu Santo

Demos a Dios lo que Dios merece y no lo que tú creas que debe merecer.

Pidamos a la Santísima Virgen María que interceda por nosotros ante su Divino  Hijo y hagamos la promesa cuaresmal de rezar el Santo Rosario un día a la semana en nuestra Capilla, para  ofrecerle a Jesús nuestra alabanza y a Dios  Padre la eterna gloria e infinita adoración.



Alabado y adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡Viva Cristo Rey!!!





jueves, 10 de marzo de 2011

¡Cuaresma!

La Iglesia Católica señala el Miércoles de Ceniza como el inicio del Tiempo de CUARESMA, que es un lapso de 40 días en el que los católicos nos preparamos para la gran fiesta de la Pascua y Resurrección de Cristo Jesús.

La Iglesia recomienda que debemos reconocer que somos pecadores y por lo tanto debemos arrepentirnos de nuestros pecados para que nos los sean perdonados y llegar a la fiesta máxima de la Liturgia Católica revestidos de la pureza espiritual necesaria para poder glorificar dignamente a Dios, nuestro Creador.


Durante la Cuaresma, también se nos solicita que practiquemos el ayuno y abstinencia así como otros actos de penitencia que purifiquen nuestra vida alejándonos del camino material y acercándonos al sendero que nos lleve al encuentro con Dios. Como siempre, nuestra Iglesia nos señala el camino a seguir y su destino final, la salvación de nuestra alma. Pero no nos obliga... la forma y la sinceridad de cómo lo hagamos, depende de nosotros mismos.


Nuestra preparación durante la Cuaresma es responsabilidad y compromiso de cada uno. Nadie se purificará por participar en actos de contrición y arrepentimiento masivos si no lo hace individualmente con absoluta verdad y fe de que su actitud emana de un corazón que palpita y vive solo para alabar, glorificar y adorar a Dios nuestro Señor.
La sinceridad y conocimiento de nuestras acciones las sabemos nosotros y las sabe Dios de antemano. Podremos fingir ante los hombres y sacerdotes pero nuestra conciencia y Dios siempre sabrán la verdad.


Pongamos toda nuestra fuerza espiritual para desterrar en esta Cuaresma toda huella de pecado que pueda existir en nuestras almas.

¡Aspiremos a la santidad con el apoyo del Espíritu Santo y la ayuda de Jesús Sacramentado. Preparémonos debidamente amando a nuestro prójimo, siendo humildes y arrojando de nuestras vidas a la soberbia!

Hagamos de esta cuaresma la renovación total de nuestro cuerpo y alma, adorando e imitando a nuestro Señor Jesucristo.

Repasemos diariamente en nuestra memoria el Sacrificio de Jesús en la cruz y acompañémoslo en el camino de su calvario amándolo como nunca lo hemos hecho

Ayudémosle a aliviar el peso de su cruz, que son nuestros pecados, para que jamás volvamos a crucificarle por culpa de ellos.



Y que esta nueva vida que alcanzaremos en esta Cuaresma nos permita seguir con ella hasta el fin de nuestros días, para la alegría y gloria de nuestro Dios y Señor.
Hermanos, valoremos durante esta Cuaresma nuestro amor a Jesús Sacramentado. Preguntemos a nuestros corazones si le amamos de verdad, ¡sin límites!... Si Él está sobre todo y antes de todo... si somos capaces de dar nuestra vida por Él, como el dio la suya por nosotros.

Las respuestas, tú las sabes……… y Dios también.


Alabado y adorado sea por siempre Jesús Sacramentado.

¡!!!Viva Cristo rey!!!!!