El 13 de Mayo la Iglesia celebra como fecha consagrada a tres advocaciones de la Santísima Virgen María: Nuestra Señora de la Santísima Eucaristía, la Virgen de Fátima y la Virgen Rosa Mística. Tres representaciones de la Santísima Virgen María, madre de Jesús, Dios hecho hombre, también Madre nuestra y de toda la humanidad.
Como un tributo de fe y amor a nuestra Madre Celestial, los hermanos de la Adoración Perpetua al Santísimo Sacramento en Ciudad Cardel hacemos hoy una breve reseña de cada una de estas advocaciones.
Nuestra Señora del Santísimo Sacramento.- Bajo este nombre invocamos a la Virgen María porque ella es la Madre de Jesús, que vive en la Eucaristía, porque fue de ella que Él asumió la carne y sangre que nos alimenta espiritualmente.
Por medio de ella recibimos toda la gracia contenida en el Santísimo Sacramento del altar.
Ama a María y amarás a Cristo Eucaristía.
Ama a Cristo Eucaristía y no te encontrarás lejos de María puesto que Madre e Hijo son inseparables.
Virgen de Fátima.-
Durante la Primera Guerra Mundial, el 13 de mayo de 1917 la virgen se apareció en Fátima, Portugal a tres humildes pastores, Lucía, Francisco y Jacinta, para solicitarles que rezaran por la humanidad pecadora y anunciarles que pronto llegaría la paz, pero que era necesario dar a conocer al mundo entero la necesidad de mostrar nuestro arrepentimiento mediante la oración por toda la maldad y ofensas a Dios Nuestro Señor.
Les encomendó que erigieran una capilla en el mismo lugar de su aparición, que es actualmente la Basílica de Fátima y además les comunicó muy secreta y confidencialmente tres revelaciones para el futuro las cuales solo podían ser reveladas al Santo Padre en fechas determinadas. Los pastores cumplieron con lo solicitado por la Virgen, que se siguió presentando ante ellos durante los 5 meses siguientes a su primera aparición el día 13 de cada mes con excepción de agosto que apareció entre el 15 y el 19.
En 1947, en una pequeña ciudad de Italia, la Virgen se le presentó a Pierina Guilli, y le comunicó su deseo de que el día 13 de cada mes se consagrara como Día Mariano para que el mundo practicara con fe y amor la oración como único camino a su salvación.
En esta primera aparición el pecho de la virgen mostraba por tres espadas. El domingo 13 de julio de 1947, la Virgen se apareció nuevamente a Pierina en la capilla del hospital donde ésta era enfermera, pero en esta ocasión su corazón no llevaba espadas sino tres rosas, una blanca, una roja y la otra dorada.
Significado de las tres espadas:
- Perdida culpable de la vocación sacerdotal o religiosa.
- La vida en pecado mortal de las personas consagradas a Dios.
- Abandono de la vocación sacerdotal o religiosa perdiendo la fe y convirtiéndose en enemigos de la iglesia.
Significado de las tres rosas:
- Rosa blanca: simboliza el espíritu de oración.
- Rosa roja; representa el espíritu de sacrificio para reparar algún mal.
- Rosa dorada o amarilla simboliza el espíritu de penitencia.
El mensaje que nos dejan las tres apariciones de nuestra Santísima Madre Inmaculada es muy claro: “que hagamos oración, dediquemos una plegaria a Dios con todo nuestro corazón y con toda nuestra fe, para que seamos dignos de su perdón y misericordia”.
Hermanos unámonos a la Adoración Eucarística Perpetua y sigamos la súplica de María Madre de Dios y Madre nuestra para que interceda por nosotros ante su amadísimo hijo, Jesús Sacramentado.

