miércoles, 16 de marzo de 2016

Al Final de la Cuaresma… ¿Cuántos llegamos a la Conversión?


La pregunta obviamente va dirigida a los que el pasado 10 de Febrero de 2016, Miércoles de Ceniza, iniciamos con devoción el compromiso de que en los siguientes 40 días abriríamos nuestros corazones para fielmente arrojar el mal de nuestro ser mediante la Oración, la Reflexión y la Reconciliación y así llegar a nuestra Conversión Espiritual.

El tiempo de preparación está por terminar, y hay muchos, muchísimos, “católicos” que ¡Ni siquiera saben lo que es un Miércoles de Ceniza y menos un Tiempo de Cuaresma!. Ellos siguen con su vida de aridez espiritual sin que una sola lágrima de amor, derramada por Jesús en la cruz, les pueda sacar de su inconsciente proceder. Para ellos no nos queda más que repetir las palabras de nuestro redentor, Jesucristo,”Perdónalos porque no saben lo que hacen.” 

Hermanos evangelizadores católicos, he ahí en ese grupo su verdadera misión de salvación, ¡Salvemos esas vidas de las garras del maligno!, que aprovechando su ignorancia, con sutileza en su engaño las conducen a su mundo de tinieblas y perdición. 


Retomando el tema de nuestra pregunta sobre el resultado de la Cuaresma en nuestros propósitos personales; no todo es negativo, sí hay católicos verdaderos de conocimiento, fe y práctica. Son aquellos que movidos por el amor de Dios implantando en sus corazones, han aprovechado estos cuarenta días para prepararse debidamente para celebrar el acontecimiento más grande de nuestra fe que es la Pasión, Muerte y Resurrección de nuestro Señor Jesucristo. 

  • Cada día ha sido un día de oración mediante la cual hemos humildemente reflexionado sobre nuestros actos, nuestro entorno material y espiritual, nuestros sentimientos de amor y perdón para con todos los seres que compartimos en este peregrinar por el camino que nos señala Jesús.


  • En estos cuarenta días hemos estado en contacto directo con nuestro creador, Él sabe de la sinceridad de nuestros corazones, de nuestras penas y alegrías, de nuestros aciertos y desaciertos, de la fortaleza y debilidad de nuestra fe, de nuestras caídas y de nuestro esfuerzo para volver a ponernos de pie y seguir las huellas santas en el caminar con Jesús.


  • Hemos cumplido con lo que nos manda nuestra Santa Iglesia Católica en este bendito tiempo de Cuaresma. Donde cada día, junto con el amanecer se asoma el resplandor de Jesús, diciéndonos: “Sígueme” y en el feliz atardecer diario en la tibieza de una dulce penumbra encontramos la paz y la misericordia de nuestro Dios Todopoderoso, por haberlo complacido con nuestra humilde oración.


Hemos pues, queridos hermanos, en la medida de nuestras posibilidades, expresadas con toda nuestra voluntad, cumplido con lo prometido: oración, reflexión y conversión. Estamos dignamente preparados para una celebración, solemne, jubilosa y gozosa de la Pascua de Resurrección, culmen del misterio de nuestra fe. 

Para aquellos hermanos que no hayan cumplido cabalmente con las obligaciones dictadas por la Santa Iglesia Católica para la celebración del Tiempo Litúrgico de la Cuaresma, les recordamos que aún quedan tres días, Jueves, Viernes y Sábado, para verdaderamente reconciliarse con Dios acudiendo al Sacramento de la Confesión, arrepentirse de todo corazón por la falta cometida y ofrecer un Sacrificio Penitencial que nos permita pasar por el dolor y sufrimiento que significa haber ofendido a Dios Nuestro Señor, al cual, postrados a sus pies imploramos humildemente nos conceda su perdón por su infinita misericordia que nace de su infinito amor.



Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡ Viva Cristo Rey !!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario