miércoles, 24 de abril de 2013

Semblanza del Evangelista San Marcos


Los orígenes y vida de San Marcos son poco conocidos por la mayoría de los cristianos católicos,  quienes solo lo reconocen por ser uno de los Cuatro Evangelistas que escribieron sobre la vida de Jesús después de su Muerte y Resurrección.

Todos los datos sobre San Marcos son suposiciones y algunas de ellas confirmadas por algunos de los primeros cristianos que lo conocieron en vida.
Es por consiguiente este relato,  lo que se dijo o se escribió acerca de él.

Nació Juan, apodado Marcos, en el seno de una familia judía de Jerusalén. Su madre María la viuda,  era la dueña de una amplia casa del huerto o jardín adyacente llamado Getsemaní.

Se dice que la casa de la madre de San Marcos fue el lugar donde Jesús celebró con sus discípulos la Última Cena. Asimismo en ese mismo sitio el Espíritu Santo descendió sobre cada uno de los Apóstoles y la Virgen María en forma de lenguas de fuego.

Era pues esta casa el lugar de reunión de los primeros cristianos entre ellos Simón Pedro quien acostumbraba alojarse allí. Se cuenta que el joven que siguió a Jesús envuelto en una sábana cuando fue apresado, era Juan Marcos.

La cercanía de Marcos a los apóstoles y tal vez al mismo Jesús, suponemos,  le permitió que, sin ser su discípulo, escuchara algunas de las palabras de Nuestro Señor.

Siendo ya mayor, Marcos por mediación de su primo San Bernabé, acompañó a San Pablo en su primer viaje de evangelización pero durante èste, atemorizado por los ladrones y asaltantes del lugar, regresó a Jerusalén. Lo que motivó que San Pablo se negará a que Marcos les acompañara en su segundo viaje ya que había dado signos de inconsistencia. Esto provocó la separación de Bernabé de Pablo, y asì, Bernabè junto con Marcos decidieron viajar a Chipre.

Después Marcos se convirtió en intérprete y secretario de San Pedro. Transformándose en discípulo de él. Era tanto el aprecio de Pedro por Marcos que le llamaba “mi hijo”.

Después del martirio y muerte de San Pedro, Marcos empezó a escribir la vida y testimonios de Jesús, basado en los hechos narrados por San Pedro, testigo presente de los mismos, así como en los discursos de evangelización que predicaba Pedro.

Se dice que el Evangelio de San Marcos sirvió de base a los otros tres evangelistas para escribir los suyos. Un sabio dijo que el Evangelio de San Marcos es el libro más grande que se ha escrito en todos los tiempos.

El Evangelio de San Marcos no obstante en ser el más corto, solo tiene 16 capítulos, lleva en sí los matices de una lozana y alegre narración que cautiva al lector. Además de describir con sencilla magnitud los rasgos celestiales de la persona de Jesús.

San Marcos viajó y fundó la Iglesia Cristiana de Alejandría donde por el año 68 fue martirizado y muerto un 25 de abril, fecha en que la Iglesia Católica recuerda la festividad de San Marcos.

Se cuenta que por el año 800 unos comerciantes venecianos llevaron su cuerpo a la ciudad de Venecia donde hasta hoy descansan sus restos en la hermosa Catedral de San Marcos, erigida como homenaje a este notable evangelizador.

Queridos hermanos adoradores de la Santísima Eucaristía, roguemos al Espíritu Santo que derrame en nuestras mentes el don de la sabiduría para que inspirados en ella podamos y lleguemos a ser misioneros evangelizadores de Jesús Sacramentado para la gloria de Dios Nuestro Señor.



Alabado y adorado sea por siempre Jesús Sacramentado


¡¡¡Viva Cristo Rey!!!

miércoles, 17 de abril de 2013

Jesús Repite Dos Veces el Milagro de la Pesca


Estos dos sucesos coinciden en el hecho de una Pesca Milagrosa y abundante, no obstante que sus discípulos no habían logrado pescar un solo pez en toda la noche.

Seguramente somos muchos los católicos que no sabemos que son dos acontecimientos diferentes y ambos los confundimos creyendo que es uno solo. Ambos hechos se producen en el Mar de Galilea también llamado lago Genesaret o lago Tiberíades.

La gran diferencia reside que el primero lo realiza Jesús al comienzo de su vida pública y el segundo en la tercera aparición a los apóstoles, ya Resucitado.

A continuación transcribimos el Primer Milagro tal como es narrado en la Santa Biblia en el Evangelio de Lucas Capítulo 5; 4-11:

Cuando terminó de hablar dijo a Simón: ”Lleva la barca a la parte más honda y echa las redes para pescar” Simón respondió: ”Maestro hemos trabajado toda la noche sin pescar nada, pero si tú lo mandas, echaré las redes” Así lo hicieron, y pescaron tantos peces que las redes estaban por romperse.
Pidieron por señas a sus compañeros que estaban en la otra barca que vinieran a ayudarlos; llegaron, pues, y llenaron tanto las dos barcas, que por poco se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se arrodilló ante Jesús, diciendo: “Señor, apártate de mí, porque soy un pecador.”
Pues tanto él como sus ayudantes estaban muy asustados por la pesca que acababan de hacer. Lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, compañeros de Simón.
Pero Jesús dijo a Simón “No temas, de hoy en adelante serás pescador de hombres.” Entonces llevaron sus barcas a tierra, lo dejaron todo, y siguieron a Jesús.


Este milagro de Jesús es otra manera suya de enseñar. Aclara lo que será para los apóstoles de todos los tiempos “pescar hombres”. Cristo tiene muchos oyentes, busca hombres que se entreguen para ser sus verdaderos enviados. Hombres que le obedezcan y abandonen todo por seguirle.


Continuando escribimos la exposición hecha en la Santa Biblia en el Evangelio de Juan Capítulo 21; 1-14:

Después de esto, nuevamente Jesús se hizo presente a sus discípulos en la orilla del lago Tiberíades. Y se hizo presente como sigue.

Estaban reunidos Simón Pedro, Tomás el Gemelo, Natanael de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo y otros dos discípulos. Simón Pedro les dijo: “Voy a pescar.” Le contestaron: “Nosotros vamos también contigo.”
Partieron y subieron a la barca. Pero esa noche no pescaron nada.

Al amanecer, Jesús se presentó en la orilla. Pero los discípulos no podían saber que era él. Jesús les dijo. “Muchachos, ¿tienen algo de comer?” Le contestaron: “Nada.” Entonces Jesús les dijo:” Echen la red a la derecha y encontraran pesca.”

Echaron la red y se les hicieron pocas las fuerzas para recoger la red, tan grande era la cantidad de peces.
El discípulo a quien Jesús más quería dijo a Simón Pedro: “Es el Señor.” Cuando Pedro oyó esto de “Es el Señor”, se puso la ropa (se la había sacado para pescar) y se echó al agua. Los otros discípulos llegaron a la barca, arrastrando la red llena de peces; estaban como a cien metros de la orilla.
Cuando bajaron a tierra, encontraron un fuego prendido y sobre las brasas,  pescado y pan.
Jesús les dijo: “Traigan de los pescados que acaban de sacar.” Simón Pedro subió a la barca y sacó la red llena con ciento cincuenta y tres pescados grandes. Con todo no se rompió la red.
Jesús les dijo: “Vengan a desayunar”, y ninguno de los discípulos se atrevió a hacerle la pregunta: “¿Quién eres tú?”, porque comprendían que era el Señor. Jesús se acercó a ellos, tomó el pan y se lo repartió. Lo mismo hizo con los pescados.
Esta fue la tercera vez que se manifestó a sus discípulos después de haber resucitado de entre los muertos. 


De nuevo se presenta Jesús, esta vez junto al lago Tiberíades. Este hermoso relato está saturado con la presencia de Cristo Resucitado, quien aparece de pie en la orilla desierta, a la luz del amanecer.

Los apóstoles arrastran en sus redes 153 peces grandes, ahora bien, en ese tiempo esta cifra tenía un valor simbólico  y expresaba Plenitud y Universalidad

Así será la acción de la Iglesia: los pastores de la Iglesia llevaran en sus redes hacia Cristo a todas las naciones de la tierra.

Hermanos, demos gracias  a Jesús Sacramentado y al Espíritu Santo que por su amor eterno y su infinita sabiduría nos han permitido entregarles estas palabras llenas de fe y obediencia y  que son los designios de Dios Padre Todopoderoso.



Alabado y Adorado sea por Siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡Viva Cristo Rey!!! 


miércoles, 10 de abril de 2013

2º Encuentro Latinoamericano de Adoradores.



Los días 17,18 y 19 de Mayo del año 2013, tendrá lugar en Puebla, México el 

Segundo Encuentro Latinoamericano de los Adoradores Eucarísticos Perpetuos de Jesús Sacramentado.


Están cordialmente invitados los Adoradores de todas las Capillas de Adoración Eucarística Perpetua de todo el mundo que deseen y puedan asistir a este evento.

Esta reunión está convocada y dirigida por los Misioneros de Nuestra Señora del Santísimo Sacramento: Padre Patricio Hileman y Hermana Lucy Barradas,  apoyados por miembros de la Adoración Perpetua de la Ciudad de Puebla, México.

La sede del encuentro será el balneario de Metepec en Atlixco, Puebla ubicado aproximadamente a 32 kilómetros de la Ciudad de Puebla, Capital del Estado del mismo nombre. Para mayor información sírvanse buscar en este blog en la parte superior izquierda, una imagen del cartel publicitario del encuentro,  y hagan  “clic” sobre el mismo y aparecerá la información requerida.

Además de tener el privilegio de ver y escuchar al Padre Hileman, destacadísimo Evangelizador Eucarístico, nos será de sumo enriquecimiento material y espiritual conocer y convivir con otros hermanos en la fe de nuestro Movimiento Eucarístico, pertenecientes a diferentes países.

Tendremos tambièn la oportunidad de intercambiar ideas con personas de diversos conceptos,  que podrán ayudarnos a mejorar nuestros métodos o maneras de evangelización y Adoración Eucarística.

Podremos sentir en nuestros corazones la alegría de compartir nuestro amor por Jesús Sacramentado en unión de seres que también le aman infinitamente y que no somos los únicos en este bellísimo culto a Jesús Vivo en la Divina Hostia Consagrada.

Hablando un poco sobre el lugar de nuestro encuentro podemos decirles que Metepec es un bello centro vacacional, enclavado en un bosque que acaricia el espíritu con su apacible entorno. Está rodeado de un hermoso y verde paisaje con temperatura templada, donde encontrará la paz y tranquilidad que siempre ha buscado. Usted  podrá comprobar todo esto personalmente cuando nos reunamos en Mayo, Dios mediante y con el amparo y protección de su Santísima Madre la Virgen María.

Queridos hermanos volvemos a retomar el tema de nuestro post y dar Gracias a Dios por habernos iluminado el camino que nos condujo a la Adoración Eucarística Perpetua donde hemos encontrado a su Hijo Vivo con los brazos abiertos para cobijar nuestras almas y darnos el amor y la paz que brotan a raudales de su tierno y misericordioso Sagrado Corazón.

Hagamos un esfuerzo y participemos en este encuentro de Fe Eucarística donde hallaremos a  un grupo de Hijos de Dios alabando y adorando a Jesús Sacramento para la eterna gloria del Padre.




Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡Viva Cristo Rey!!!
        

miércoles, 3 de abril de 2013

Domingo de Pascua de Resurrección


El pasado domingo 31 de marzo la Iglesia y todo el mundo católico conmemoramos una vez más la Resurrección de Jesús Nuestro Señor, después de haber muerto en la cruz para borrar el pecado del mundo y abrirnos las puertas de la Eternidad con su Sacrificio.

Este acontecimiento culmen del amor de Dios por la salvación de la humanidad se refleja en la entrega de su Hijo unigénito en un acto que marcará por los siglos una misericordia infinita que solo es posible encontrar en nuestro Dios.

Jesús mediante su inmolación  derrota a la muerte y nos abre el camino para nuestra resurrección que nos llevará a la eterna contemplación y adoración a Dios en su mansión celestial.

Día de júbilo y alegría en nuestros corazones al ver con los ojos de la fe la consumación de la victoria rotunda de Jesucristo como hombre y como Dios.

¡Repiquen las campanas de los templos de todo el mundo!

y que el vibrar de su tañido grabe en nuestro ser la verdad de que 

¡Jesús vive, no ha muerto, y nunca morirá!

¡Cantemos unidos al coro de los ángeles en el cielo!
y que nuestras voces abran la luz que ilumine la 
oscuridad de las almas que aún no creen en Jesús Resucitado.

Que el sonido de las mil trompetas de los Santos Serafines
rompa el velo de las tinieblas y el universo entero
se bañe en la luminosa dulzura del amor de Dios.

Y que en el cielo la Dulce Virgen María
llorando de alegría dé gracias a Dios Padre,
por haberla hecho la Madre de Jesús,
Nuestro Dios y Señor.

Queridos hermanos, es hora ya de levantar a Jesús en lo más alto del mundo, comprender que a Él le debemos TODO, el Nacer, el Crecer y el Morir.

Haber nacido para ser la semilla que mediante la venida del Espíritu Santo seamos los futuros Ángeles de Dios. 

Haber crecido para que con la fuerza de la fe llevemos la palabra de Jesús a todos los hombres de la tierra. 

Y por último haber muerto, para resucitar y que nuestra alma en los brazos de María Santísima sea transportada ante la divina presencia de Dios, para desde ese momento adorarle, por los siglos de los siglos para toda la eternidad.

Hoy o mañana, cuando vayamos a nuestra Capilla de Adoración Eucarística Perpetua, con alegría y una sonrisa, en el alma demos gracias a Jesús Sacramentado por habernos recibido en su casa sin más requisito que por nuestro sincero amor y veneración por Él.


Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡Viva Cristo Rey!!!