
La fe es como la raíz de una planta, que no la vemos a simple vista pero es la que lo sostiene y le da vida. Así como la raíz de un roble crece y se profundiza junto con el árbol al paso del tiempo y le da el sostén necesario para desarrollarse fuerte y vigoroso, así nuestra fe se enraíza en nuestro ser y nos proporciona el poder para no desviarnos del camino hacia Dios.
El hombre no puede vivir sin fe, es necesaria para él, tanto para su vida natural como para la espiritual.
La Fe natural es aquella que satisface la esperanza de nuestro ser material, ejemplo lo tenemos en la fe que tienen los enfermos cuando acuden al médico para que les recete alguna medicina que cure sus males, ésta es una fe de causa y experiencia ya conocida. Vamos al médico porque sabemos que él está capacitado para ejercer la medicina y lo que él nos dará, de seguro nos aliviará. Esto lo sabemos porque ya lo hemos experimentado y visto en carne propia, cuando el médico nos alivió y curó de otra enfermedad que padecimos con anterioridad.
La Fe espiritual es la que nos da la fuerza para creer con certeza en lo que no hemos visto ni experimentado. Es lo que creemos sin duda alguna por la gracia de Dios y del Espíritu Santo, ejemplo lo tenemos en la convicción completa de la existencia de un mundo al cual llegaremos por el camino de Cristo Jesús después de nuestra muerte y resurrección.

Jesús se lo dijo a Pedro, cuando éste camina sobre las aguas al encuentro del Señor y en un momento de duda y debilidad se empieza a hundir y Jesús dándole la mano le ayuda a levantarse, diciéndole: “Levántate hombre de poca fe”.
La Biblia define expresamente la Fe en la Carta a los Hebreos: “La Fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.” (Heb. 11:1)

Hermanos, la fe no se mide ni se reproduce exteriormente, la fe es personal de cada uno y cada uno sabemos el valor y dimensión de nuestra fe y también Dios Nuestro Señor conoce nuestra fe y le halaga cuando es verdadera y lo entristece cuando es falsa.
¡Fortalezcamos nuestra fe con la oración!, que cuanto más oremos, más crecerá nuestra fe para alabanza y Gloria de Dios Nuestro Señor. Pidamos al Espíritu Santo colme nuestro espíritu con las bendiciones de la Virtudes Teologales: FE, ESPERANZA Y CARIDAD.
Alabado Y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado.
¡¡¡Viva Cristo Rey!!!
TE AGRADESCO PADRE CELESTIAL
ResponderEliminarNO SOLO LAS GRANDES ALEGRIAS,
SINO TAMBIEN LAS LAGRIMAS QUE A VECES
ME HACES DERRAMAR..
GRACIAS POR LOS DIAS DE SOL Y LAS
NOCHES OSCURAS, GRACIAS POR ABRIRME
TUS BRAZOS CUANDO TE BUSCO,GRACIAS POR
SER MI REFUGIO CUANDO ME SIENTO TRISTE
TU ME CONSUELAS SEÑOR EN TODO MOMENTO.
UN DIA ME DIJISTE QUE SIEMPRE PODRIA CONTAR CONTIGO Y NUNCA ME HAZ DEFRAUDADO..
GRACIAS PADRE CELESTIAL POR TU PRESENCIA,
POR TU MANO QUE SIEMPRE ME LEVANTA Y ME SOSTIENE
GRACIAS POR CUIDAR A MIS HIJOS, A MI PADRE,
A MIS HERMANOS,SOBRINOS, AMIGOS Y ENEMIGOS..
GRACIAS POR LA FE, LA ESPERANZA Y LA CARIDAD QUE ME REGALAS.. PORQUE TODO CUANTO SOY Y CUANTO TENGO ES UN REGALO TUYO.... NUNCA SERÈ LA MEJOR DE TUS HIJAS, PERO TU SABES QUE SOY LA QUE MAS TE AMA.... HERMANOS LES MANDO UN FUERRTE ABRAZO EN JESUS Y MARIA SANTISMA... QUE DIOS ME LOS BENDIGA HOY MAÑANA Y SIEMPRE..PAZ Y BIEN.