jueves, 16 de diciembre de 2010

¡Tiempo de Adviento!

El Tiempo de Adviento marca el inicio del Año Litúrgico y es el período en que nos preparamos para celebrar el Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo. Durante el Adviento, es costumbre en las iglesias y muchos hogares preparar una Corona con cuatro velas -que según la tradición- a cada una de ellas se le asigna una virtud que hay que mejorar en esa semana,


  • La primera: el Amor;

  • La segunda: la Paz;

  • La tercera: la Tolerancia

  • La cuarta: la Fe.


Preparemos hermanos nuestros corazones para esta magna celebración de la venida al mundo de Nuestro Creador y Salvador, que el principal motivo de esta fiesta sea el Nacimiento de Jesús, olvidémonos de las costumbres modernas que nos conducen a la práctica egoísta de intercambiar regalos y acordémonos de quien en verdad debemos de festejar con humildad pero con todo el amor de nuestras almas, a Dios Nuestro Señor Hecho Hombre por Obra y Gracia del Espíritu Santo.


¡Rompamos con el paganismo y soberbia humanos!...



y llenos de Amor, Paz, Tolerancia y Fe bendigamos y adoremos en estas fechas a nuestro Redentor en el día de su nacimiento. Que toda acción o intención la hagamos en el nombre del Señor, los regalos, en nombre de Jesús para complacerle a Él solamente, a Él Nuestro Dios.


Las cenas y brindis para celebrar y conmemorar su nacimiento y agradecerle eternamente con lo más delicado y santo de nuestros corazones... Él, que nació para sacrificarse por nosotros y dar su vida por la redención de nuestros pecados.


Que esta navidad, en compañía de nuestros familiares y amigos, en santa paz de amor elevemos una oración para adorarle y manifestarle lo alegres y jubilosos que estamos por su venida al mundo. Que la fiesta es de Él y para Él, que nosotros sus hijos solo queremos agradarle y alabarle.



Deseamos que en esta ocasión, queridos hermanos nuestra Capilla de Adoración Eucarística se vea llena de adoradores y visitantes que acudimos para hacerle compañía y manifestarle nuestro amor y gozo en su día y que en su cumpleaños en la eternidad le venimos a adorar y no lo dejaremos solo por acudir a saciar nuestra gula en una cena en la que ni siquiera nos acordamos de Él.



Gracias te damos Señor por ser tan bueno y misericordioso con esta grey que tanto te maltrata y te olvida cuando debería ser al contrario. Por eso, Dios y Señor mío, desde el fondo de nuestros corazones y con toda la fuerza de nuestro espíritu te decimos en conmovedor silencio:

¡Alabado y Adorado seas por siempre, Jesús sacramentado!

¡¡¡Viva Cristo rey!!!!

1 comentario:

  1. Dulzura de los ángeles, Alegría de los afligidos, Abogada de los cristianos, Virgen Madre del Señor, protégenos y sálvanos de los sufrimientos eternos.
    María, purísimo incensario de oro, que ha contenido a la Trinidad excelsa: en Ti se ha complacido el Padre, ha habitado el Hijo, y el Espíritu Santo, cubriéndote con su sombra, Virgen, te ha hecho Madre de Dios.
    Tú eres nuestra defensa ante Dios. Extiende tu mano invencible y aplasta a nuestros enemigos. Manda a tus siervos el socorro del Cielo. Amen.

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