jueves, 22 de julio de 2010

Dejad que los Niños Vengan a Mi

A propósito de la entrada en vacaciones de todos los niños y jóvenes estudiantes en nuestro país y también en ciudad cardel.


Un día, después de haber estado enseñando la Palabra de Dios a sus discípulos, se encontraba Jesús descansando, cuando un grupo de madres con sus hijos en brazos pretendieron acercársele para que los bendijera, mas los apóstoles se lo impidieron. Jesús, al darse cuenta de esto, se indignó y les dijo:

“Dejad que los niños vengan a mí, y no se lo impidáis.”


Los discípulos avergonzados dejaron pasar a los niños y Jesús tomándolos en sus brazos los bendecía.
Así es que a tí, madre de familia, Jesús te ordena que acerques tus hijos a Él. ¿Cómo?... Mediante su Palabra Santa, por medio de recibir a Jesús en su corazón, para que ellos reciban su Santo Espíritu, para que ellos estén seguros en las manos de Él y nadie les haga daño. Y cuando sean mayores, no se pierdan en las adicciones y en la maldad.

Jesús dice:

“Instruye a un niño en los caminos de Dios, y aún cuando sea mayor no se apartará de Él.”



Madre católica, madre cardelense, te pedimos, por y para la gloria de Nuestro Señor Jesucristo, que hagas que tus hijos conozcan y se acerquen a Jesús Sacramentado:


  • Llevándolos a la Capilla de Adoración Perpetua, por unos minutos, para que en ese Espiritual ambiente, el Santísimo Sacramento los bendiga.

  • Previamente, explícales que Jesucristo está vivo y presente en la Hostia Consagrada y es Dios que esta ahí también presente y que le agradece eternamente su visita y les ama con todo su Sagrado Corazón.
    Aprovecha para llevarlos a conocer la capilla, durante las mejores horas del día para los niños, por ejemplo, antes de ir de paseo, antes de ir al mercado, u otra actividad concordante.



  • Pero que la visita no les signifique molestia o presión alguna, tú sabes como convencerlos, haz que voluntariamente deseen ir y no por obligación.


  • Enséñales a querer a Dios, que Él ya los ama infinitamente desde antes y los espera sonriente y agradecido.
Madre, piensa que educando a tus hijos en la fe de Dios, estás plantando en sus corazones la semilla de amor hacia Él, quien es el que más goza y aprecia el amor de los niños.


La Adoración Eucarística Perpetua de Cardel, te invita a que visites al Santísimo con tus hijos guardando el debido respeto y dignidad.



Todo sea hecho para la gloria y alabanza de Dios.


¡Bendito y alabado sea por siempre Jesús Sacramentado!

4 comentarios:

  1. OH Padre Amoroso.
    En la sonrisa de un niño vemos Tu cara,
    en la risa de un niño, escuchamos Tu voz.
    Ayúdanos a restaurar Tu presencia amorosa
    en los niños afligidos y que sufren en todo el mundo.
    Silencia los sentidos de la cólera y el odio
    que amenazan las vidas de los niños en todas partes.
    Escucha nuestras oraciones y
    recibe nuestras ofrendas

    como esfuerzos para traer a estos niños
    más cerca de tu Hijo Amoroso.
    Jesucristo. AMEN

    ResponderEliminar
  2. " CORAZON DE NIÑO"
    En mi corazón de niño
    guardo yo muchos deseos,
    el primero es que los hombres
    sean cada vez más buenos.

    El segundo es que la gente
    viva siempre en armonía,
    y que este siempre contenta
    con el pan de cada día.

    Yo pido por mis padres
    y los padres de otros niños,
    para que nunca se separen
    y que siempre estén unidos

    Haz que no exista la guerra,
    ni tan siquiera en los libros,
    y en el mundo en que estamos
    no se oiga llorar a un niño.
    Amén

    ResponderEliminar
  3. LA FE: ES UN REGALO DE DIOS

    Tener fe es ACEPTAR los designios de Dios aunque no los entendamos, aunque no nos gusten. Si tuviéramos la capacidad de ver el fin desde el principio tal como Él lo ve, entonces podríamos saber por qué a veces conduce nuestra vida por sendas extrañas y contrarias a nuestra razón y a nuestros deseos.

    Tener fe es DAR cuando no tenemos, cuando nosotros mismos necesitamos. La fe siempre saca algo valioso de lo aparentemente inexistente; puede hacer que brille el tesoro de la generosidad en medio de la pobreza y el desamparo, llenando de gratitud al que recibe y al que da.

    Tener fe es CREER cuando resulta más fácil recurrir a la duda. Si la llama de la confianza en algo mejor se extingue en nosotros, entonces ya no queda más remedio que entregarse al desánimo. La creencia en nuestras bondades, posibilidades y talentos, tanto como en los de nuestros semejantes, es la energía que mueve la vida hacia grandes derroteros.

    Tener fe es GUIAR nuestra vida no con la vista, sino con el corazón. La razón necesita muchas evidencias para arriesgarse, el corazón necesita sólo un rayo de esperanza. Las cosas más bellas y grandes que la vida nos regala no se pueden ver, ni siquiera palpar, sólo se pueden acariciar con el espíritu.

    Tener fe es LEVANTARSE cuando se ha caído. Los reveses y fracasos en cualquier área de la vida nos entristecen, pero es más triste quedarse lamentándose en el frío suelo de la autocompasión, atrapado por la frustración y la amargura.

    Tener fe es ARRIESGAR todo a cambio de un sueño, de un amor, de un ideal. Nada de lo que merece la pena en esta vida puede lograrse sin esa dosis de sacrificio que implica desprenderse de algo o de alguien, a fin de adquirir eso que mejore nuestro propio mundo y el de los demás.

    Tener fe es VER positivamente hacia adelante, no importa cuán incierto parezca el futuro o cuan doloroso el pasado. Quien tiene fe hace del hoy un fundamento del mañana y trata de vivirlo de tal manera que cuando sea parte de su pasado, pueda verlo como un grato recuerdo.

    Tener fe es CONFIAR, pero confiar no sólo en las cosas, sino en lo que es más importante… en las personas. Muchos confían en lo material, pero viven relaciones huecas con sus semejantes.

    Cierto que siempre habrá gente que te lastime y traicione tu confianza, así que lo que tienes que hacer es seguir confiando y sólo ser más cuidadoso con aquél en quien confías dos veces.

    Tener fe es BUSCAR lo imposible: sonreír cuando tus días se encuentran nublados y tus ojos se han secado de tanto llorar.

    Tener fe es no dejar nunca de desnudar tus labios con una sonrisa, ni siquiera cuando estés triste, porque nunca sabes cuando tu sonrisa puede dar luz y esperanza a la vida de alguien que se encuentre en peor situación que la tuya.

    Tener fe es CONDUCIRSE por los caminos de la vida de la forma en que un niño toma la mano de su padre. Es que dejemos nuestros problemas en manos de DIOS y nos arrojemos a sus brazos antes que al abismo de la desesperación. Fe es que descansemos en Él para que nos cargue, en vez de cargar nosotros nuestra propia colección de problemas.

    QUE EN TU VIDA HAYA SUFICIENTE FE PARA AFRONTAR LAS SITUACIONES DIFÍCILES, JUNTO CON LA NECESARIA HUMILDAD PARA ACEPTAR LO QUE NO SE PUEDA CAMBIAR.

    ResponderEliminar
  4. LA FE: ES UN REGALO DE DIOS

    Tener fe es ACEPTAR los designios de Dios aunque no los entendamos, aunque no nos gusten. Si tuviéramos la capacidad de ver el fin desde el principio tal como Él lo ve, entonces podríamos saber por qué a veces conduce nuestra vida por sendas extrañas y contrarias a nuestra razón y a nuestros deseos.

    Tener fe es DAR cuando no tenemos, cuando nosotros mismos necesitamos. La fe siempre saca algo valioso de lo aparentemente inexistente; puede hacer que brille el tesoro de la generosidad en medio de la pobreza y el desamparo, llenando de gratitud al que recibe y al que da.

    Tener fe es CREER cuando resulta más fácil recurrir a la duda. Si la llama de la confianza en algo mejor se extingue en nosotros, entonces ya no queda más remedio que entregarse al desánimo. La creencia en nuestras bondades, posibilidades y talentos, tanto como en los de nuestros semejantes, es la energía que mueve la vida hacia grandes derroteros.

    Tener fe es GUIAR nuestra vida no con la vista, sino con el corazón. La razón necesita muchas evidencias para arriesgarse, el corazón necesita sólo un rayo de esperanza. Las cosas más bellas y grandes que la vida nos regala no se pueden ver, ni siquiera palpar, sólo se pueden acariciar con el espíritu.

    Tener fe es LEVANTARSE cuando se ha caído. Los reveses y fracasos en cualquier área de la vida nos entristecen, pero es más triste quedarse lamentándose en el frío suelo de la autocompasión, atrapado por la frustración y la amargura.

    Tener fe es ARRIESGAR todo a cambio de un sueño, de un amor, de un ideal. Nada de lo que merece la pena en esta vida puede lograrse sin esa dosis de sacrificio que implica desprenderse de algo o de alguien, a fin de adquirir eso que mejore nuestro propio mundo y el de los demás.

    Tener fe es VER positivamente hacia adelante, no importa cuán incierto parezca el futuro o cuan doloroso el pasado. Quien tiene fe hace del hoy un fundamento del mañana y trata de vivirlo de tal manera que cuando sea parte de su pasado, pueda verlo como un grato recuerdo.

    Tener fe es CONFIAR, pero confiar no sólo en las cosas, sino en lo que es más importante… en las personas. Muchos confían en lo material, pero viven relaciones huecas con sus semejantes.

    Cierto que siempre habrá gente que te lastime y traicione tu confianza, así que lo que tienes que hacer es seguir confiando y sólo ser más cuidadoso con aquél en quien confías dos veces.

    Tener fe es BUSCAR lo imposible: sonreír cuando tus días se encuentran nublados y tus ojos se han secado de tanto llorar.

    Tener fe es no dejar nunca de desnudar tus labios con una sonrisa, ni siquiera cuando estés triste, porque nunca sabes cuando tu sonrisa puede dar luz y esperanza a la vida de alguien que se encuentre en peor situación que la tuya.

    Tener fe es CONDUCIRSE por los caminos de la vida de la forma en que un niño toma la mano de su padre. Es que dejemos nuestros problemas en manos de DIOS y nos arrojemos a sus brazos antes que al abismo de la desesperación. Fe es que descansemos en Él para que nos cargue, en vez de cargar nosotros nuestra propia colección de problemas.

    QUE EN TU VIDA HAYA SUFICIENTE FE PARA AFRONTAR LAS SITUACIONES DIFÍCILES, JUNTO CON LA NECESARIA HUMILDAD PARA ACEPTAR LO QUE NO SE PUEDA CAMBIAR.

    ResponderEliminar