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miércoles, 2 de septiembre de 2015

Señor: "¡¡¡Perdónalos Porque No Saben Lo Que Hacen!!!"


Hoy vengo Señor Jesús Sacramentado a solicitarte humildemente que perdones a quienes te ofenden diariamente en tu propia casa y ante tu Divina presencia. Discúlpame por emplear en mi rogativa una frase tuya que dirigiste a Dios Padre, cuando clavado en la cruz pedías perdón para aquellos que te martirizaban.

Hoy también, mi sufrimiento -que no se puede comparar al tuyo en la Santa Cruz- lleva la marca del sello indeleble del dolor del desengaño que me causan aquellos, que un día te juraron lealtad y completa sumisión a Tí Dios Vivo presente en la Santísima Eucaristía.

Te pido indulgencia por las ofensas que cometen contra Ti, que eres nuestro buen Dios, que eres la luz del amor y que perdonas, aunque el dolor de las heridas que te causan sus agravios,  laceran tu amoroso Corazón Sacramentado.

Perdónalos porque no saben lo que hacen, cuando:

  • Solo te visitan en tu casa, la Capilla de Adoración Eucarística Perpetua, cuando les aflige una necesidad.
  • Obtienen tu Gracia Divina, no te la agradecen como Tú te lo mereces y aun mas, no vuelven hasta que otra adversidad les acomete.
  • No cumplen con su compromiso de adorarte solamente una hora a la semana, y te posponen a tí, Dios Verdadero, por compromisos familiares, sociales o de cualquier otra índole.
  • Estando en tu presencia real, se duermen o ignoran con modales impropios que están ante la presencia de Dios Vivo.
  • Se pasan la hora viendo quien entra o quien sale de la Capilla.
  • Con avaricia que repugna están pendientes del tiempo pasado ante Jesús para terminar con la “obligación” de estar en tu compañía.

No deseo perturbar más a mi alma y a mi mente con el recuerdo y vivencia de los muchos actos de ofensa perpetrados por algunas personas que dicen amar a Jesús. Que estos pocos ejemplos sirvan de recordatorio para que jamás los volvamos a repetir.

Por último, por no ser lo primero, de rodillas Jesús mío, Dios de mis amores, te pido también que a mí me perdones porque soy también responsable de las ofensas que mis hermanos cometen contra Tí, 
  • Porque no supe enseñarles debidamente lo que es Jesús Sacramentado,
  • No encontré la fuerza espiritual de guiarlos por el camino de la alabanza, respeto y adoración que Jesús Nuestro Señor se merece. 
  • No tuve la entereza de corregir los errores antes que se convirtieran en pecados de ofensas al santísimo sacramento.


Perdón Señor, perdón Señor, perdón Señor.


Dame Señor tu divina protección y haz que tu Espíritu Santo derrame una gota de sus benditos dones sobre mi alma atormentada para cumplir con tu santa voluntad de servir y servirte para la gloria de Dios Padre Todopoderoso.


Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡ Viva Cristo Rey !!!

jueves, 21 de mayo de 2015

Pentecostés, Solemnidad Universal Católica.


El próximo Domingo 24 de Mayo de este año, la iglesia católica jubilosa celebra la Fiesta de Pentecostés, que es en su grado de importancia, la tercera solo después del Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo y la de su gloriosa Resurrección, al tercer día de haber muerto en la cruz por nuestra salvación.

La Celebración de Pentecostés, es llamada así por realizarse 50 días después de la Pascua

Esta fiesta tiene sus orígenes en la antigüedad en que se celebraba la Fiesta de la Cosecha, 50 días después que aparecieran los primeros frutos del cultivo.

Años después, el pueblo judío celebraba en ese mismo día, después de pasadas siete semanas de la Pascua, la entrega que hizo Dios a Moisés de las Tablas de la Ley en el monte Sinaí. Celebrándose de esta manera la antigua alianza de Dios con su pueblo elegido, el pueblo judío.

En la iglesia católica fue establecida la Fiesta de Pentecostés con la venida del Espíritu Santo en forma de lenguas de fuego sobre los apóstoles reunidos en el cenáculo, alrededor de la Santísima Virgen María. Siendo también sobre ella derramada la Gracia del Espíritu de Dios.

La venida del Espíritu Santo es descrita en la Santa Biblia de la siguiente manera:

"Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar. De pronto vino del cielo un ruido, como el de una violenta ráfaga de viento, que llenó toda la casa donde estaban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego, las que, separándose, se fueron posando sobre cada uno de ellos; y quedaron llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar idiomas distintos, en los cuales el Espíritu Santo les concedía expresarse." (Hechos de los Apóstoles 2, 1-4)

Una semana antes de Pentecostés, cuando Cristo ascendió al cielo antes de despedirse y bendecirles, les dijo a sus apóstoles:

“Ahora yo voy a enviar sobre ustedes al que mi Padre prometió. Por eso, quédense en la ciudad hasta que hayan sido revestidos de la fuerza que viene de arriba." (Lucas 24, 49).

Estas verdades Bíblicas son más  que suficientes para que entendamos la fuerza de la Tercera Persona de la Santísima Trinidad y su estrecha relación que tenemos con ella,  el Espíritu Santo.

Todos los bautizados somos Hijos de Dios, porque el día de nuestro bautismo recibimos al Espíritu Santo, tal como lo recibieron los apóstoles en el cenáculo. Derramando Dios sobre nosotros los dones de su amor para sus hijos muy amados.

Es por esto queridos hermanos que deben tener en cuenta el Día de su Bautismo, como una fecha de sagrada recordación y entender que ese día es el día íntimo en el que recibimos de Dios al Espíritu Santo... 

¡Nuestro personal día de Pentecostés!

Pidamos a Jesús Sacramentado que nos mantenga libres de todo pecado, que nosotros mediante nuestra fe y amor a nuestra Santa Iglesia Católica, y por la intercesión de la Santísima y siempre Virgen María, rechazaremos las tentaciones del maligno, para ser dignos de ser humildemente siervos de Dios.


Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡ Viva Cristo Rey !!!



miércoles, 7 de enero de 2015

María, Madre de la Evangelización.


En el comienzo de este Nuevo Año, año de revelaciones y acontecimientos notables, es justo y necesario reafirmar nuestro Espíritu de Evangelización que es el de 

 Ir con alegría a proclamar
la Palabra de Dios


Tal como Jesús se lo encomendó a sus discípulos, quienes al recibir el Espíritu Santo en el día de Pentecostés, en unión con la Virgen María, se llenaron de gracia y salieron a divulgar la Buena Nueva a todo el mundo.

Todos nosotros somos llamados a ser evangelizadores, porque el día de nuestro Bautizo, fuimos ungidos con el Espíritu Santo, para merecer los dones que esa unción sembró en nuestro ser, tal como lo hizo con los apóstoles y la Virgen María, cuando se hallaban reunidos en oración.

María Santísima, Madre de nuestro redentor, Jesús, Dios y Señor Nuestro, es la precursora de la evangelización porque en ella el Verbo Divino se hizo carne. Y mucho antes de dar a luz, cuando llegó María a visitar a su prima Isabel, que también estaba embarazada esperando un niño, sintió que el niño en su vientre daba saltos de alegría.

Isabel se llenó del Espíritu Santo y exclamó:
Bendita  eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! ¿Cómo he merecido yo que venga a mí la Madre de mi Señor?  (Lucas 1,43_44)

María dijo entonces:
Celebra todo mi ser la grandeza del Señor y mi espíritu se alegra en el Dios que me salva porque quiso mirar la condición humilde de su esclava. En adelante los hombres dirán que soy feliz.
En verdad el Todopoderoso hizo grandes cosas en mi para que reconozcan que santo es su nombre que sus favores alcanzan a todos los que le temen y prosiguen en sus hijos.
Su brazo llevó a cabo hechos heroicos, arruinó a los soberbios con sus maquinaciones. Sacó a los poderosos de sus tronos y puso en su lugar a los humildes, repletó a los hambrientos de todo lo que es bueno y despidió vacíos a los ricos.
De la mano tomo a Israel, su siervo demostrándole así su misericordia. Esta fue la promesa que ofreció a nuestros padres y que reservaba a Abraham y a sus descendientes para siempre. (Lucas 1, 46_55)

Sin duda las palabras de la conversación que sostuvieron María e Isabel son el testimonio fehaciente del Inicio de la Evangelización, que da comienzo la Santísima Virgen María al responder a su prima por las alabanzas que ella le expresa.

También las diferentes apariciones de la Virgen María, han sido actos de evangelización indiscutible, ya que ellas ciertamente, han contribuido a que millones de seres humanos se hayan acercado a Nuestro Señor Jesucristo por la intercesión de su Santísima Madre.

¡Oh dulce Virgen María, amor de mi alma enternecida por tu infinita ternura, te ruego postrado ante tus pies que lleves esta humilde plegaria a tu divino hijo, Jesús Nuestro Señor y Él la entregue al Padre Todopoderoso y Él obre de acuerdo a su divina e infalible potestad!

Dios mío, indigno soy de suplicar lo que hoy te vengo a implorar, con la intercesión de la purísima Virgen María que es imagen santa de la más divina humildad.

Te ruego Padre eterno que envíes la sabiduría e inteligencia de tu Santo Espíritu y la derrames sobre el alma y espíritu de nuestro querido Papa Francisco, para que con el amor que tú mismo lo dotaste desde su venida al mundo, piense y considere proclamar el Quinto Dogma de la Santísima, Inmaculada y Única Virgen María, tu dulce madre, madre de todos los santos, madre de toda la humanidad, madre de Francisco y por ultimo madre mía también...



Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡Viva Cristo Rey!!!


miércoles, 23 de julio de 2014

Kerigma y/o Carisma


Encrucijada que encierra el significado, el simbolismo 
y la orientación religiosa de ambas palabras.

Somos muchos los cristianos y católicos que nos hallamos desorientados ante los constantes anuncios sobre el verdadero fin de estos movimientos o tendencias religiosas,  que recientemente han aparecido en el ámbito de nuestras creencias.

La Iglesia Católica avala directamente la legitimidad de las dos vertientes, la Kerigmática y la Carismática. El Concilio Vaticano II abrió las puertas a ambas corrientes.

Para nuestra propia ilustración y la de todos nuestros asiduos lectores, hemos recopilado toda la información cabal y respetable, disponible en los medios de información actuales, y exponemos los hechos sin que ello signifique nuestra aceptación o nuestro rechazo de los mismos. 

Nuestra determinación será el resultado de nuestra exhaustiva y más profunda investigación y reflexión y será íntima y personal

Es con el mismo propósito que se las ofrecemos, para su conocimiento, valoración y para la conclusión que ustedes decidan en forma íntima y personal.

Kerigma

El término kerigma, proviene del griego (anuncio, proclamación) y significa proclamar como un emisario.

Se trata de un Género Literario Bíblico de inclinación oratoria que actualmente podría ser considerado en cierta manera como de propaganda. Esta palabra se aplica a la proclamación de los cristianos, que se inicia después de la muerte de Jesús, hacia el año 30.

En el lenguaje Eclesial, Kerigma es la proclamación de la Noticia de Dios, de la Buena Nueva, de la Palabra Poderosa de Jesucristo que convierte y que salva.

En síntesis Kerigma es anuncio, enseñanza y forma de comunicación de lo sagrado. Las formas cristianas después del apostolado asumen el Kerigma dentro de toda forma de predicación. Formas como profecía, tradición, consolación y exhortación están contenidas en el anuncio expreso de la predicación cristiana. 

El anuncio de Cristo para nuestra salvación tiene muchas manifestaciones espirituales que no quedan solo en el contenido del kerigma sino en la fuerza sobrenatural del mensaje.




Carisma

Cualidad o don que tiene una persona para atraer a los demás por su presencia o forma de hablar.

En la iglesia cristiana es la gracia o don concedido por Dios a algunos seres humanos para que realicen determinadas funciones para el bien general de la comunidad.

La palabra Carismático se aplica a todas las personas que experimentaron “El Bautismo del Espíritu Santo” esto significa recibir algunos dones espirituales.
En los últimos años ha habido gran crecimiento carismático especialmente en la Iglesia Pentecostal. 


También han surgido movimientos carismáticos  entre las iglesias No-Pentecostales, (Católica Romana, Luterana, Metodista, Presbiteriana, Anglicana y otras más.)

El Bautismo Neo-pentecostal se refiere a una segunda experiencia de llenura del Espíritu Santo en los creyentes. A esta podríamos llamar la doctrina angular de la fe Neo-pentecostal y  es muy distinta a la conversión,  según los Evangelios Tradicionales. 

Existen muchos grupos carismáticos en muchas iglesias, que con su espíritu de renovación atraen a muchos, sobre todo a los jóvenes y sin alejarlos de sus principios y dogmas básicos los alejan de los principios tradicionalistas de su original fe.

Queridos hermanos pidamos con humildad al Santo Espíritu de Dios que ilumine nuestro entendimiento y nos guíe por el camino que Jesús nos ha señalado para nuestra salvación y nos de también la fortaleza para seguir invocando la intercesión, en nuestras súplicas de la Santísima Virgen María, Madre de Dios y nuestra también.


Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡Viva Cristo Rey!!!

jueves, 5 de junio de 2014

La Ascensión del Señor y Pentecostés


La Ascención del Señor y Pentecostés, estos dos Eventos Portentosos, junto con la Resurrección del Señor, encierran en un Triángulo de Eterno Amor, la Infinita Sabiduría y Omnipotencia de nuestro Dios Todopoderoso.

En las palabras que siguen  encontrarán la humildad, y la revelación de un corazón que lleva una verdad inspirada por la dulzura y el sentimiento de amor espiritual, que solo puede emanar de nuestro buen Dios.

La Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo, inicia el regreso del Hijo al Padre, después de haber cumplido su voluntad de inmolarse por la salvación de los hombres.

Esta fue la primera tarea, que fue amorosamente cumplida por Jesús, con su Vida, Muerte y Resurrección. Esta labor se distingue por su alcance universal para toda la humanidad presente y futura.


Pentecostés, la segunda y no menos esencial que la primera, fue la del Llamado y Preparación de sus discípulos y escogidos Apóstoles para que continuaran propagando la Buena Nueva por toda la tierra. 

Estos hombres humildes y sencillos fueron el más ilustre y selecto grupo con los que Jesús compartió sus enseñanzas y testimonios de su divina procedencia.

Los cuarenta días previos a su ascensión a los cielos, Jesús Resucitado, los fue instruyendo con todos los misterios y dones de su divino conocimiento, haciendo de ellos su verdadera imagen y semejanza. Sin  más, fue el día que Jesús ascendió al encuentro con el Padre, en que sin parábolas, directamente, les confirmó ser el Unigénito de Dios

Antes de elevarse al Reino de los Cielos, Jesús les dijo: 

“Esto es aquello que Yo os decía, cuando estaba con vosotros, que es necesario que todo lo que está escrito acerca de mí en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos,  se cumpla. Así estaba escrito que el Cristo sufriese y resucitase de entre los muertos, al tercer día, y que se predicase en su nombre, el arrepentimiento y el perdón de los pecados a todas las naciones.”.

”Vosotros sois testigos de estas cosas. Y he aquí que yo envío sobre vosotros la promesa de mi Padre. Mas vosotros estaos quedos en la ciudad hasta que desde lo alto seáis investidos de fuerza. Recibiréis potestad, cuando venga el Espíritu Santo y seréis mis testigos en Jerusalén y en toda la tierra.”

Luego se encaminaron en dirección a Betania, cuando llegaron al Monte de los Olivos, Cristo los bendijo y, mientras lo hacía, se fue elevando hacia el cielo y se perdió en una nube. Se les aparecieron dos ángeles que les dijeron: 

“Este Jesús, que de enmedio de vosotros ha sido recogido en el cielo, vendrá de la misma manera que lo habéis visto ir al cielo.”

Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos reunidos con la Virgen María en oración. De pronto vino del cielo un ruido, como el de una violenta ráfaga de viento, que llenó toda la casa donde estaban. Se les aparecieron una lenguas como de fuego, las que  separándose, fueron posándose sobre cada uno de ellos; y se quedaron llenos del Espíritu Santo. Era el mismo fuego de Amor Divino, el Amor de Dios que había sido derramado en sus mentes y corazones, en toda su integridad personal.

El Día de Pentecostés fue el nacimiento de la Iglesia Católica.  Día, a partir del cual, los apóstoles y los discípulos, ungidos por el Espíritu Santo, inician la propagación de la Palabra de Dios por toda la tierra, tal como Jesús se los había ordenado.

Gracias a que en el momento de nuestro Bautismo recibimos al Espíritu Santo, somos partícipes de los dones que Él derrama sobre todos los bautizados.

¡Qué bendición tan excelsa nos confiere Dios al insertar en nuestra humanidad, la gracia divina de su Espíritu Santo!


¡Dios se da a nosotros con el mismo amor con que nos dio a su Unigénito!


Queridos hermanos, mantengamos siempre la humilde obediencia de cumplir los mandamientos de Dios y seguir el camino que nos señala Jesucristo, para  ser dignos de recibir en nuestro ser,  a la Sacrosanta Trinidad,  nuestro Dios Todopoderoso, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.



Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡Viva Cristo Rey!!!


  

miércoles, 15 de enero de 2014

¡Basta Ya!... sabed que Yo Soy Dios


“Paren y reconozcan que soy Dios, aclamado por pueblos y naciones.” (Salmos 46, 11)
¿Qué significan las palabras del título e igualmente las palabras del Salmo 46, 11?

La respuesta hay que meditarla  en el pleno conocimiento y entendimiento de la pregunta, encierra ella la disyuntiva de afirmar que la paciencia de Dios tiene un límite. Hay hechos en la Biblia que nos sugieren que Dios puede tener un colmo.

Cuando Adán y Eva fueron arrojados del paraíso; cuando en época de Noé envío el Diluvio Universal; cuando la destrucción de Sodoma y Gomorra; cuando envíó las plagas a los egipcios por faltar el Faraón a su promesa de liberar al pueblo judío.

¿Son éstas, muestras de las gotas que rebasaron el vaso de la Divina Misericordia de Dios?...



Pensemos y recapacitemos sobre la situación actual del espiritualismo, de la moral y de la religiosidad en el mundo.

Los hombres hemos desterrado de nuestros corazones el amor que Dios nos dio, para amarlo a Él, primeramente, y a nuestros semejantes y lo hemos reemplazado por la preferencia a los placeres materiales, pisoteando preceptos morales y olvidándonos de nuestro Padre Celestial.

Crisis suprema de valores, que nos azota como un vendaval de tinieblas y cegados por su oscuridad, no podemos ver la luz del faro divino, que nos orienta para llevarnos a Dios.

El hombre atenta contra el hombre, quitándole la vida, que es la creación y don de Dios. Lo hacemos por el  dinero, por el poder, por envidia, por las drogas, en fin... por el mal mismo, que ha echado raíces en nuestras almas.

Y como culmen de nuestra horrible maldad quitamos la vida a un ser engendrado, asesinando sin piedad a una inocente criatura, truncando así, una esperanza, silenciando una ilusión.

¿Y hasta cuando soportará Dios la ignominia de los hombres?

¿Hasta cuando dejará de escuchar a Jesús, su Divino Hijo, interceder por una contumaz pecadora humanidad?

El fin de los tiempos ya asoma su perfil en el horizonte. Las trompetas que anuncian el Juicio Final, prestas se encuentran  en las manos de los ángeles que esperan las órdenes de Dios.

Mientras tanto, ciegos ante la luz de la verdad, sordos ante la voz de nuestra conciencia vamos de la mano del maligno hacia nuestra eterna condenación.


¡¡Basta ya!!.  Despertemos de nuestra inconsciencia, renunciemos al pecado y de corazón, verdaderamente  arrepentidos, roguemos a Dios su perdón.

Hagamos oración, hagamos penitencia y recordemos que Jesús, el Hijo de Dios, se hizo hombre y vino al mundo para nuestra salvación. El murió en la cruz para el perdón de nuestros pecados, no permitamos que su sacrificio sea inútil.

Jesús nos llama con sus palabras, con su amor, con su ejemplo, volvamos ya a su lado, a su corazón, y arrojando el mal que nos corroe, hagamos su voluntad, amémoslo nuevamente, como Él siempre nos ha amado.

Queridos hermanos, llenemos nuestras Capillas de Adoración Eucarística Perpetua, con la fuerza que nos da el Espíritu Santo, con la fe que  derrama sobre nosotros Jesús Sacramentado y roguemos a Dios Padre que nos perdone y perdone a la humanidad porque no sabe lo que hace.

Y para sellar nuestra firme intención, pidamos a la Santísima Virgen María, nuestra Madre Celestial, símbolo de la pureza y del  amor más grandes, que sea nuestra intercesora de nuestro ruego de perdón, ante Dios Padre Todopoderoso.



Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡Viva Cristo Rey!!!



miércoles, 8 de enero de 2014

El Por Qué No Nos Acercamos a Dios



Nuestro Dios es un Dios de Misericordia, Bondad y Amor. Continuamente nos perdona por los pecados cometidos y nos llama siempre para que estemos a su lado, sea cual fuere, la ofensa con la que le hayamos agraviado; ¡Su Misericordia y su Amor por los hombres son infinitos!

Más sin embargo, nuestros oídos casi siempre permanecen sordos a su llamado. El hombre ignora a su Dios y responde a la convocatoria del maligno que le atrae con sus proposiciones materiales.

Dios, en la demostración de su amor infinito por nosotros,  envió a su Hijo muy amado para redimirnos  del pecado  y darnos la felicidad de la vida eterna, mediante su Sacrificio, y no obstante esta irrefutable prueba del infinito amor que nos tiene Dios y de las palabras de Jesús su Unigénito llamándonos al bien, no lo escuchamos y seguimos sordos a su convocatoria, aún hasta por su muerte en la Cruz.

Jesús sigue clamando: 



  • “Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas” (Jn 10,11)
  • “Yo mismo apacentaré mis ovejas y las llevaré a reposar,… buscaré la oveja perdida, tornaré a la descarriada, curaré a la herida, confortaré a la enferma” (Ez34, 15-16).
  • “Si alguno tiene sed, venga a mí y beba.” (Jn 7,37). 
  • “Al que venga a mí, no lo echaré fuera.” (Jn 6,37). 
  • “Yo soy el camino, la verdad y la vida.” (Jn 14, 6).


¡¡Qué más testimonio que estas palabras dichas por el mismo Jesús Nuestro Señor, pidiéndonos que vayamos en su búsqueda y encuentro!! Pero no… seguimos obstinados en el ingrato rechazo a su clamor.

Muchas son los motivos que los seres humanos empleamos como justificación para no acercarnos a Dios. Entre los más comunes y repetitivos podemos mencionar los siguientes:

  • Falta de paciencia en esperar la misericordia de Dios. Muchas veces los católicos tibios,  cuando tienen un problema grande, se acuerdan de Dios y empiezan a pedirle con vehemencia la solución de su dificultad; y como ésta no llega de inmediato como es su deseo, se alejan de Dios y buscan otros medios que los ayuden; cayendo por ende en la creencia en brujos y espiritistas y aún en casos más graves, buscando en sectas y falsas religiones,  el calmante para sus males.
  • La pereza espiritual de acudir a Dios sin la oración continua y persistente que salga del corazón y que llegue a Nuestro Creador como una súplica humilde en lugar de una exigencia prepotente y vanidosa.
  • Ausencia de fe en nuestro pedido de ayuda. No tenemos la base fundamental de nuestra iglesia y si la tenemos, es una fe débil y sin fortaleza, porque la que recibimos del Espíritu Santo el día de nuestro Bautismo, yace olvidada en un rincón de nuestra alma, ahogada y moribunda por nuestra soberbia de suficiencia personal.
  • No cumplir la voluntad de Dios, sino la nuestra. Ignoramos que todo lo que nos sucede en nuestras vidas tiene un fin predeterminado por Dios para su plan salvífico que es nuestra redención y vida eterna. Y solo confiamos en la presunción de salvarnos sin ningún mérito.


Queridos hermanos, estos son los principales motivos que no nos permiten acercarnos a Dios y a su amado Hijo Jesús, Señor Nuestro. Para vencer estas inclinaciones infieles  generadas por el maligno, poseemos las gracias que Dios nos regala y que muchas veces rechazamos consciente o inconscientemente. 

Dios Todopoderoso por intermedio del Espíritu Santo nos entrega con todo su amor los antídotos para contrarrestar el vil sentir que nos inyecta el demonio en nuestras almas.

Estas gracias y dones son, en su enunciado, las que corresponden a los motivos señalados: 

  • Paciencia
  • Diligencia y Humildad
  • Fe
  • Temor de Dios


¡Acudamos presurosos al encuentro de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, que en la Hostia Sagrada, Bendita Eucaristía, nos espera con los brazos abiertos, tal como nos lo recuerda Jesús en la cruz, y con su infinito amor como nos lo confirma con su Santa Muerte y Gloriosa Resurrección!




Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡ Viva Cristo Rey !!!





jueves, 9 de junio de 2011

Pentecostés, Eslabón de Unión Eterna

El día que Dios, nuestro Señor envió al Espíritu Santo sobre los discípulos reunidos con la Virgen María, estableció el vínculo de fuego de la nueva alianza creada por Jesús y eternizó en este acto la unión indestructible del Rey con su grey, haciéndola partícipe de sus dones celestiales en manifestación de su amor y bondad.



El Espíritu Santo se hace presente en nosotros desde que somos bautizados y desciende sobre nosotros cada vez que lo invocamos. Durante la celebración de la Fiesta de Pentecostés recordamos este hecho, pero diariamente, Dios Padre, Dios Hijo y el Espíritu Santo están con todos nosotros.


Para los hermanos que semanalmente leen esta humilde columna, así como también para aquellos que se tropiezan con ella en su búsqueda de verdad y paz van dirigidas estas palabras:


No hace mucho tiempo pensaba y creía que los milagros y hechos de Dios eran solo percibidos por seres santos y temerosos de Dios Nuestro Señor, dones especialmente destinados a ellos. Pero estaba equivocado y aquí les relato el por qué de mi error.

Llegué a la Parroquia del pueblo como cualquier católico que busca el lugar donde asistir semanalmente al sacrificio de la Santa Eucaristía y de vez en cuando hacer una oración por algún familiar, amigo o conocido que necesitara de ella. Con el correr de los meses llegué a conocer y entablar amistad con el Párroco y de vez en cuando charlábamos cuando ambos disponíamos de tiempo, sobre diferentes temas. Cierto día, el Padre me comentó que se estaban dando unas pláticas en el templo sobre la Adoración Eucarística Perpetua y que la primera ya se había realizado, misma que le impactó muy favorablemente y me invitó a que asistiera ya que pensaba que ayudarían en mi desarrollo como católico y creyente.



Y fue así, que al día siguiente estaba desde muy temprano en el templo para escuchar a la hermana misionera encargada de la propagación de la Adoración Eucarística Perpetua. Al final de la misma comprendí muchas cosas que no sabía yo acerca de Jesús Sacramentado y ¡quedé magnetizado por una fuerza de fe que nunca antes había sentido!. Dios había querido obrar y despertar en mí uno de los Dones del Espíritu Santo, el de la inteligencia y sabiduría.


Continué asistiendo a las charlas y terminé aceptando el compromiso de ser Adorador Perpetuo del Santísimo Sacramento en la capilla que habíamos inaugurado en nuestra Parroquia, la primera en nuestro decanato.


Mi hora santa de adoración corresponde a horas de la madrugada y durante ellas, en la soledad de la noche y en el silencio del alma y la paz del espíritu, platico con Jesús -Dios Vivo- que está frente a mí y Él me responde con la silenciosa voz de su inmensa misericordia e infinito amor. A veces el Espíritu Santo también se me presenta y guía mis pasos en este camino hacia el Reino de Dios.



Desde el día que conocí personalmente a Jesús Sacramentado y al Espíritu Santo en nuestra capillita, todo en mí ha cambiado, soy más paciente, soy menos soberbio (mucho menos de lo que era), quiero a mi prójimo como nunca lo hice en el pasado, y ¡amo a Dios sobre todas las cosas!.


Vivo enamorado de mi religión y de todo lo que me enseña nuestra Santa Iglesia Católica. Y como resultado de este cambio recibo continuamente signos y señales que hacen menos penoso y más llevadero mi paso temporal en el mundo.

Hermanos, Dios ha querido obrar en mí el milagro del cambio para bien mío y para gloria de su Santo Nombre. En mí, que soy pecador indigno y el más humilde de sus adoradores. Cada acto de Dios para con cada uno de nosotros por más insignificante que nos parezca, es un Milagro de Fe, de Amor y de testimonio irrefutable que los milagros no son facultativos solo a los santos, sino a todos los seres que verdaderamente amamos a Jesús Nuestro Señor y llevamos en nuestros corazones un pedacito de su Sagrado y Bendito Corazón.


Alabado y adorado sea por siempre Jesús sacramentado.

¡!! Viva Cristo rey!!