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miércoles, 22 de junio de 2016

Testimonios, Ejemplos de Evangelización inspirada por Dios.


En esta ocasión, deseamos escribir sobre  un punto no muy arraigado en nuestras mentes y corazones  en el mundo moderno que hoy nos toca vivir. Nos referimos a los Testimonios de Fe Religiosa, expresados por incontables miembros de nuestra hermandad humana, esparcida por los cinco continentes del planeta tierra.

Con el fin de aclararnos el concepto básico de la palabra Testimonio, nos hemos atrevido a ofrecerles una breve descripción de la misma.

  • Testimonio: Declaración que hace una persona para demostrar o asegurar la veracidad de un hecho por haber sido testigo de él.

Igualmente con el mismo propósito, a continuación les damos el significado de la palabra: Testigo.

  • Testigo: Persona que está presente en un acto o acción, con o sin intención de dar testimonio de lo que ha ocurrido.

Por lo tanto los Evangelios escritos por los apóstoles son los testimonios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan sobre el Nacimiento, Vida, Muerte y Resurrección de Jesús nuestro Dios y Señor.

Hoy, lo que los hombres buscamos es un testimonio de vida, que nos sea dado con un lenguaje que todos podamos comprender.

El discípulo de Jesús debe dar testimonio de los valores que tiene en su corazón. No es repetir o transmitir solamente citas del Evangelio.

¡Esto también lo podría hacer una computadora!.


Durante mi vida he escuchado testimonios de personas sencillas y humildes, católicos fieles creyentes, relatados con el amor que guardan en sus corazones por la divina gracia de Dios. 

¡Son testimonios de pequeños grandes milagros 
que Dios ha realizado en sus vidas!.

La curación milagrosa de un mal que les mortificaba por años; la regeneración de un hijo perdido en el mundo de las drogas; la reconversión de un hermano que se alejo del catolicismo; la reconciliación con un pariente alejado del grupo familiar por rencillas de orgullo... En fin, de todas aquellas inseguridades y acciones negativas que empañan la vida diaria de cualquier ser humano.

La gran mayoría, por no decir casi todos,  de estos casos de ayuda y socorro divino han ocurrido después de que la persona afectada se había verdaderamente encontrado con Dios. Este encuentro se produce por el llamado que por amor te hace Dios.

Dios está ahí a tu lado siempre, esperando tu respuesta, hasta que un día tú le respondes y tu vida cambia rápidamente

Las tinieblas de la oscuridad van desapareciendo, 
la luminosidad de la paz rodea tus actos.
¡Y ya no existen piedras en tu camino!
Todo se te facilita,
Eres feliz, 
¡Dios vive en tí!

Recuerda que Dios se deja encontrar por quien con fe, amor y constancia lo busca. Ten presente lo que san Agustín escribió:

“El romance más grande que puede haber es enamorarse de Dios, buscarlo es la aventura más grandiosa y encontrarlo es la ganancia mas extraordinaria que un ser humano puede alcanzar.” 

Queridos hermanos, en nuestra búsqueda para encontrar a Dios, acudamos a la intercesión de ¡la más eficaz intercesora!, la más preciosa joya en el Reino de los Cielos, después del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, a la Reina y Madre de Dios, al candil inextinguible de nuestra fe, a nuestra madre celestial, la divina, bienaventurada, Santísima  y Purísima Virgen María.



Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡ Viva Cristo Rey !!!


miércoles, 1 de junio de 2016

Mes de Mayo, Dedicado en Honor de la Santísima Virgen María




Como premisa a todo lo señalado en este artículo, queremos dejar constancia de que: 

“El mes de Mayo tiene como fin honrar a Dios a través de María”

Ayer 31 de Mayo, cerramos las fiestas dedicadas durante el mes a la Santísima Virgen María, inmaculada Madre de Jesús,  Dios y Señor Nuestro.

Comenzamos el mes de Mayo, con el rezo del Santo Rosario, símbolo de redención, penitencia y de  humilde petición que diariamente oramos en las comunidades católicas en cumplimiento de lo solicitado al mundo, por la misma Virgen María.

Finalizamos este bendito Mes Mariano, con la celebración de la Visita que hace la Virgen a su prima Isabel, para ayudarla en las necesidades de su embarazo y  quien esperaba el nacimiento de su hijo, que a la postre sería, San Juan Bautista, el que anunció la llegada del Mesías, Nuestro Señor Jesucristo.

El mes de Mayo, en el hemisferio norte, es el mes en que toda la naturaleza explota en la exuberancia de colores de las flores, en el verdor de los campos retoñando, ante la llegada de la tibieza del sol que anuncia también el despertar de la vida.

Según la tradición, ya en el siglo XIII se tiene la primera noticia clara de la consagración del mes de Mayo a la Virgen María. Viene de Alfonso X, El Sabio, Rey de España. Este rey juglar, cantaba en sus “Cantigas de Santa María“ los loores de Mayo en honor a la Santísima Virgen María. 

Con el florecimiento espiritual del siglo XVI se dio gran impulso a esta hermosa práctica.  La universalización de esta práctica vino a verificarse en el siglo XIX, cuando fue favorecida y enriquecida con indulgencias por los Sumos Pontífices Pío VII y Pío VIII.

En Italia, fue San Felipe Neri, en el siglo XVI, el iniciador del mes de Mayo dedicado a María, con la costumbre de invitar a los jóvenes a cantar, llevar flores  y ofrecer sacrificios a la Virgen.

En América, fueron los misioneros españoles los que difundieron y promovieron la tradición de dedicar el mes de Mayo a María; por este motivo, existe una gran devoción popular y afecto a la Madre de Dios.


Con el fin de remarcar la divinidad de la Santísima Virgen María, nos referimos a las conclusiones sobre el tema aprobadas por el Concilio Vaticano II:


“La Virgen María Constitución Dogmática, Lumen Gentium
I        Proemio.
II   Oficio de la Bienaventurada Virgen en la economia de la Salvación.
III     La Bienaventurada Virgen y la Iglesia.
IV     Culto de la Bienaventurada Virgen en la Iglesia.
V     María, signo de esperanza cierta y consuelo para el pueblo de Dios peregrinante.

“Todas y cada una de las cosas establecidas en esta Constitución Dogmática fueron del agrado de los padres; y nos, con la potestad apostólica conferida por Cristo, juntamente con los venerables padres,  en el Espíritu Santo, las aprobamos, decretamos y establecemos y mandamos que, decretadas sinodalmente, sean promulgadas para la gloria de Dios.”


¡Qué más podemos agregar nosotros, los más humildes siervos de Dios, a tanto honor conferido por el Vicario de Cristo y los Obispos Conciliares,  a la Santísima Virgen María, Madre de Dios!


¡En nuestra humildad
está nuestro amor,
en nuestro amor 
está nuestro corazón
y en nuestro corazón 
está nuestra vida!

Esta vida que día a día y noche a noche, se la ofrecemos a nuestra dulce Madre Celestial con la esperanza de que el día que nos llame a su presencia el Señor, ella, siempre caritativa, siempre amorosa y siempre misericordiosa, 
interceda por nosotros, que no somos dignos de tan grandiosa, hermosa y piadosa intercesora.




Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡ Viva Cristo Rey !!!



miércoles, 15 de julio de 2015

La Virgen del Carmen o Santa María del Monte Carmelo


Mañana miércoles 16 de Julio se conmemora en todo el mundo la Fiesta de la advocación de la Virgen del Carmen;  y es por tal brillante ocasión que vamos a tratar de comunicarles algunas secuencias de tan venerada advocación.

Su nombre parece proceder con cierta certeza, del llamado Monte Carmelo en Israel y parece también derivar de la palabra Karmel o Al karem que más o menos significa “jardín”

En La Sagrada Biblia, el Profeta Elías menciona este sitio, ya que en él tuvo lugar el Sacrificio de Elías y su encuentro con los Sacerdotes Baalitas.  En el Nuevo Testamento no se le nombra.

En el comienzo de la Era Cristiana,  al pie y en las faldas del Monte Carmelo, se establecen grupos de personas dedicadas al ermitañismo y que vivían dentro de las muchas cuevas allí existentes. A partir del Siglo XI muchos cristianos descendientes de los primeros caballeros cruzados se asentaron también a vivir en las faldas del Monte CarmeloAl correr del tiempo se juntaron en una comunidad y a los cuales les llamaban Carmelitas.

Según cuenta la Tradición Carmelita, el día 16 de Julio de 1251 se le apareció a San Simón Stock, Superior de los Carmelitas, la Santísima Virgen María, y ella le entregó un hábito y un escapulario, que fueron adoptados por los Carmelitas de inmediato. Y así empezó la veneración de La Virgen del Carmen. Y cuyo reconocimiento Papal fue decretado en el año de 1587.

En su aparición a San Simón Stock, la Virgen Santísima prometió librar del Purgatorio a todas las almas que hayan vestido el escapulario durante su vida; y que el sábado siguiente a su muerte las llevaría al Cielo.

Esta devoción se extendió rápidamente por toda Europa y América, especialmente en España, donde los pescadores la han nombrado su fiel protectora y además la Marina Española le ha concedido el titulo de Patrona

Por esta razón la Virgen del Carmen es también conocida como La Estrella de los Mares, “Stella Maris”.

Actualmente hay en España cerca de 100 localidades que han nombrado a la Virgen del Carmen como su Patrona.

Igualmente en toda América no hay país que no la tenga como su protectora o Patrona en diferentes lugares o conmemoraciones nacionales o locales. Cabe mencionar que el Ejército de los Andes, capitaneado, por el General Don José de San Martín, llevaba como estandarte la imagen de la Virgen del Carmen en las campañas de emancipación de Argentina y Chile y de la consolidación de la del Perú.

Hoy en el mundo son miles las Congregaciones de Carmelitas establecidas en muchos países y millones los laicos que profesan una especial veneración a la Santísima Madre del Monte Carmelo.

No es de sorprender ni extrañar el amor que tiene la humanidad por nuestra Bendita y Santísima Virgen María ya que después de Dios, es ella, su Dulce Madre, la que tiene su presencia en los corazones de  miles de millones de fieles cristianos – católicos, y sin dudar, silenciosamente, en muchos otros seguidores de Cristo Jesús.

Queridos hermanos, mañana día que la Iglesia festeja jubilosa a la Virgen del Carmen, guardemos un rinconcito en nuestro humilde corazón para guardar en él, en este día, la fragancia de amor que nos proporciona tan dulcemente, el recuerdo de nuestra amadísima Madre Celestial.

“¡Venid con flores a María que Madre nuestra es!”




Alabado y adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡ Viva Cristo Rey !!!

jueves, 21 de mayo de 2015

Pentecostés, Solemnidad Universal Católica.


El próximo Domingo 24 de Mayo de este año, la iglesia católica jubilosa celebra la Fiesta de Pentecostés, que es en su grado de importancia, la tercera solo después del Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo y la de su gloriosa Resurrección, al tercer día de haber muerto en la cruz por nuestra salvación.

La Celebración de Pentecostés, es llamada así por realizarse 50 días después de la Pascua

Esta fiesta tiene sus orígenes en la antigüedad en que se celebraba la Fiesta de la Cosecha, 50 días después que aparecieran los primeros frutos del cultivo.

Años después, el pueblo judío celebraba en ese mismo día, después de pasadas siete semanas de la Pascua, la entrega que hizo Dios a Moisés de las Tablas de la Ley en el monte Sinaí. Celebrándose de esta manera la antigua alianza de Dios con su pueblo elegido, el pueblo judío.

En la iglesia católica fue establecida la Fiesta de Pentecostés con la venida del Espíritu Santo en forma de lenguas de fuego sobre los apóstoles reunidos en el cenáculo, alrededor de la Santísima Virgen María. Siendo también sobre ella derramada la Gracia del Espíritu de Dios.

La venida del Espíritu Santo es descrita en la Santa Biblia de la siguiente manera:

"Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar. De pronto vino del cielo un ruido, como el de una violenta ráfaga de viento, que llenó toda la casa donde estaban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego, las que, separándose, se fueron posando sobre cada uno de ellos; y quedaron llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar idiomas distintos, en los cuales el Espíritu Santo les concedía expresarse." (Hechos de los Apóstoles 2, 1-4)

Una semana antes de Pentecostés, cuando Cristo ascendió al cielo antes de despedirse y bendecirles, les dijo a sus apóstoles:

“Ahora yo voy a enviar sobre ustedes al que mi Padre prometió. Por eso, quédense en la ciudad hasta que hayan sido revestidos de la fuerza que viene de arriba." (Lucas 24, 49).

Estas verdades Bíblicas son más  que suficientes para que entendamos la fuerza de la Tercera Persona de la Santísima Trinidad y su estrecha relación que tenemos con ella,  el Espíritu Santo.

Todos los bautizados somos Hijos de Dios, porque el día de nuestro bautismo recibimos al Espíritu Santo, tal como lo recibieron los apóstoles en el cenáculo. Derramando Dios sobre nosotros los dones de su amor para sus hijos muy amados.

Es por esto queridos hermanos que deben tener en cuenta el Día de su Bautismo, como una fecha de sagrada recordación y entender que ese día es el día íntimo en el que recibimos de Dios al Espíritu Santo... 

¡Nuestro personal día de Pentecostés!

Pidamos a Jesús Sacramentado que nos mantenga libres de todo pecado, que nosotros mediante nuestra fe y amor a nuestra Santa Iglesia Católica, y por la intercesión de la Santísima y siempre Virgen María, rechazaremos las tentaciones del maligno, para ser dignos de ser humildemente siervos de Dios.


Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡ Viva Cristo Rey !!!



miércoles, 8 de abril de 2015

Ángelus, Regina Coeli y Magníficat.


El amor,  tan profundamente enraizado en nuestro corazón, por la Santísima Virgen María, Madre de Dios, nos ha movido a la publicación de este artículo.

Somos muchos los católicos que casi a diario rezamos estas pequeñas oraciones marianas. Pero verdaderamente, poco o nada conocemos de ellas, lo cual es una falta de instrucción catequista o de interés en la religión que decimos profesar.

A continuación, con toda humildad, trataremos de explicar brevemente lo que significan y también en algunos casos, el origen de estas oraciones, centradas en la Virgen María.

Ángelus.- 
  • Es una devoción católica en recuerdo de la Anunciación y Encarnación del Verbo (Segunda Persona de la Santísima Trinidad, encarnada en Jesús). 
  • Se atribuye la redacción de esta oración tanto al Papa Urbano II como también al Papa Juan XXII.
  • Según, los escritos de esas fechas, fue el Papa Juan XXII  quien por su Bula del 7 de Mayo de 1327, ordenó que se recitase tres veces al día, en las mañanas, al medio día y al anochecer.
  • En la actualidad se reza según las costumbres de cada país y lo dispuesto por el Obispo de la Diócesis que corresponde. Generalmente se reza una vez al mediodía durante todo el Año Litúrgico a excepción del Tiempo Pascual,  durante el cual en su lugar, se reza el Regina Coeli.


Regina Coeli.- 

  • Reina del Cielo es el nombre de una oración mariana y cristológica de la Iglesia Católica en honor de la Virgen María a manera de felicitación por la Resurrección de su Hijo Jesucristo. Se reza en lugar del Ángelus en el Tiempo Pascual, desde la Vigilia Pascual hasta el mediodía del sábado de Pentecostés.
  • Si bien esta oración es de autor desconocido, se le atribuye a San Gregorio Magno y ya la rezaban los frailes franciscanos en el siglo XII.



Magníficat.- 

  • Es una oración católica que proviene del Evangelio de Lucas, Lc 1: 46-55. Reproduce las palabras que María, la madre de Jesús, dirige a Dios en ocasión de su visita a su prima Isabel que llevaba en su seno a Juan el Bautista.



Oración del Ángelus

V. El ángel del Señor anunció a María
R. Y concibió por gracia del Espíritu Santo
V. He aquí la esclava del señor
R. Hágase en mí tu palabra
V. Y el Verbo se hizo carne
R. Y habitó entre nosotros


Oración del Regina Coeli

V. Alégrate Reina del Cielo, Aleluya
R. Porque a Él mereciste llevar en tu seno, Aleluya
V. Ha resucitado, según predijo, Aleluya
R. Ruega por nosotros a Dios, Aleluya
V. Gózate y alégrate, Virgen María, Aleluya
R. Porque ha resucitado verdaderamente, Aleluya



Oración del Magníficat

Proclama mi alma la grandeza del Señor, 
se alegra mi espíritu en Dios, mi Salvador; 
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitaran todas las generaciones
porque el Poderoso ha hecho grandes obras por mí,
su nombre es santo, y su misericordia 
llega a sus fieles de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo,
dispersa a los soberbios, 
derriba de su trono a los poderosos 
y enaltece a los humildes;
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacios.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.



Gloria al Padre Oh dulcísima Virgen María, creación perfecta de Dios,  con afán te he buscado en los más infinitos de mis amores y no encuentro en ninguno de ellos 
la expresión que dé certeza cabal a la humilde grandeza que contenga tu belleza celestial.

Solo puedo percibir el delicado aroma de tu presencia divina cuando en un éxtasis de extrema hiperdulía aflora a mi mente la oración que me enseño mi madre cuando era un niño y por primera vez te conocí:


Bendita sea tu pureza 
y eternamente lo sea, 
pues todo un Dios se recrea, 
en tan graciosa belleza.

A ti celestial princesa, 
Virgen Sagrada María,
te ofrezco en este día,
alma, vida y corazón. 

Mírame con compasión
y nunca me dejes madre mía.




Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado.


¡¡¡Viva Cristo Rey!!!

miércoles, 18 de marzo de 2015

La Virgen María en la Cuaresma y en la Pasión de Jesús.

¡Oh dulcísima Virgen María, Santa Madre de Dios, permite que en este preámbulo de la Inmolación de tu Divino Hijo, intente  describir lo indescriptible, sentir en el alma el éxtasis de un dolor que solamente tú, oh reina mía, pudiste experimentar!

El próximo viernes de la quinta semana de Cuaresma, la liturgia establece un Rito Ceremonial que recuerda el infinito sufrimiento y dolor de la madre de Jesús, nuestro Redentor.

No hay testimonios, ni de palabra ni de escritura que nos digan qué sucedía en María durante las horas terribles en que su Divino Hijo fue traicionado por uno de sus discípulos y entregado al romano Pilatos para ser juzgado como un vulgar criminal. Y que éste lavándose las manos le arrojó a la miserable muchedumbre que pedía a gritos su vida para saciar la perversidad de sus insensibles corazones.

María, de seguro, no desconocía lo que estaba sucediendo con su amadísimo y Divino Hijo... ¡Cuán grande sería la angustia y el dolor que se clavaban en su bendito corazón ante el palpable horror de los abominables hechos! 

Era una herida de la espada que atravesaba su corazón, tal como se lo había predicho el anciano Simeón, el día de la presentación al templo del pequeño Jesús.

Tal vez, también la Santísima Madre, fue testigo presente de todos los insultos, oprobios  y vejaciones con que la bestialidad del populacho y la incultura de la soldadesca romana laceraron el cuerpo de Jesús, su Divino Hijo.

Imaginémonos qué tribulación tan inmensa sacudieron en esos horrendos momentos las más sensibles y finas fibras de su celestial alma. Solo la fe y la obediencia a la voluntad de Dios, una vez más, le dieron la fortaleza para soportar en silencio y con humildad su dolor de madre.

El Viernes Santo, la Virgen  María acompañó a su amado hijo durante todo el camino de pasión hacia la cima del Gólgota. Lo hizo calladamente, observándolo de lejos, con el corazón atravesado por  el dolor de la espada profética de Simeón. Sus delicados piececitos sangraban heridos por el filo de los cascajos del camino al Gólgota. Y al unísono sangrado interno de su amor de madre, sus dulces ojos derramaban lagrimas de infinita amargura.

Llegó el momento tan ansiado por ella, cuando Jesús con su cruz a cuestas, divisó a su madre en la multitud y sus miradas se cruzaron, ¡qué dulce conjunción de amor y de dolor!, ¡qué sinfonía de amalgama de hijo y madre en una callada caricia de majestuosa y mutua divinidad!.

Y siguió el cortejo del sacrificio del Cordero de Dios, y llegando al final del camino en la tierra se iniciaba el de la Salvación de la Humanidad. Y Jesús fue clavado en la cruz y su madre observaba y lloraba, y junto a su amado hijo sufría también su  propia agonía. 

Jesús viéndola la ungió como madre nuestra diciendo "Mujer he ahí a tu hijo" refiriéndose a Juan y con él a todos los hombres, y luego para confirmar lo primeramente expresado,  le dice a Juan  "He ahí a tu madre".

Y se cumple lo decretado por la Voluntad de Dios, Jesús expira en la cruz y los hombres han obtenido a cambio de su muerte la vida eterna.

El cuerpo de Jesús es bajado de la cruz y puesto en los brazos de su Santísima Madre que sollozando y envuelta en el más inmenso sentimiento de dolor y amor, recuerda  la primera noche del nacimiento de Jesús en Belén,  en que le dio toda la alegría y toda la ternura, cuando lo estrechó en sus brazos y lo acercó a su corazón.


¡Dulce Virgen María, amor de mi vida, consuelo de mis pesares, 

hoy quiero acompañarte en tu Vía Crucis, 

siguiendo a Jesús, para darle a Él mi vida,

y a tí mi corazón!.



Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡Viva Cristo Rey!!!

miércoles, 7 de enero de 2015

María, Madre de la Evangelización.


En el comienzo de este Nuevo Año, año de revelaciones y acontecimientos notables, es justo y necesario reafirmar nuestro Espíritu de Evangelización que es el de 

 Ir con alegría a proclamar
la Palabra de Dios


Tal como Jesús se lo encomendó a sus discípulos, quienes al recibir el Espíritu Santo en el día de Pentecostés, en unión con la Virgen María, se llenaron de gracia y salieron a divulgar la Buena Nueva a todo el mundo.

Todos nosotros somos llamados a ser evangelizadores, porque el día de nuestro Bautizo, fuimos ungidos con el Espíritu Santo, para merecer los dones que esa unción sembró en nuestro ser, tal como lo hizo con los apóstoles y la Virgen María, cuando se hallaban reunidos en oración.

María Santísima, Madre de nuestro redentor, Jesús, Dios y Señor Nuestro, es la precursora de la evangelización porque en ella el Verbo Divino se hizo carne. Y mucho antes de dar a luz, cuando llegó María a visitar a su prima Isabel, que también estaba embarazada esperando un niño, sintió que el niño en su vientre daba saltos de alegría.

Isabel se llenó del Espíritu Santo y exclamó:
Bendita  eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! ¿Cómo he merecido yo que venga a mí la Madre de mi Señor?  (Lucas 1,43_44)

María dijo entonces:
Celebra todo mi ser la grandeza del Señor y mi espíritu se alegra en el Dios que me salva porque quiso mirar la condición humilde de su esclava. En adelante los hombres dirán que soy feliz.
En verdad el Todopoderoso hizo grandes cosas en mi para que reconozcan que santo es su nombre que sus favores alcanzan a todos los que le temen y prosiguen en sus hijos.
Su brazo llevó a cabo hechos heroicos, arruinó a los soberbios con sus maquinaciones. Sacó a los poderosos de sus tronos y puso en su lugar a los humildes, repletó a los hambrientos de todo lo que es bueno y despidió vacíos a los ricos.
De la mano tomo a Israel, su siervo demostrándole así su misericordia. Esta fue la promesa que ofreció a nuestros padres y que reservaba a Abraham y a sus descendientes para siempre. (Lucas 1, 46_55)

Sin duda las palabras de la conversación que sostuvieron María e Isabel son el testimonio fehaciente del Inicio de la Evangelización, que da comienzo la Santísima Virgen María al responder a su prima por las alabanzas que ella le expresa.

También las diferentes apariciones de la Virgen María, han sido actos de evangelización indiscutible, ya que ellas ciertamente, han contribuido a que millones de seres humanos se hayan acercado a Nuestro Señor Jesucristo por la intercesión de su Santísima Madre.

¡Oh dulce Virgen María, amor de mi alma enternecida por tu infinita ternura, te ruego postrado ante tus pies que lleves esta humilde plegaria a tu divino hijo, Jesús Nuestro Señor y Él la entregue al Padre Todopoderoso y Él obre de acuerdo a su divina e infalible potestad!

Dios mío, indigno soy de suplicar lo que hoy te vengo a implorar, con la intercesión de la purísima Virgen María que es imagen santa de la más divina humildad.

Te ruego Padre eterno que envíes la sabiduría e inteligencia de tu Santo Espíritu y la derrames sobre el alma y espíritu de nuestro querido Papa Francisco, para que con el amor que tú mismo lo dotaste desde su venida al mundo, piense y considere proclamar el Quinto Dogma de la Santísima, Inmaculada y Única Virgen María, tu dulce madre, madre de todos los santos, madre de toda la humanidad, madre de Francisco y por ultimo madre mía también...



Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡Viva Cristo Rey!!!


miércoles, 17 de diciembre de 2014

¡Navidad!, ¡Nacimiento de Jesús!, ¡Llegada de Nuestro Redentor!


Estamos en la Tercera Semana de Adviento, tiempo de preparación para la venida al mundo de Nuestro Salvador.

Es necesario que meditemos profundamente el significado de este magno acontecimiento que está siendo un tanto desvirtuado por el concepto materialista de un mundo cegado por el poder del dinero.

En estos días la preparación de la mayoría de las gentes consiste en elaborar un plan para festejar la Navidad, ¿qué vamos a comprar para regalar?... ¿qué vamos a comprar para la cena de Año Nuevo?...  o ¿qué vamos a comprarnos?,  para complacer nuestra vanidad y vestirnos con las mejores galas que nuestra economía lo permita.

Y nos preguntamos: ¿qué vamos a hacer para prepararnos para conmemorar debidamente la llegada a este mundo de Jesús, que nace para darnos la vida eterna con su sacrificio? 

Indudablemente nos alegramos porque nace en Belén de la Inmaculada Virgen María el Hijo de Dios, pero no aquilatamos la magnitud del acontecimiento....


¡¡Es Dios que nos está entregando a su Divino Hijo para que nos salvemos
y con su vida, pasión, muerte y resurrección nos conceda también
el derecho de la vida eterna a todos los seres humanos!!


Este acontecimiento, anticipado  desde muchos siglos atrás por los profetas, tal como lo indica la Santa Biblia, es la señal divina del futuro nacimiento del Mesías, Salvador de la humanidad. Eso es lo que debemos jubilosamente celebrar con la unción y respeto que tal acto merece. Para eso la iglesia establece el Tiempo de Adviento, las cuatro semanas previas a la navidad.


¿Y como debemos prepararnos?

  • Primeramente debemos estar conscientes de que ¡Es a Dios Hijo a quien vamos a recordar ese bendito día!... que no es un niñito cualquiera el que nació en Belén hace mas de 2000 años. Es Dios hecho hombre por la misericordiosa voluntad e infinito amor del Padre,  Dios Todopoderoso, que nos lo entrega para que podamos encontrar en el recién nacido  su perdón y salvación.

  • Dediquemos unos momentos de reflexión y oración cada día del tiempo de adviento, que ya está por terminar, y reflejemos  en lo más hondo de nuestra espiritualidad lo que nuestro corazón debe verdaderamente sentir a la llegada de Jesús y con ella el motivo trascendental de esa gloriosa y santa llegada.
  • En la navidad recordamos naturalmente el nacimiento de Jesús, pero igualmente recordamos su cumpleaños. Y ¿qué acostumbramos hacer cuando es el cumpleaños de alguien a quien amamos o estimamos?... Les damos un regalo, que identifique nuestro amor y aprecio. ¿Verdad? ... Entonces por qué en esta próxima Navidad, que el cumpleaños de Jesús Nuestro Señor, no le regalamos algo que sea de su agrado?
  • ¿Por qué no le damos nuestro corazón, por intermedio de la Santísima Virgen María, pidiéndole que nos consagre al Sagrado Corazón de Jesús?
  • ¿Por qué no le entregamos todo a Jesús, nuestros pensamientos, nuestras palabras y obras?
  • ¿Por qué no le damos una sonrisa y alegría cuando le adoramos en oración?
  • ¿Por qué no hacemos una obra de caridad cristiana a un hermano necesitado y se la dedicamos al Señor en su cumpleaños?
  • ¿Por qué no perdonamos al que nos ha ofendido, sin guardar rencor ni memoria de la ofensa recibida?... De seguro este acto será del agrado de Jesús.
  • ¿Por qué en su cumpleaños no le damos a Jesús Sacramentado una hora de adoración en la Capilla de Adoración Eucarística Perpetua?


Hay tantas cosas que podemos darle como ofrenda a Jesús Dios y Señor Nuestro, en la fecha de su cumpleaños, que ¡No se compran con dinero, sino con el amor que los buenos cristianos tenemos guardados en el corazón!

Para terminar con nuestra preparación, ¡¡No olvidemos a la Santísima Virgen Inmaculada Madre de Dios, quien con su humilde , en el día de la Anunciación, nos abrió la puerta de la salvación y trajo al salvador al mundo!!

Digámosle amorosamente: 

¡Bendita Tú eres entre todas las mujeres y 

Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús!,

Danos el calor de tu infinito amor y protección, 
cobijándonos entre tus brazos, así como lo hiciste
 con tu Divino Hijo el día que nació.

¡¡Somos todos tuyos!!, 

¡¡Somos Hijos de Dios!!.




Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡ Viva Cristo Rey !!!




Para establecer una 
Capilla de Adoración 
Eucarística Perpetua
en su comunidad,
Comunicarse a :    
lucy.barradas@hotmail.com
Cel. 924 11407 09         

 Lucy Barradas,       
Misionera de Nuestra Señora 
del Santísimo Sacramento