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miércoles, 9 de noviembre de 2016

26 de Noviembre, 7° Aniversario de Nuestra Capilla


Dentro de dos semanas, el sábado 26 de Noviembre, en la Parroquia San Francisco de Asís de Cardel, Veracruz, México, tendremos la alegría de festejar los primeros siete años de la instalación de nuestra Capilla de Adoración Eucarística Perpetua.

Aun recordamos y agradecemos a Dios Nuestro Señor, haber puesto en nuestro pueblo un humilde recinto dedicado a la Adoración Eucarística, símbolo y sacramento culmen del misterio de nuestra fe.

También están en nuestra memoria los promotores y ejecutores de esta sublime obra, los misioneros de Nuestra Señora del Santísimo Sacramento, los hermanos Lucia Barradas Fernández y el P. Patricio Hileman Rivera.

Igualmente no podemos olvidar al guía espiritual de nuestra Parroquia, en ese entonces, P. Arturo López Islas, quien aceptó la misión de hacer realidad la voluntad de Dios Todopoderoso, sin dudar del beneficio divino, con el que Dios nos mostró, su amorosa distinción.



Por último nuestro profundo agradecimiento a las mujeres y a los hombres que con su fortaleza física y espiritual fueron los responsables de dirigir, con la ayuda de Jesús Sacramentado, la construcción de las bases eternas donde Jesús Vivo moraría en el alma de cada uno de aquellos valientes adoradores de la fe Eucarística.

¡Gracias de todo corazón a su constancia y dedicación! 

El compromiso que, por amor y no por obligación, hicieron un 26 de Noviembre del año 2009, hoy, después de 7 años, lo siguen cumpliendo con igual entusiasmo, alegría y humildad. ¡Que Dios los bendiga!

No está de más reconocer a los muchos Adoradores, fieles servidores de una hora semanal, durante las 24 horas del día, que acompañan a Jesús Vivo en la Divina Hostia Consagrada. Ellos son el calor espiritual que llena el recinto de la Capilla con la oración,  la devoción y grandeza de su respeto y silencio y por los cuales Dios derrama sobre cada uno de ellos la divinidad de su eterno amor.

La experiencia de la Capilla de Adoración Eucarística es un acontecimiento que ¡Todos los párrocos del mundo deberían de vivir!. No solamente por lo que representa para ellos sino para toda su feligresía parroquial. La creación de una Capilla de Adoración Eucarística Perpetua es una bendición que recibimos directamente de Dios por intercesión de su Divino Hijo Jesucristo. 

Jesús Sacramentado, vivo en la magnificencia del Misterio de la Transubstanciación, mediante la cual, el Cuerpo y Sangre de Jesús se convierten en la Divina Hostia Consagrada, nos llama continuamente a que lo visitemos porque tiene amorosa sed de nuestra presencia. El clama diciendo:
 “Si alguno tiene sed, que venga a mí.” (Jn 7,37). 
En la Sagrada Eucaristía le entregamos a Jesús nuestro corazón, para que, con el fuego de su divino amor lo haga como el suyo revistiéndolo “de entrañas de misericordia, de bondad, humildad, mansedumbre, paciencia." (Col 3, 12)

Una vez instaurada una Capilla de Adoración Eucarística, ¡Los beneficios no se hacen esperar!. Una continua sucesión de testimonios que acreditan la misericordia y amor que Dios nos prodiga, se derraman personalmente sobre cada uno de los adoradores y también en forma general sobre todo el ámbito parroquial.

Queridos hermanos sacerdotes y párrocos, no teman, ¡Decídanse ya!, tengan fe... “Si Dios está con nosotros ¿quién estará contra nosotros?".



Alabado y adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡ Viva Cristo Rey !!!

miércoles, 3 de agosto de 2016

P. San Pedro Julián Eymard, Apóstol de la Eucaristía



El día de ayer, 2 de Agosto la Iglesia Católica celebra a San Pedro Julián Eymard, sacerdote fundador de la Congregación del Santísimo Sacramento,  el 13 de Mayo de 1856.

El nuevo instituto, recibe la aprobación inmediata del Arzobispo, Mons. Sibour, y más tarde, la bendición y aprobación definitiva del Papa Pío IX (1863).

En el año de 1858 funda, con la ayuda de Marguerite Guillot, la rama femenina, las Siervas del Santísimo Sacramento.

A lo largo del tiempo, de su actividad y espiritualidad emanarían varias iniciativas, como 

  • La Agregación al Santísimo, destinada a los laicos, 
  • La Asociación de los Sacerdotes Adoradores, inspirada por su celo hacia los Sacerdotes,
  • Los Congresos Eucarísticos Internacionales.
  • La Archicofradía del Santísimo Sacramento, que el Derecho Canónico ordena establecer en todas las Parroquias.


A continuación daremos una breve reseña de la vida de San Pedro Julián Eymard, para que mediante ella lleguemos a conocer al Apóstol de la Eucaristía, quien es casi un desconocido para muchos de los que hoy somos miembros de la Adoración Eucarística Perpetua.

Pedro Julián nació en el año 1811 en el pueblo llamado Mure d´Isere. De la diócesis francesa Fr. Grenoble, desde muy pequeño sintió un especial apego al Santísimo Sacramento, ya que su madre y hermana mayor eran devotas católicas. El pequeño Juliàn las acompañaba desde sus primeros años a la Celebración de la Santa Eucaristía.

Se cuenta que cuando aun tenía solo cinco años desapareció de su casa y su hermana trato de encontrarlo hasta que lo hallò en la iglesia cercana a la casa, de rodillas junto al Sagrario y al preguntarle su hermana que hacia allí, le contesto: “Estoy conversando con Jesús”.

Trabajó con su padre en su fábrica de cuchillos y más tarde en una prensa de aceite de nuez, hasta que cumplió 18 años. En 1831 ingresa al Seminario de Grenoble y tres años después es ordenado sacerdote.

En sus primeros cinco años sirvió en Parroquias de su Diócesis. Luego pidió permiso para ingresar en la Congregación de los Maristas, permiso que le es concedido por el Obispo. Al terminar su noviciado, Pedro Julián es nominado Director Espiritual del Seminario Menor,  y más tarde es elegido Provincial de Lyon en el año 1845.

En el año de 1851 participó en una Peregrinación al Santuario de Nuestra Señora de Fourviers, en la que prometió a la Virgen María trabajar con el fin de que existiera una congregación consagrada a glorificar al Santísimo Sacramento.

En el año de 1856 decide salir de la Congregación Marista para fundar la Nueva Congregación de Sacerdotes Adoradores del Santísimo Sacramento y otras organizaciones, tal como se detalla al comienzo del presente artículo.

San Juan Bautista Vianney lo conoció personalmente y dijo de él: 
”Es un Santo, el mundo se opone a su obra porque no la conoce, pero se trata de una empresa que logrará grandes cosas para la gloria de Dios.
¡Adoración Sacerdotal, que maravilla!………… 
Decid al Padre Eymard que pediré diariamente por su obra“

En sus últimos años de vida padecía de insomnio y otras enfermedades. Presintiendo su muerte, viajó a su pueblo natal a despedirse de sus familiares y amigos y fallece, reconfortado con los sacramentos de la Santa Iglesia, el 1 de agosto de 1868 a la edad de 57 años. Antes de finalizar ese año ocurren varios milagros en su tumba.

El Padre Eymard es beatificado en el año 1925. Y es canonizado el 9 de Diciembre de 1962 por su S.S. Juan XXIII.


Queridos hermanos para terminar y apreciar el gran amor que tenía San Pedro Julián Eymard por la Santísima Virgen María y por la Sagrada Eucaristía, transcribimos unas palabras escritas por el santo:


“En el cenáculo, María se consagró totalmente a la gloria Eucarística de Jesús.
Los adoradores comparten con María la misión de oración y penitencia delante del Santísimo Sacramento, que es la más bella de todas las misiones.
Hoy más que nunca se necesitan hombres y mujeres que por sus sacrificios aplaquen la ira de Dios provocada por la ola de crímenes que aumenta constantemente en todas la naciones.”




Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡ Viva Cristo Rey !!!

miércoles, 25 de mayo de 2016

Celebración de la Fiesta de Corpus Christi o Corpus Domini


Corpus Christi 
es la Fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo
de la real presencia de Jesucristo en la Eucaristía.

Este día recordamos la institución de la Eucaristía que se llevó a cabo el Jueves Santo durante la Última Cena, al convertir Jesús el pan y el vino en su Cuerpo y en su Sangre.

Es una fiesta muy importante porque la Eucaristía es el regalo más grande que Dios nos ha hecho, movido por su anhelo de quedarse con nosotros después de la Ascensión.

A fines del siglo XIII surgió en Lieja, Bélgica, un  movimiento  eucarístico cuyo centro fue la Abadía de Cornillon, fundada en 1124 por  el Obispo Albero de Lieja. Este movimiento dio origen a varias costumbres eucarísticas, como por ejemplo:
  • La exposición y bendición con el Santísimo Sacramento,
  • El uso de las campanillas durante la elevación en la Misa
  • y la Fiesta del Corpus Christi.


Dos eventos extraordinarios contribuyeron a la institución de la Fiesta:


  • Las visiones de Santa Juliana de Mont Cornillon
Desde niña, Santa Juliana tenía una veneración especial al Santísimo Sacramento y siempre añoraba que tuviera una fiesta en su honor. Este deseo parece haberse intensificado por una visión que ella tuvo de la iglesia bajo la apariencia de luna llena con una mancha negra, que significaba la falta de esta solemnidad. Ella comunicó esta visión a varios obispos y finalmente al Papa Urbano IV.
El Obispo Roberto Thorete se impresionó favorablemente y como en ese tiempo los obispos tenían el derecho de ordenar fiestas para sus diócesis, invocó un Sínodo en 1246 y ordenó que la celebración se tuviera el año siguiente. El Papa también ordenó que Santo Tomás de Aquino escribiera el oficio para esa ocasión.


  • El Milagro Eucarístico de 0rvieto/Bolsena
En el año 1264, el Padre Pedro de Praga, Bohemia dudaba del Misterio de la Transustanciación del Cuerpo y la Sangre de Cristo en la Sagrada Hostia. Dios se le manifestó en forma milagrosa, ya que cuando celebraba la Santa Misa en Bolsena, la Sagrada Hostia sangró, llenando el Corporal de la preciosa sangre.

La noticia del prodigio llegó pronto al Papa Urbano IV, que se encontraba en Orvieto, ciudad cercana a Bolsena. Hizo traer el Corporal, y, al constatar los hechos, instituyó la Solemnidad de Corpus Christi. Que debía celebrarse el Jueves después del Domingo de la Fiesta de la Santísima Trinidad.

Queridos hermanos, mañana Jueves 26 de Mayo universalmente, todos los católicos celebramos con esplendor, devoción y excelso amor la solemnidad más importante del Misterio de nuestra fe, el Santísimo Sacramento; que en sí contiene la Pasión, Muerte y Resurrección de nuestro redentor, Jesús Dios y Señor Nuestro.

Es un día de fiesta muy especial que merece una especial visita a la morada de Jesús vivo en el mundo, la Capilla de Adoración Eucarística Perpetua

¡Hoy Jesús nos espera!

No con el amor de dar, sino con la humildad de recibir.  De recibir nuestra más pura y tierna adoración. Sublime y humilde alabanza al despojarnos de nuestras diarias letanías de rogar, de solicitar, de pedir... Es hora de la verdad del corazón, que lleve la expresión mas candorosa del alma que se deshace en mística quimera y se eleve como incienso invisible que anide en el corazón amoroso de Jesús Sacramentado.



Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡  Viva Cristo Rey  !!!

viernes, 5 de junio de 2015

Celebración de la Santísima Eucaristía, Misterio de Nuestra Fe.


Hoy Jueves 4 de Junio, la Iglesia y todo el concierto del mundo católico jubilosamente celebramos la Fiesta de la Santísima Eucaristía. Es una de las solemnidades más importantes de nuestro Calendario Litúrgico.

Esta fiesta es conocida con el nombre de Corpus Christi (Cuerpo y Sangre de Cristo)  y conmemora la institución de la Santa Eucaristía por el mismo Jesús, en la Última Cena del Jueves Santo. Tiene el fin de tributarle a la Eucaristía un culto público y solemne de adoración, amor y gratitud.

Se celebra en toda la iglesia universal católica latina el Jueves después del Domingo de la Santísima Trinidad, que a su vez tiene lugar el Domingo siguiente a Pentecostés, o sea que la Fiesta de Corpus Christi se celebra 60 días después del Domingo de Resurrección. 

Específicamente el Corpus Christi es el Jueves que sigue al noveno Domingo después de la primera luna llena de primavera del hemisferio norte. Esta fiesta ha sido trasladada al Domingo siguiente, para adaptarla al calendario laboral.

La Solemnidad del Corpus Christi se remonta al siglo XIII y su principal finalidad es proclamar y aumentar la fe de los católicos en la presencia real de Jesucristo en el Santísimo Sacramento.

Creemos en la presencia real de Jesús en la consagrada hostia no porque entendamos  como ocurre, sino por nuestra fe en Jesús, quien mientras estaban comiendo, tomó el pan y lo bendijo, lo partió, y dándoselo a sus discípulos dijo: ‘‘Tomad y comed, esto es mi cuerpo." (Mt 26, 26)

La Eucaristía es el Sacramento de la esperanza, porque Jesús nos aseguró, antes de ascender al cielo, que volvería a nosotros. "No os dejaré huérfanos, volveré a vosotros." (Jn 14, 18)

La Sagrada Eucaristía es el medio que escogió para volver y permanecer con nosotros para siempre. La Eucaristía es el cumplimiento de su promesa. “Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo". (Mt 20, 28).

La Santísima Virgen María es el ejemplo más elocuente del amor y  reconocimiento de la presencia real de Jesucristo en el Santísimo Sacramento, pues después de la ascensión a los cielos de su amado y divino Hijo,  pasó muchas horas en adoración, porque ya no había límite en la unión divina que podía compartir con Él.


Queridos hermanos, que este hermoso día sea el motivo que nos impulse a reafirmar nuestros votos irreversibles de fidelidad y amor a nuestro Dios realmente vivo y presente en la Sagrada Fórmula expuesta en su morada terrenal, nuestra Capillita de Adoración Eucarística Perpetua.



Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado


¡¡¡Viva Cristo Rey!!!



miércoles, 15 de abril de 2015

''Donde Están Dos o Tres Reunidos en Mi Nombre, Allí Estoy en medio de Ellos''

Estando Jesús, en compañía de sus discípulos instruyéndolos sobre la forma como debían conducirse con sus hermanos y como debían de actuar, entre otras cosas les dice: 

''Así mismo yo les digo,  si en la tierra dos de ustedes se ponen de acuerdo para pedir alguna cosa, a mi padre celestial, se la concederá. Pues donde estén dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.‘‘ (Mateo 18, 19-20)

Con estas palabras, Jesús, nos da a entender que la oración en comunidad es un poderoso medio para llegar a Dios.

Esta sencilla introducción nos encamina a celebrar reuniones en conjunto con personas que tenemos o aspiramos a un fin común. Estas reuniones pueden ser de diferente índole, llámense oraciones comunitarias, retiros, procesiones, encuentros o congresos.

Todas estas celebraciones tienen el propósito o intención principal de establecer una comunicación espiritual con Nuestro Dios, con el fin de alabarlo, adorarlo  y glorificarlo. 

Todas ellas son en sí una oración comunitaria de completa unidad religiosa y por lo tanto deben ser ofrecidas en acción de gracias, con fe, dentro de la voluntad de Dios, para la gloria de Dios y con un compromiso de corazón amoroso, recto y sincero.

En nuestro movimiento de la Adoración Eucarística Perpetua, en México, tenemos la costumbre de llevar a cabo Encuentros Nacionales cada año, y este año del 2015 se ha designado la ciudad de San Luis Potosí, capital del estado del mismo nombre, para realizar nuestro Segundo Encuentro Nacional de Capillas de Adoración Eucarística Perpetua, los días 19, 20 y 21 de Junio.

''La Adoración Eucarística Perpetua es nuestra profesión de fe como pueblo de Dios y como Parroquia Eucarística de que creemos que Jesús está realmente presente en el Santísimo Sacramento. Cada vez que visitamos a Jesús en la Eucaristía enriquecemos nuestra vida espiritual. 
Él nos eleva a unión más intima consigo mismo, y hace que nuestra alma llegue a ser eternamente más gloriosa en el cielo, porque unirnos a Jesús es nuestra vocación en esta vida y nuestra felicidad eterna en el  cielo"

Queridos hermanos, asistir a un Encuentro Eucarístico es la experiencia espiritual más grandiosa que el verdadero adorador puede conocer en su vida. Los testimonios de muchos hermanos que hemos asistido a un Encuentro de Adoración Eucarística Perpetuo, son la muestra viva del milagro realizado en cada uno de nosotros. 

En la página especial publicada en este mismo blog te damos toda la información referente al Encuentro 2015 de San Luis Potosí.

No dejes de asistir, Jesús te llama, Jesús te espera en San Luis Potosí en Junio de este 2015.





Alabado y adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡ Viva Cristo Rey !!!

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Regocijo en el Alma nos llena de Júbilo el Corazón: 5to. Aniversario


Alegría desbordante nos embarga a todos los fieles de la Parroquia de San Francisco de Asís en Ciudad Cardel, Municipio de La Antigua, en el estado de Veracruz, México.

Es que hoy, 26 de Noviembre de 2014, celebramos el Quinto Aniversario de nuestra  Capilla de Adoración Eucarística Perpetua.

La gracia de Dios Nuestro Señor, se hizo presente en nuestro humilde pueblo un día 26 de noviembre, hace cinco años, para darnos en Adoración Perpetua su Cuerpo y Sangre en el más grande  misterio de nuestra fe: la Santísima Eucaristía.

¡Gracias Señor,  por habernos escogido!

¡Gracias Señor por habernos distinguido!

¡Gracias Señor por habernos mostrado tu Amorosa  y Santa Voluntad!

Gracias que te damos todos los miembros de este tu fiel rebaño, que  en 43,200 horas hemos glorificado a Jesús Sacramentado y al cual seguiremos adorando hasta su gloriosa Segunda Venida, si Tú nos lo permites con tu Sagrada y Divina Voluntad.

He aquí un humilde  y sincero testimonio que hemos tomado de los miles que hoy tenemos para dar fe de nuestra fe:

Señor, Jesús Sacramentado, de rodillas postrado ante tu real presencia, quiero expresar, si se puede con palabras expresar, lo que un corazón santificado, puede sentir en el latir de su alegría y amor por ti, mi dulce Jesús Eucaristía.
Hace cinco años y tal vez un poquito más, en un día como cualquier otro en mi vida, por enésima vez vislumbré en mi conciencia un nuevo llamado de Dios, mi primer impulso fue no escuchar y seguir con mi vacía y pobre existencia. Pero Dios ya había dispuesto todo como era su voluntad. Y fue así que el mismo día, alguien me invitó para asistir a una plática que estaban dando en la parroquia acerca de la Adoración Eucarística.

 Verdaderamente no sabía qué era eso de la Adoración Eucarística ni lo que era Jesús Sacramentado. Mas Dios me llevó de la mano a su encuentro. Y asistí a la charla sin mayor interés. 

 Bastó ese primer encuentro y seguí ya interesado, a otras charlas sobre el mismo tema. Y poco a poco, mi sed de conocer más sobre la Adoración Eucarística creció en mí sin darme cuenta. Busqué en libros y mucho leí sobre este gran misterio de amor, la Santísima Eucaristía.
 Y me enamoré perdidamente de Dios como dice San Agustín:

El romance más grande que puede haber es enamorarse de Dios, buscarlo es la aventura más grandiosa y encontrarlo es la ganancia mas extraordinaria que un ser humano puede alcanzar.
 Y me registré como Adorador Eucarístico Perpetuo y mi vida cambió desde mi primera visita al Santísimo en su Capilla de Adoración, el día de su inauguración. 
  • Era yo un ser orgulloso y muy vanidoso, diría casi soberbio, ahora estoy en camino de la humildad.  
  • Casi no existía el prójimo para mí, ahora estoy aprendiendo a amarlo. 
  • Nunca me acordaba de los pobres ni de los enfermos, ahora todos los días rezo por ellos y los ayudo en cuanto puedo. 
  • Antes me llenaba de ira y rencor por los que me ofendían de cualquier manera, ahora estoy aprendiendo a perdonar.
Hoy cada día agradezco a Dios por todos los beneficios que recibo de su santa voluntad. No hay angustias en mi alma, ni problemas ni grandes ni pequeños que no se resuelvan, y si no encuentro solución a ellos, en Dios encuentro resignación y paciencia para llevarlos en mi cruz, como un signo de mi lejana pero aspirada santificación.
 No he recibido milagros prodigiosos de mi Señor, porque Él sabe darme los milagros diarios para mi bien espiritual   y material.... ¿Qué más puedo pedir?...
Dios es todo para mi, sin Él, yo soy nada.


Queridos hermanos, así es como escuché este testimonio y deseo que éste les permita encontrar a Dios, mediante Jesús Sacramentado y que lo busquemos con perseverante amor que de seguro Él se dejara encontrar.



Alabado y adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡Viva Cristo Rey!!!


miércoles, 15 de octubre de 2014

Sacramentos y Sacramentales



En nuestros conocimientos sobre nuestra religión, somos muchos los y católicos, que no podemos distinguir entre un Sacramento y un Sacramental


Es nuestro propósito que mediante este artículo semanal pudiéramos establecer la diferencia entre ambos, y contribuir a que esos muchos que, por una otra razón no lo sabemos, podamos conocer un poco más de nuestra religión.

Los Sacramentos son dones instituidos por Jesús, Nuestro Señor, y mediante los cuales recibimos a Dios en forma directa y que Dios mediante, Jesucristo, nos dejo para nuestra salvación.

Los Sacramentos son siete: Bautismo, Eucaristía, Confirmación, Penitencia, Unción de los enfermos, Matrimonio y Orden Sacerdotal. Los tres primeros son llamados de Iniciación, los dos que siguen de sanación y los dos últimos de servicio.

  • Bautismo: es el primer sacramento por medio del cual nos hacemos hijos de Dios y somos cristianos. Es por el cual se nos borra el pecado original cometido por nuestros primeros padres Adán y Eva. Sin haberlo recibido, no podemos recibir ninguno de los otros sacramentos.


  • Eucaristía: Es este el culmen de todos los sacramentos en el cual recibimos a Dios mismo transubstanciado en la Hostia Sagrada que es el cuerpo y sangre de Jesucristo, nuestro Señor.

  • Confirmación: Es el sacramento que nos confirma como soldados de nuestra fe y nos capacita para practicarla y defenderla ante cualquier amenaza.


  • Penitencia: Llamado también sacramento de la Confesión, o de la Reconciliación o del Perdón de nuestros pecados. Por medio de este Sacramento, confesamos al sacerdote todos los pecados y ofensas cometidos contra Dios y mediante la absolución de los mismos, que nos da el sacerdote, recibimos el perdón de Dios.


  • Sacramento de la Unción de los enfermos: Este sacramento es impuesto a todos aquellos que están enfermos y en peligro de grave riesgo. Es necesario que para recibir este sacramento el enfermo se encuentre en la Gracia de Dios, es decir haya recibido la sagrada Comunión y esté consciente den el momento de recibirlo.


  • Sacramento del Matrimonio: Este Sacramento, también instituido por Jesús, es la consagración de la unión de una pareja, hombre y mujer, que deciden unir sus vidas, bajo la bendición celestial.


  • Sacramento del Orden Sacerdotal: Este Sacramento está reservado para aquellos cristianos bautizados, quienes después de una intensa preparación de cuerpo y espíritu son dignos de ser ungidos como sacerdotes al servicio de Dios y de todos los seres humanos. Este sacramento solo puede ser impuesto por un obispo y perdura toda la vida.


Los Sacramentales
Son signos que nos acercan a Dios y están relacionados con los Sacramentos. A diferencia de los Sacramentos que fueron instituidos por Jesús, los Sacramentales son instituidos por la Santa Iglesia Católica.

Entre los Sacramentales podemos mencionar, las Bendiciones de algunos objetos religiosos, los hogares, coches, alimentos, etc. 

Los eventos llamados de Piedad Popular, como son, el Rezo del Santo Rosario, las Procesiones, en especial las de la Santísima Eucaristía, las Peregrinaciones, los Jubileos y las Exequias u Honras Fúnebres.

Queridos Hermanos en Nuestro Señor Jesucristo, busquemos en el Catecismo de la Iglesia Católica, los conocimientos que nos puedan iluminar con mayor claridad el entendimiento sobre la Liturgia de nuestra santa religión. 

Ojalá que nuestro breve resumen les sirva como una pequeña señal que los lleve al interés de procurar conocer más para amar mejor a Dios Nuestro Señor.

En nuestra próxima visita a Jesús Sacramentado, en la Capilla de Adoración Eucarística Perpetua, pidámosle que nos envíe a su Espíritu Santo, y que Él derrame en nuestras mentes,  la inteligencia y sabiduría, para convertir nuestros pensamientos en eterna manifestación de amor a Dios.


Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡Viva  Cristo Rey!!!


miércoles, 23 de abril de 2014

¿Está Bien o Está Mal?


Sin el propósito de buscar una respuesta definitoria entre el bien y el mal de una acción, solo exponemos las dos alternativas; para que el lector en su intimidad de reflexión, emita su propia conclusión.

¿Está bien o está mal... Que sigamos los consejos espirituales de nuestro Santo Padre, quien nos invita a estar siempre alegres mientras que algunos de nosotros, no tenemos en el corazón esa alegría que mostramos para el exterior?

¿Está bien o está mal...  Que confesemos todas las semanas nuestros pecados prometiendo jamás volver a cometerlos y sin embargo volvemos a lo mismo, como una rutina donde no existe el arrepentimiento sincero?

¿Está bien o está mal... Que asistamos cada domingo al Santo Sacrificio de la Eucaristía y al pisar el umbral de salida del templo, empecemos a maldecir y renegar por algo que sucede y que no nos agrada?

¿Está bien o está mal... Que demos una limosna al necesitado pero siempre buscando la moneda más pequeña en vez de dar lo que nuestro corazón nos dice que debemos dar con justicia y amor?

¿Está bien o está mal... Asistir a una ceremonia religiosa multitudinaria para rendir Culto a Dios, y dejemos abandonado a Jesús Sacramentado en su humilde Capillita de Adoración Eucarística Perpetua?

¿Está bien o está mal... Invocar a Jesús, a la Santísima Virgen María o al Santo de nuestra devoción, para que nos ayude en algún trance de necesidad y una vez obtenido lo solicitado, no recordamos darle las gracias a nuestros santos bienhechores?

¿Está bien o está mal... Comprometernos a pasar una hora a la semana en oración y adoración a Jesús Sacramentado y en lugar de ir a cumplir con Jesús Vivo en la Sagrada Hostia, nos vamos a la obligación que tenemos con el familiar, con el amigo  y hasta  con el solamente conocido?

¿Está bien o está mal... Que pidamos perdón a quienes hemos ofendido y cuando perdonamos a los que nos ofenden, digamos en nuestro interior, “yo perdono, pero nunca olvido”?

Podríamos continuar y seguir con miles y miles de otras interrogantes sobre lo que está bien y lo que está mal y llegaríamos a la conclusión de que cada persona es la única responsable de sus acciones. Siempre estaremos en la encrucijada, el bien o el mal, lo correcto o lo incorrecto, lo positivo o lo negativo.

Es la eterna lucha entre la tentación o el rechazo, que nos confronta a todos los seres humanos por igual, sin hacer distingos entre seres consagrados y simples mortales.

La tentación es obra del maligno y nos la ofrece a todos, inclusive se la propuso a Jesús, pero el rechazo es la potestad, primero de Jesús, y de todos aquellos  que lo llevan a Èl, Nuestro Dios y Señor, en el alma y  en el corazón.

¿Y cómo podemos llevar a Jesús en nuestro corazón?


“Cristo nos renueva incesantemente en la Sagrada Eucaristía dándonos un corazón nuevo.  A través de su amor Eucarístico 
Jesús nos transforma en sí mismo.”

Y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí. (Ga 2, 20)


Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡Viva Cristo Rey!!!

miércoles, 29 de mayo de 2013

La Gloria del Amor a Jesús Sacramentado

Cristo Jesús edificó su vida y su evangelización en el crisol celestial de su infinito amor por la humanidad. Su vida la entregó por amor y murió crucificado también por amor.

No hay acción más amorosa que la obra de Dios para con los hombres, que  siendo Dios se inmoló por amor para redimirnos del pecado.

En la Última Cena, en compañía de sus amados discípulos, nos regaló el milagro más hermoso de su tránsito terrenal: la Transubstanciación del pan y el vino en su Cuerpo y Sangre y desde ese momento está disponible para todo aquel que escuche su clamor cuando nos dice: “Si alguno tiene sed, venga a mí y beba.” (Jn 7, 37)

A continuación  transcribo algunos enunciados, que merecen ser  analizados detenidamente para comprender el verdadero valor de las palabras que encierran el amor de Jesús.

Él no viene para los que se creen justos. Ni para los sanos, sino para los pecadores y los enfermos porque “No necesitan médico los que están fuertes”

Él cambia nuestro corazón de piedra por el suyo propio de carne, para que podamos amar a Dios en todas las cosas y sobre todas las cosas. A través de su amor Eucarístico Jesús nos transforma en Él mismo “Y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí”

El profundo amor que te tiene hace que se quede aquí siempre en la Eucaristía como prueba viva de que eres infinitamente importante para Él.

La gloria es nuestra cuando aceptamos la invitación de tener una profunda unión y una divina intimidad con Jesús en  el Santísimo Sacramento.

La Eucaristía es la gloria misma de Jesús, Él nos transfigura con su gloria cuando lo recibimos en la comunión y cuando lo visitamos en el Santísimo Sacramento.

La Eucaristía no es una cosa... Es una persona, la persona de Jesús Nuestro Salvador. La Eucaristía es el amor personificado.

Quisiera, y le he pedido a Dios y al Espíritu Santo  que me ayuden, a  que cada uno de ustedes, queridos hermanos, escriba  su conclusión para cada uno de los enunciados que anteceden y lleve  su escrito a la Capilla de Adoración Eucarística Perpetua y con todo el amor que pueda caber en vuestros corazones, se lo lea en silencio a Jesús Vivo en la Hostia Consagrada.

Él sabe lo que tú le estas leyendo porque sus ojos y su mente están en tu corazón. Jesús ama cada palabra que escribiste porque ellas son la gloria de tu  amor al Santísimo Sacramentado.

No lo decepciones, Él está esperando ver y sentir lo que tú sientes, solo Él y tú, nadie más es necesario, Dios lo sabe y tu también.

Habla con Él, como si fuera (que en realidad lo es), tu hermano, tu padre, tu amigo. Espera, Confía y Cree en Él y tu fe te llevará a destinos insospechables de paz, ternura y amor y verás realizado en tí el milagro que tanto buscabas y no encontrabas.


Querido hermano, 

¡No desperdicies la oportunidad que nos concede la
infinita misericordia de Dios!

¡Acepta sus designios y No vuelvas tu mirada al pasado!

¡Pon tus ojos y todo tu ser en la Luz Divina de Jesús Nuestro Señor,
que te señala, el único camino de salvación a seguir: el Ejemplo de su Vida!




Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado                                                


 ¡¡¡Viva Cristo Rey!!!


miércoles, 15 de mayo de 2013

Espíritu Santo que Viene del Padre y del Hijo.


Señor y Dador de vida que con el Padre y el Hijo forman Una Sola Persona, en la representación divina de la Santísima Trinidad.

Cuando decimos Dios, nos estamos refiriendo al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

Para amar al Espíritu Santo hay que conocerlo, buscarlo en la intimidad del Misterio del Padre y del Hijo, encontrarlo en el amor que brota del Padre hacia al Hijo y vuelve del Hijo al Padre por obra del Espíritu Santo,  que es Esencia Divina de la unión  indivisible del Trino de Amor.

Según esto el Espíritu Santo es el vínculo eterno de amor que une al Padre y al Hijo: “Son tres el amante, el amado y el amor” “El Padre es la fuente, el Verbo es el río y el Espíritu Santo es la corriente del río”

El Espíritu Santo se ha manifestado desde la Eternidad, pues siendo consustancial con el Padre y el Hijo, no tiene principio ni fin.

Cada vez que Dios sale de sí mismo para manifestarse, lo hace en el Espíritu: “El Espíritu de Dios aleteaba sobre las aguas” (Gén, 1-2) porque es el que todo lo crea, cuida y conserva.

En el Antiguo Testamento, es el testimonio de la promesa (Gén. 18, 1-15), es la nube que acompaña el camino del pueblo y el que lo purifica de su infidelidad.

Pero además de todo,  es el que habló por los profetas y preparó la venida del Misterio de Jesús, desde el primer anuncio del Mesías hasta las puertas del Nuevo Testamento. Por último en los Salmos se expresa la calidad del pueblo, purificado e iluminado por el Espíritu Santo.

Toda la existencia terrena de Jesús transcurre en la presencia del Espíritu Santo, Jesús de Nazaret fue concebido por obra de Dios Espíritu Santo y nació de la Santísima Virgen María.

La relación de la Eucaristía con el Espíritu Santo aparece en las palabras de Jesús, cuando proclama la institución del Sacramento de su Cuerpo y de su Sangre: “El Espíritu es el que da vida” (Juan 6,63).

El misterioso poder del Espíritu Santo convierte Sacramentalmente el Pan y el Vino en el Cuerpo y la Sangre del Señor e irradia su gracia en los participantes y en toda la comunidad creyente.

El que se hace accesible al Espíritu Santo encuentra una gracia y capacidad que desconocía y se hace capaz de convertir a un hombre en un misionero. A un pecador en un ferviente seguidor de Jesús.

Poco a poco conforme vamos penetrando en la intimidad de los misterios del Espíritu Santo vamos lentamente conociendo con firme entendimiento su Sagrada Misión. Y sin darnos cuenta vamos recibiendo sus dones que nos llevan al encuentro con el Hijo para la Gloria del Padre.

La Sabiduría asoma en los resquicios de nuestra mente y de pronto nuestro entendimiento se abre a la luz de la fe y entonces comprendemos y creemos en nuestra Santa Iglesia Católica y llenos de fortaleza y amor 

¡Empezamos a  seguir a Jesús por el camino
que nos llevará a Dios Nuestro Señor!


¡Qué paz tan transparente, casi imperceptible, la que acaricia nuestras almas, envolviéndolas en un halo divino de dulzura incomparable, cuando en nuestros corazones establece su morada el Espíritu de Dios!


No hay palabras ni sentimiento alguno que pueda expresar el deleite infinito de sentir la Gracia Bendita de Dios cuando recibimos la Sagrada Eucaristía en la Hostia Consagrada. En ese instante dejamos de ser humanos y nos convertimos en ángeles de Dios por la unción y el amor del Espíritu Santo.


Queridos hermanos, vengamos a nuestra Capilla de Adoración Eucarística Perpetua y con el amor puro e infinito del Espíritu Santo,  ¡Amemos a Jesús Sacramentado para la gloria del Padre, Creador y Señor del Universo, por los siglos de los siglos,  en la tierra y en el cielo!



Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡Viva Cristo Rey!!!