miércoles, 15 de junio de 2016

¡Padre!, Día del Padre, San José Padre



Existe y siempre ha sido polémica definir el origen de la palabra “Padre”, “Abba”  en arameo. Habiendo muchas teorías sobre el origen de esta palabra y su uso por los seres humanos. 

Eminentes filólogos y estudiosos de la lengua han escrito una gran variedad sobre la conclusión de sus estudios y la mayoría de ellas las hemos, con nuestra humilde opinión, tratado de sintetizar en un extracto sobre la palabra “Padre”,  que emite el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española.

  • Un Padre es un varón o macho que ha engendrado o que ha adoptado una función paternal. Esto quiere decir que un hombre puede convertirse en padre en un sentido biológico o a partir de una responsabilidad social y cultural  que adquiere al recurrir a la adopción.

  • En la religión, Padre, (escrito con mayúscula inicial), es la primera persona de la Santísima Trinidad. También se utiliza el término Padre, para hacer referencia a los sacerdotes y a ciertos religiosos.

  • Padre, es por otra parte, el inventor de alguna cosa.

  • Padre es el título honorífico  que muchas naciones dan a los hombres que contribuyeron en forma especial para la grandeza de su pueblo, llamándolos “Padres de la Patria”.

  • La palabra padre, en forma coloquial, se utiliza para nombrar a algo que sobresale o destaca, “¡qué padre fue la ceremonia!”.



Festividad del Día del Padre

Los padres en muchos países son homenajeados, una vez al año, en una celebración que cada familia organiza a su manera de acuerdo a sus costumbres y creencias.

El verdadero  origen del  “Día del Padre” surge el 19 de Junio de 1909 en Estados Unidos cuando Sonora Smart Dodd, quiso homenajear a su padre Henry Jackson Smart, quien al morir la madre de Sonora en el parto de su sexto hijo,  se hizo cargo de la educación, mantenimiento y cuidado de sus seis vástagos. Sonora con el pasar de los años se dio cuenta de que su padre había sido todo un ejemplo a seguir y propuso la fecha de nacimiento de su padre el 19 de Junio, para celebrar el Día del Padre.

En el año de 1924 el presidente de los Estados Unidos, Calvin Coolidge apoyó la idea de establecer un Día del Padre. Fue en 1966 que el presidente Lyndon Johnson firmó una proclamación que declaraba  que el Tercer Domingo de Junio como el Día del Padre en Estados Unidos.

Esta festividad se celebra en la mayoría de los países del continente americano el Tercer Domingo de Junio. 
En algunos países de origen católico en el mundo, especialmente en España, se relaciona el Día del Padre con la festividad de San José, Padre de Jesús de Nazaret, que se celebra el 19 de Marzo. *

San José, esposo de María y padre virginal de Jesús, es modelo de padre y esposo, padre de la Iglesia Universal, de los trabajadores, de infinidad de comunidades religiosas y de la buena muerte.

A San José, Dios le encomendó la inmensa responsabilidad y privilegio de ser el esposo de la Virgen María y custodio de la Sagrada Familia. No era padre natural de Jesús (quien fue engendrado en el vientre virginal de la Santísima Virgen María por obra del Espíritu Santo y es Hijo de Dios). José lo adoptó y Jesús se sometió a él como buen hijo ante su padre. 

¡Cuánto influenció José en el desarrollo humano del niño Jesús!.

¡Qué perfecta unión existió en su ejemplar matrimonio con María!.

Este próximo Domingo, 19 de Junio, festejemos con alegría y agradecimiento a Dios, a nuestros padres, ofreciéndoles nuestro amor, respeto y obediencia  y a los que reposan ya en la gloria de Dios, elevemos una oración por todo lo bueno que nos dieron en vida y ahora junto a Dios, pidámosles que nos protejan y nos guíen por el recto camino que nos conducirá a la vida eterna.



Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡ Viva Cristo Rey !!!

miércoles, 8 de junio de 2016

¿Quiso Jesús una sola Iglesia?


La pregunta nos la responde el mismo Jesús. 

Jesús comenzó con el Anuncio del Reino de Dios; en su primera enseñanza Jesús proclamó: “Ha llegado el tiempo. Cambien de actitud y crean en el evangelio de salvación.”” (Mc 1, 15). Pero los judíos no creyeron que Jesús era el Mesías y su Salvador, y el pueblo de Israel no aceptó sus enseñanzas. Por eso Jesús comenzó a formar un pequeño grupo de discípulos, a quienes les explicó los Misterios del Reino de Dios.

Entre sus discípulos, Jesús escogió a 12 apóstoles con Pedro como cabeza; y el hecho de que fueran doce los apóstoles, como las doce tribus en las que se consolidó la unión del pueblo israelita, Jesús quiso simbolizar en ellos, la reunión de todos los pueblos en el futuro Nuevo Pueblo de Dios.

Jesús preparó a sus apóstoles con mucha dedicación: los inició en el Rito Bautismal, en la Predicación, en el Combate contra el demonio y las enfermedades, les enseñó a preferir el servicio humilde y a no buscar los primeros puestos, a no temer a las persecuciones,  a reunirse para orar en común, a perdonarse mutuamente; y después de la resurrección de Jesús, recibieron la orden de enseñar y bautizar a todas las naciones. (Mt 28, 19).

Jesús escogió a Pedro como la “roca” sobre la cual edificaría su iglesia y garantizó la unidad de la misma.

A los doce, Jesús les encargó la renovación de la Cena del Señor

 “Hagan esto en memoria mía” (lc 22, 19)

“Reciban al Espíritu Santo. Si ustedes perdonan los pecados de alguien, estos ya han sido perdonados; y si no los perdonan, quedaran sin perdonar “. (Jn 20, 22-23)

La Iglesia es creación de Dios, construida por Cristo
 y fortificada y habitada por el Espíritu Santo.

La iglesia está confiada a los apóstoles, escogidos por Jesús, y los apóstoles confiaron la iglesia a sus sucesores que, por imposición de las manos, recibieron el don de gobernar, guiados por el Espíritu Santo.
La iglesia es constituida como Cuerpo de Cristo por medio del Evangelio, nacida de un solo Bautismo, alimentada por un Solo Pan, reunida en un solo pueblo de Dios y la misión de la iglesia es ser la sal de la tierra y luz del mundo. (Mt 5, 13)

La verdadera iglesia de Jesús se reconoce en la Iglesia Católica. Ciertamente que la Iglesia Católica es a la vez  santa y pecadora, porque está formada por seres humanos, pero es la única que sus raíces están en Cristo y sus apóstoles.

Así que,  queridos hermanos, 

¡No más cristianos a la manera de cada uno!...


sino a la manera que Cristo lo estableció. Y por la cual Él también, Dios y Señor Nuestro, quiso salvarnos en su iglesia  que es una, santa, católica,  y apostólica. 



Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡ Viva Cristo Rey !!!


miércoles, 1 de junio de 2016

Mes de Mayo, Dedicado en Honor de la Santísima Virgen María




Como premisa a todo lo señalado en este artículo, queremos dejar constancia de que: 

“El mes de Mayo tiene como fin honrar a Dios a través de María”

Ayer 31 de Mayo, cerramos las fiestas dedicadas durante el mes a la Santísima Virgen María, inmaculada Madre de Jesús,  Dios y Señor Nuestro.

Comenzamos el mes de Mayo, con el rezo del Santo Rosario, símbolo de redención, penitencia y de  humilde petición que diariamente oramos en las comunidades católicas en cumplimiento de lo solicitado al mundo, por la misma Virgen María.

Finalizamos este bendito Mes Mariano, con la celebración de la Visita que hace la Virgen a su prima Isabel, para ayudarla en las necesidades de su embarazo y  quien esperaba el nacimiento de su hijo, que a la postre sería, San Juan Bautista, el que anunció la llegada del Mesías, Nuestro Señor Jesucristo.

El mes de Mayo, en el hemisferio norte, es el mes en que toda la naturaleza explota en la exuberancia de colores de las flores, en el verdor de los campos retoñando, ante la llegada de la tibieza del sol que anuncia también el despertar de la vida.

Según la tradición, ya en el siglo XIII se tiene la primera noticia clara de la consagración del mes de Mayo a la Virgen María. Viene de Alfonso X, El Sabio, Rey de España. Este rey juglar, cantaba en sus “Cantigas de Santa María“ los loores de Mayo en honor a la Santísima Virgen María. 

Con el florecimiento espiritual del siglo XVI se dio gran impulso a esta hermosa práctica.  La universalización de esta práctica vino a verificarse en el siglo XIX, cuando fue favorecida y enriquecida con indulgencias por los Sumos Pontífices Pío VII y Pío VIII.

En Italia, fue San Felipe Neri, en el siglo XVI, el iniciador del mes de Mayo dedicado a María, con la costumbre de invitar a los jóvenes a cantar, llevar flores  y ofrecer sacrificios a la Virgen.

En América, fueron los misioneros españoles los que difundieron y promovieron la tradición de dedicar el mes de Mayo a María; por este motivo, existe una gran devoción popular y afecto a la Madre de Dios.


Con el fin de remarcar la divinidad de la Santísima Virgen María, nos referimos a las conclusiones sobre el tema aprobadas por el Concilio Vaticano II:


“La Virgen María Constitución Dogmática, Lumen Gentium“
I        Proemio.
II   Oficio de la Bienaventurada Virgen en la economia de la Salvación.
III     La Bienaventurada Virgen y la Iglesia.
IV     Culto de la Bienaventurada Virgen en la Iglesia.
V     María, signo de esperanza cierta y consuelo para el pueblo de Dios peregrinante.

“Todas y cada una de las cosas establecidas en esta Constitución Dogmática fueron del agrado de los padres; y nos, con la potestad apostólica conferida por Cristo, juntamente con los venerables padres,  en el Espíritu Santo, las aprobamos, decretamos y establecemos y mandamos que, decretadas sinodalmente, sean promulgadas para la gloria de Dios.”


¡Qué más podemos agregar nosotros, los más humildes siervos de Dios, a tanto honor conferido por el Vicario de Cristo y los Obispos Conciliares,  a la Santísima Virgen María, Madre de Dios!


¡En nuestra humildad
está nuestro amor,
en nuestro amor 
está nuestro corazón
y en nuestro corazón 
está nuestra vida!

Esta vida que día a día y noche a noche, se la ofrecemos a nuestra dulce Madre Celestial con la esperanza de que el día que nos llame a su presencia el Señor, ella, siempre caritativa, siempre amorosa y siempre misericordiosa, 
interceda por nosotros, que no somos dignos de tan grandiosa, hermosa y piadosa intercesora.




Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡ Viva Cristo Rey !!!



miércoles, 25 de mayo de 2016

Celebración de la Fiesta de Corpus Christi o Corpus Domini


Corpus Christi 
es la Fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo, 
de la real presencia de Jesucristo en la Eucaristía.

Este día recordamos la institución de la Eucaristía que se llevó a cabo el Jueves Santo durante la Última Cena, al convertir Jesús el pan y el vino en su Cuerpo y en su Sangre.

Es una fiesta muy importante porque la Eucaristía es el regalo más grande que Dios nos ha hecho, movido por su anhelo de quedarse con nosotros después de la Ascensión.

A fines del siglo XIII surgió en Lieja, Bélgica, un  movimiento  eucarístico cuyo centro fue la Abadía de Cornillon, fundada en 1124 por  el Obispo Albero de Lieja. Este movimiento dio origen a varias costumbres eucarísticas, como por ejemplo:
  • La exposición y bendición con el Santísimo Sacramento,
  • El uso de las campanillas durante la elevación en la Misa
  • y la Fiesta del Corpus Christi.


Dos eventos extraordinarios contribuyeron a la institución de la Fiesta:


  • Las visiones de Santa Juliana de Mont Cornillon
Desde niña, Santa Juliana tenía una veneración especial al Santísimo Sacramento y siempre añoraba que tuviera una fiesta en su honor. Este deseo parece haberse intensificado por una visión que ella tuvo de la iglesia bajo la apariencia de luna llena con una mancha negra, que significaba la falta de esta solemnidad. Ella comunicó esta visión a varios obispos y finalmente al Papa Urbano IV.
El Obispo Roberto Thorete se impresionó favorablemente y como en ese tiempo los obispos tenían el derecho de ordenar fiestas para sus diócesis, invocó un Sínodo en 1246 y ordenó que la celebración se tuviera el año siguiente. El Papa también ordenó que Santo Tomás de Aquino escribiera el oficio para esa ocasión.


  • El Milagro Eucarístico de 0rvieto/Bolsena
En el año 1264, el Padre Pedro de Praga, Bohemia dudaba del Misterio de la Transustanciación del Cuerpo y la Sangre de Cristo en la Sagrada Hostia. Dios se le manifestó en forma milagrosa, ya que cuando celebraba la Santa Misa en Bolsena, la Sagrada Hostia sangró, llenando el Corporal de la preciosa sangre.

La noticia del prodigio llegó pronto al Papa Urbano IV, que se encontraba en Orvieto, ciudad cercana a Bolsena. Hizo traer el Corporal, y, al constatar los hechos, instituyó la Solemnidad de Corpus Christi. Que debía celebrarse el Jueves después del Domingo de la Fiesta de la Santísima Trinidad.

Queridos hermanos, mañana Jueves 26 de Mayo universalmente, todos los católicos celebramos con esplendor, devoción y excelso amor la solemnidad más importante del Misterio de nuestra fe, el Santísimo Sacramento; que en sí contiene la Pasión, Muerte y Resurrección de nuestro redentor, Jesús Dios y Señor Nuestro.

Es un día de fiesta muy especial que merece una especial visita a la morada de Jesús vivo en el mundo, la Capilla de Adoración Eucarística Perpetua. 

¡Hoy Jesús nos espera!

No con el amor de dar, sino con la humildad de recibir.  De recibir nuestra más pura y tierna adoración. Sublime y humilde alabanza al despojarnos de nuestras diarias letanías de rogar, de solicitar, de pedir... Es hora de la verdad del corazón, que lleve la expresión mas candorosa del alma que se deshace en mística quimera y se eleve como incienso invisible que anide en el corazón amoroso de Jesús Sacramentado.



Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡  Viva Cristo Rey  !!!

miércoles, 18 de mayo de 2016

Un Poco de Historia en la Evangelización de América


Indudablemente que Cristóbal Colón, en su primer viaje para el descubrimiento del Nuevo Continente, tenía entre su tripulación a uno o dos sacerdotes católicos, encargados de la espiritualidad de los navegantes exploradores.  

Siendo la empresa establecida con la cooperación económica de los Reyes Católicos, Fernando e Isabel, es obvio que ésta fuera consagrada a la fe católica, nombrándose a la nave capitana de la flota de Cristóbal  Colón, como la “Santa María”.

Toda la información recopilada para la preparación de este artículo ha sido obtenida de fuentes confiables, tanto históricas como tradiciones relatadas o escritas por testigos que vivieron en la época y lugar de los hechos. Es, pues, nuestro humilde deseo poner al alcance de nuestros lectores el Nacimiento de la Evangelización Católica en el Nuevo Continente.

Nuestra historia empieza con el arribo de Cristobal Colón a “Las Indias”, como se creía en ese entonces, que era el objetivo de los expedicionarios en busca de una nueva ruta para llegar a Las Indias. Era el día 12 de Octubre del año 1492, cuando en verdad se descubrió un nuevo continente, llamado hoy América. 

En la mañana del 12 de Octubre, Colón desembarcó en la isla que hoy es Watting del grupo de Las Bahamas, Indias Occidentales. Los descubridores le pusieron por nombre San Salvador y los habitantes oriundos le llamaban Guanahani. Parece que en este primer viaje, venía un sacerdote como capellán, el Padre Pedro de Arenas.

En el segundo viaje, Colón llegó a la que hoy es la isla de Puerto Rico, el 19 de Noviembre de 1493. El objetivo de este viaje fue explorar, colonizar y predicar la fe católica en los territorios que se habían descubierto en el primer viaje así como los que se descubrieran y sometieran en éste y futuros viajes.

En este viaje venía el Sacerdote Bernardino Boyle como representante Papal; el Papa Alejandro VI, atendiendo una petición de los Reyes Católicos daba a Fray Boyle amplios poderes en las tierras descubiertas por el navegante genovés.  En la misión del Padre Boyle le acompañaron 12 religiosos, entre los que cabe destacar a Fray Ramón Pane,  uno de los religiosos encargados de intentar una rápida cristianización del aborigen; y es así como se establece la Primera Evangelización en las islas del Nuevo Continente.

La evangelización de tierra firme del continente descubierto por Colón se establece con la llegada de Hernán Cortés a Veracruz el Viernes Santo 22 de Abril de 1519. Venían con Cortés dos sacerdotes: Fray Bartolomé Olmedo, religioso mercedario y el clérigo Juan Díaz, capellán de la armada de Cortés. Juan Díaz ofició la Primera Misa en la tierra firme del Nuevo Continente, después que erigió la Santa Cruz.

El 13 de Agosto de 1523 llegaron a la Nueva España, los tres primeros franciscanos los cuales habían obtenido licencia del emperador de España para pasar a Las Indias a proclamar el Evangelio, pero sin misión Papal. Ellos fueron, Fray Juan de Trecto, Fray Juan de Ahora y Pedro de Gante, hermano lego.

El 25 de Enero de 1524, salieron del Puerto de Sanlúcar, Barrameda, 12 franciscanos enviados por el Ministro General de la Orden de San Francisco, bajo la dirección y obediencia de Fray Martín de Valencia, desembarcando en San Juan de Ulúa el 13 de Mayo de 1524.

Así fueron los inicios de la Evangelización Católica en América la cual creció por todo el continente como el grano de mostaza de la parábola de Nuestro Señor Jesucristo. (Mateo 13, 31-33).

Demos gracias a Dios y a la Santísima Virgen de Guadalupe por estos españoles católicos que trajeran a nuestras tierras la fe y el amor de nuestra Santa Religión.



Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡ Viva Cristo Rey !!!


miércoles, 11 de mayo de 2016

La Santísima Trinidad


El tema de la Santísima Trinidad es difícil de entender en nuestra capacidad humana, pero estudiando y leyendo lo que muchos eminentes teólogos y especialistas han escrito sobre el particular, así como investigando las propuestas aprobadas sobre la Santísima Trinidad en los Concilios Ecuménicos, en especial el Concilio Ecuménico de Nicea, el de Constantinopla y recientemente en el Concilio Vaticano II; también puede servirnos de apoyo lo que expresa el Catecismo de la Iglesia Católica sobre esta materia.

Esta humilde opinión no pretende ser dueña de la total verdad sobre el más importante fundamento de nuestra fe, la Santísima Trinidad.
La Trinidad es el término empleado para significar la Doctrina Central de la religión cristiana; la verdad que:  

En el Altísimo hay tres personas, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Estas tres personas, son verdaderamente distintas una de la otra; de este modo, en palabras del Credo de Atanasio: 
“El Padre es Dios, el Hijo es Dios, y el Espíritu Santo es Dios, y sin embargo, no hay tres dioses,  sino uno solo"

El Misterio de la Santísima Trinidad es el Misterio de la Fe y de la vida cristiana; es el Misterio de Dios en sí mismo. Es pues, la fuente de todos los otros misterios de la fe, es la luz que los ilumina. Es la enseñanza fundamental y esencial en la jerarquía de las verdades de fe.

La Encarnación del Hijo de Dios revela que Dios es el Padre Eterno y que el Hijo es consubstancial al Padre, es decir que es en Él y con el mismo y único Dios.

La misión del Espíritu Santo, enviado por el Padre en nombre del Hijo y por el Hijo, junto al Padre, revela que Él es, con ellos, el mismo Dios único; 


Con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria.

El Espíritu Santo procede del Padre en cuanto a fuente primaria y, por el don eterno de éste al Hijo, del Padre y del Hijo en comunión.

Por la gracia del Bautismo “en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” somos llamados a participar en la vida  de la Bienaventurada Trinidad.

La fe católica es ésta: 


"Que veneremos un Dios en la trinidad, 
y la trinidad en la unidad, 
no confundiendo las personas,  
ni separando las substancias, 
una es la persona del Padre, 
otra la del Hijo y  otra la del Espíritu Santo;
pero, del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo
una es la divinidad, 
igual la gloria, 
y coeterna la majestad"

Las Personas Divinas, inseparables en su ser, son también inseparables en su obra. Pero en la operación divina cada una manifiesta lo que es propio en la Trinidad, sobre todo en las Misiones Divinas de la Encarnación del Hijo y el Don del Espíritu Santo.

A la inteligencia humana le es muy difícil comprender el Misterio de la Santísima Trinidad. El esfuerzo racional de los teólogos --entre los que tenemos a Santo Tomas de Aquino-- ha tratado de ilustrarlo de la manera siguiente:

Las Tres Personas Divinas no se distinguen ni por su naturaleza, ni por sus perfecciones ni por sus obras exteriores, se distinguen únicamente por su origen.


  • No se distinguen por su naturaleza porque tienen una naturaleza en común, la Naturaleza Divina. Así no son tres dioses sino Un Solo Dios.

  • No se distinguen por sus perfecciones, porque éstas se identifican con la naturaleza divina. Así ninguna de las Tres Personas es más sabia o poderosa, sino que todas tienen infinita sabiduría y poder; ni la una es anterior a las otras, sino que todas son igualmente eternas.

  • No se distinguen por sus obras exteriores, ya que teniendo las tres la misma omnipotencia, lo que obre una respecto a la criatura, lo obrarán las otras dos.

  • Se distinguen únicamente por su origen, porque 
    • El Padre no proviene de ninguna persona; 
    • El Hijo es engendrado por el Padre 
    • Y el Espíritu Santo procede a la vez del Padre y del Hijo. 

      Esto es lo que impide que una persona se confunda con la otra.


Pidamos con fe y humildad al Espíritu Santo, nos conceda los dones de la sabiduría y la inteligencia, para que estas, aunadas a nuestra sed de conocer más a Dios, nos permita acercarnos a Él y amarlo como Él nos amó, nos ama y nos amará por toda la eternidad.



Bendito y Alabado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡ Viva Cristo Rey !!!



miércoles, 4 de mayo de 2016

La Vida de la Santísima Virgen María después de la Ascensión a los Cielos de su Divino Hijo Jesús


No son muchos los datos concretos que se relatan en el Nuevo Testamento de la Santa Biblia, con respecto a lo ocurrido a la Santa Madre de Dios después de la crucifixión de Jesús. 

Los testimonios consignados en las Sagradas Escrituras se refieren someramente  a cortas presencias de la Virgen María, en el acto en que Jesús es descendido de la cruz, la visión -con otras mujeres- de la gloriosa Resurrección de Cristo, y las continuas reuniones con los discípulos en el Cenáculo hasta la llegada del Espíritu Santo sobre todos los reunidos en oración alrededor de la Virgen María.

La información que a continuación proporcionamos a nuestros queridos hermanos está basada en 
  • Tradiciones y Leyendas sobre la Santísima Virgen María, 
  • Artículos escritos sobre el mismo tema por confiables y respetables Organismos Mundiales, 
  • Visiones y Relatos de Santos, recibidos del mismo Señor Jesucristo, resucitado.

Después de la Ascensión del Señor, María pasó días orando en unión con los discípulos de Jesús, esperando la llegada del Espíritu Santo, tal como se los había prometido el Divino Maestro. Ella los animaba a mantenerse unidos y les infundía la fuerza espiritual necesaria para perseverar en la fe y no desmayar hasta recibir el don tan esperado del Espíritu de Dios.

Una vez que el Espíritu Santo descendió en forma de lenguas de fuego sobre cada uno de ellos, incluida la Virgen María, en la Fiesta de Pentecostés, sus almas, sus mentes y toda su humanidad se vieron fortalecidas y sin temor alguno salieron a proclamar la Palabra de Dios.

Cuentan que el Apóstol Santiago, hermano de Juan y ambos hijos de Zebedeo, se despidió con mucho amor de la Virgen Santísima y besándole las manos le pidió que lo acompañara en su peregrinación. La virgen le respondió amorosamente que ella no lo abandonaría y que  cuando hubiera logrado la conversión de los paganos del pueblo que iba a redimir le construyera una capilla de Adoración. Y que ella se lo manifestaría en el momento en que debería el apóstol hacerlo.

Partió, pues, Santiago al país de los iberos, hoy España, y  estableció su misión en el lugar que hoy conocemos como Zaragoza. Cuentan las tradiciones que habiendo pasado algún tiempo el esfuerzo de evangelización de Santiago había rendido sus frutos; y estando reunido en oración con 8 de sus más cercanos discípulos, escucharon unos cánticos celestiales entonados por dos ángeles que descendían del cielo y en medio de ellos con una luminosidad esplendorosa aparecía la Santísima Virgen María. 


Santiago y sus discípulos asombrados se postraron ante tan sublime, divina y santa aparición. La virgen se posó en tierra sobre un cilíndrico pedestal de mármol como de aproximadamente un metro y sesenta y cinco centímetros de altura. Permaneció allí por unos instantes y luego desapareció elevándose al cielo tal como había llegado. Reaccionando de su éxtasis de la sagrada visión Santiago observó que el pilar no había desaparecido y estaba en el lugar en que la virgen se posara sobre él.

Entendió inmediatamente Santiago que era la Virgen María la que los había visitado para indicarles que ya podrían construir la capilla en el lugar que estaba señalado por el pilar de mármol; y enseguida empezaron la construcción del mismo.

Este acontecimiento ocurrido el 2 de Enero del año 40; fue la primera aparición de la Virgen María en vida y dio lugar a la veneración más grande del pueblo de España y luego de la comunidad católica de todo el mundo hispano, como la Santísima Virgen del Pilar.

La Virgen María fue aceptada por el Apóstol Juan como su madre, cumpliendo las palabras expresadas por Jesús en la cruz. Desde ese momento ella vivió en la casa de San Juan en Jerusalén. 
Luego de las continuas persecuciones que sufrían los cristianos, Juan decidió irse de esa ciudad, llevándose a María a la ciudad de Éfeso. La residencia de María en Éfeso está apoyada por escritores tales como Tillemont y Calmet.

No podemos dejar de mencionar las revelaciones de Anna Catherina Emmerick, a quien Dios le concedió muchos dones místicos, entre ellos, visiones, estigmatización, locución y éxtasis. En los últimos años de su vida solo se sustentaba de la Santa Eucaristía y fue beatificada el día 3 de Octubre de 2004, por el Papa Juan Pablo II.

La casa de la Virgen María en Éfeso fue descubierta gracias a las visiones de Anna Catherina Emmerick en 1881. Según sus escritos, la virgen preparaba sus alimentos en la cocina de fuego que estaba en el centro del cuarto y que había una fuente. Las excavaciones revelaron la existencia de cenizas y la fuente que continua fluyendo. Los exploradores se asombraron de la exactitud de las descripciones de Emmerick.

Esta casa en Éfeso, hoy Turquía, ha sido honrada con la visita de tres Papas, que nos permiten suponer que fue en un tiempo la casa de la Santísima Virgen María, Madre de Dios.

Queridos hermanos, estos relatos son negados por muchos que los rechazan como apócrifos; pero nosotros los católicos que creemos, por la fe que nos dio el Espíritu Santo, los aceptamos con inmenso amor a nuestra dulce y amorosa Madre de Dios y sobre todo porque para Nuestro Dios Todopoderoso no hay nada imposible ni en el cielo ni en la tierra. ¡¡¡Dios te salve María!!!



Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡ Viva Cristo Rey !!!