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miércoles, 9 de noviembre de 2016

26 de Noviembre, 7° Aniversario de Nuestra Capilla


Dentro de dos semanas, el sábado 26 de Noviembre, en la Parroquia San Francisco de Asís de Cardel, Veracruz, México, tendremos la alegría de festejar los primeros siete años de la instalación de nuestra Capilla de Adoración Eucarística Perpetua.

Aun recordamos y agradecemos a Dios Nuestro Señor, haber puesto en nuestro pueblo un humilde recinto dedicado a la Adoración Eucarística, símbolo y sacramento culmen del misterio de nuestra fe.

También están en nuestra memoria los promotores y ejecutores de esta sublime obra, los misioneros de Nuestra Señora del Santísimo Sacramento, los hermanos Lucia Barradas Fernández y el P. Patricio Hileman Rivera.

Igualmente no podemos olvidar al guía espiritual de nuestra Parroquia, en ese entonces, P. Arturo López Islas, quien aceptó la misión de hacer realidad la voluntad de Dios Todopoderoso, sin dudar del beneficio divino, con el que Dios nos mostró, su amorosa distinción.



Por último nuestro profundo agradecimiento a las mujeres y a los hombres que con su fortaleza física y espiritual fueron los responsables de dirigir, con la ayuda de Jesús Sacramentado, la construcción de las bases eternas donde Jesús Vivo moraría en el alma de cada uno de aquellos valientes adoradores de la fe Eucarística.

¡Gracias de todo corazón a su constancia y dedicación! 

El compromiso que, por amor y no por obligación, hicieron un 26 de Noviembre del año 2009, hoy, después de 7 años, lo siguen cumpliendo con igual entusiasmo, alegría y humildad. ¡Que Dios los bendiga!

No está de más reconocer a los muchos Adoradores, fieles servidores de una hora semanal, durante las 24 horas del día, que acompañan a Jesús Vivo en la Divina Hostia Consagrada. Ellos son el calor espiritual que llena el recinto de la Capilla con la oración,  la devoción y grandeza de su respeto y silencio y por los cuales Dios derrama sobre cada uno de ellos la divinidad de su eterno amor.

La experiencia de la Capilla de Adoración Eucarística es un acontecimiento que ¡Todos los párrocos del mundo deberían de vivir!. No solamente por lo que representa para ellos sino para toda su feligresía parroquial. La creación de una Capilla de Adoración Eucarística Perpetua es una bendición que recibimos directamente de Dios por intercesión de su Divino Hijo Jesucristo. 

Jesús Sacramentado, vivo en la magnificencia del Misterio de la Transubstanciación, mediante la cual, el Cuerpo y Sangre de Jesús se convierten en la Divina Hostia Consagrada, nos llama continuamente a que lo visitemos porque tiene amorosa sed de nuestra presencia. El clama diciendo:
 “Si alguno tiene sed, que venga a mí.” (Jn 7,37). 
En la Sagrada Eucaristía le entregamos a Jesús nuestro corazón, para que, con el fuego de su divino amor lo haga como el suyo revistiéndolo “de entrañas de misericordia, de bondad, humildad, mansedumbre, paciencia." (Col 3, 12)

Una vez instaurada una Capilla de Adoración Eucarística, ¡Los beneficios no se hacen esperar!. Una continua sucesión de testimonios que acreditan la misericordia y amor que Dios nos prodiga, se derraman personalmente sobre cada uno de los adoradores y también en forma general sobre todo el ámbito parroquial.

Queridos hermanos sacerdotes y párrocos, no teman, ¡Decídanse ya!, tengan fe... “Si Dios está con nosotros ¿quién estará contra nosotros?".



Alabado y adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡ Viva Cristo Rey !!!

miércoles, 25 de mayo de 2016

Celebración de la Fiesta de Corpus Christi o Corpus Domini


Corpus Christi 
es la Fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo
de la real presencia de Jesucristo en la Eucaristía.

Este día recordamos la institución de la Eucaristía que se llevó a cabo el Jueves Santo durante la Última Cena, al convertir Jesús el pan y el vino en su Cuerpo y en su Sangre.

Es una fiesta muy importante porque la Eucaristía es el regalo más grande que Dios nos ha hecho, movido por su anhelo de quedarse con nosotros después de la Ascensión.

A fines del siglo XIII surgió en Lieja, Bélgica, un  movimiento  eucarístico cuyo centro fue la Abadía de Cornillon, fundada en 1124 por  el Obispo Albero de Lieja. Este movimiento dio origen a varias costumbres eucarísticas, como por ejemplo:
  • La exposición y bendición con el Santísimo Sacramento,
  • El uso de las campanillas durante la elevación en la Misa
  • y la Fiesta del Corpus Christi.


Dos eventos extraordinarios contribuyeron a la institución de la Fiesta:


  • Las visiones de Santa Juliana de Mont Cornillon
Desde niña, Santa Juliana tenía una veneración especial al Santísimo Sacramento y siempre añoraba que tuviera una fiesta en su honor. Este deseo parece haberse intensificado por una visión que ella tuvo de la iglesia bajo la apariencia de luna llena con una mancha negra, que significaba la falta de esta solemnidad. Ella comunicó esta visión a varios obispos y finalmente al Papa Urbano IV.
El Obispo Roberto Thorete se impresionó favorablemente y como en ese tiempo los obispos tenían el derecho de ordenar fiestas para sus diócesis, invocó un Sínodo en 1246 y ordenó que la celebración se tuviera el año siguiente. El Papa también ordenó que Santo Tomás de Aquino escribiera el oficio para esa ocasión.


  • El Milagro Eucarístico de 0rvieto/Bolsena
En el año 1264, el Padre Pedro de Praga, Bohemia dudaba del Misterio de la Transustanciación del Cuerpo y la Sangre de Cristo en la Sagrada Hostia. Dios se le manifestó en forma milagrosa, ya que cuando celebraba la Santa Misa en Bolsena, la Sagrada Hostia sangró, llenando el Corporal de la preciosa sangre.

La noticia del prodigio llegó pronto al Papa Urbano IV, que se encontraba en Orvieto, ciudad cercana a Bolsena. Hizo traer el Corporal, y, al constatar los hechos, instituyó la Solemnidad de Corpus Christi. Que debía celebrarse el Jueves después del Domingo de la Fiesta de la Santísima Trinidad.

Queridos hermanos, mañana Jueves 26 de Mayo universalmente, todos los católicos celebramos con esplendor, devoción y excelso amor la solemnidad más importante del Misterio de nuestra fe, el Santísimo Sacramento; que en sí contiene la Pasión, Muerte y Resurrección de nuestro redentor, Jesús Dios y Señor Nuestro.

Es un día de fiesta muy especial que merece una especial visita a la morada de Jesús vivo en el mundo, la Capilla de Adoración Eucarística Perpetua

¡Hoy Jesús nos espera!

No con el amor de dar, sino con la humildad de recibir.  De recibir nuestra más pura y tierna adoración. Sublime y humilde alabanza al despojarnos de nuestras diarias letanías de rogar, de solicitar, de pedir... Es hora de la verdad del corazón, que lleve la expresión mas candorosa del alma que se deshace en mística quimera y se eleve como incienso invisible que anide en el corazón amoroso de Jesús Sacramentado.



Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡  Viva Cristo Rey  !!!

miércoles, 20 de abril de 2016

El Milagro de la Santísima Eucaristía se Repite a Diario.


En verdad, el Milagro de la Santísima Eucaristía se nos presenta diariamente y allí está presente ante nuestros ojos y muchos no lo queremos ver. 

Jesús Sacramentado en Cuerpo y Sangre esta allí, transubstanciado en la Sagrada Hostia, esperando que lo descubramos con la percepción espiritual de nuestras almas, con la fuerza reveladora de nuestra fe y con el infinito amor que Él mismo nos sembró en el corazón, el día de nuestro Bautismo.

En el hermoso silencio arrobador de la Consagración, durante el Santo Sacrificio de la Misa, al momento que el sacerdote eleva la Hostia, allí está Jesús Vivo mostrándose amoroso en la entrega total de su divinidad a toda su grey amada.

Y no obstante del glorioso momento en que somos participes del milagro de nuestra fe, algunos, no sé si muchos o pocos, no nos sentimos atravesados por el  bellísimo resplandor de la presencia real de Nuestro Dios y Señor.



¡Qué milagro de amor tan sublime
siente el alma en éxtasis 
de supremo y divino encantamiento, 
y  nos acaricia la celestial paz
que solo nos puede dar 
la infinita dulzura de Jesús,
el Hijo de Dios y de la Santísima
Virgen María, cuando le adoramos 
en el Recinto Sagrado de su gloria,
la Bendita Hostia Consagrada.!

Este arrobamiento espiritual
que el alma y corazón sienten
es la señal de luz que ilumina
las tinieblas de nuestro sentido material. 


Es el sello que nos marca indeleble
con la sangre derramada 
por Jesús en la cruz, 
es la unión eterna de nuestro ser
al Padre Celestial, al Hijo Terrenal
y al Santo Espíritu Sobrenatural. 


Esto y aún más,
de lo que es imposible describir con palabras, 
es nuestro amado y adorado 
Jesús Sacramentado, Divina Eucaristía, 
Sagradísimo Tabernáculo, Hostia Inmaculada,
cuerpo y sangre fundidos
en un único sublime crisol, 
milagro de amor
piedra angular de nuestra fe, 
principio sin fin, fin sin principio, 
vida, muerte y resurrección, 
vida eterna, muerte temporal, 
Resurrección Triunfal

Jesús vida mía, 
déjame a tus pies morir
para que en mi ultima agonía
pueda yo, indigno pecador,
besar de tus pies las huellas,
que me guiaron a tu encuentro
en tu reino celestial. 

Esta es la voz de tu pueblo 
Adorador Eucarístico Perpetuo, 
este es el sentir de tus siervos 
que anhelantes de tu amor
acuden con fervor donde moras, 
para colmarte de bendiciones 
y humildes rogarte que jamás 
les permitas faltarte y 
menos aún...  olvidarte.


Alabado y adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡ Viva Cristo Rey !!!

miércoles, 8 de julio de 2015

¡La Santísima Eucaristía, el Gran Misterio de Nuestra Fe!


Una vez más nos vemos inclinados, por mediación del Espíritu Santo, a escribir sobre la Santísima Eucaristía,  misterio de amor,  que el mismo Jesús instituyó durante la Última Cena del Jueves Santo en vísperas de su divino holocausto para la salvación de toda la humanidad.

No nos mueve otro propósito que el de nuevamente hacer retoñar en las almas y corazones de los cristianos católicos, la fe en el Misterio más grande y portentoso de nuestra Santa Iglesia.

Jesús en un acto de infinito amor nos dio, en la Última Cena, su cuerpo y sangre, convertidos por su divino poder en Pan y Vino, que compartió con los apóstoles y asimismo, desde ese momento con toda la humanidad presente y futura, para su salvación.

La Sagrada  Eucaristía es el medio que escogió Jesús para permanecer  con nosotros para siempre. “Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”. (Mt 28, 20)

Jesús se queda siempre con nosotros en la Eucaristía como señal de que su amor es eterno, de que no se acabará nunca. Él instituyó la Sagrada Eucaristía por su infinito anhelo de ser uno con nosotros por toda la eternidad.  

Todo lo escrito en líneas arriba no es otra cosa que el testimonio verdadero e irrefutable de que Jesús nos busca, nos quiere junto a Él, nos ama infinitamente y su amor es eterno.

Y ¿qué hacemos nosotros para retribuir tan inmensa e incalculable muestra de amor?... ¿Acaso le damos el 100% o si quiera un 10%? Como correspondería en el primer caso a nuestro Dios y en el segundo al gobierno civil que dirige nuestro estado?

Cada uno, que sea su propio juez y
juzgue por sí mismo como expresamos a Dios
nuestra gratitud por todos los beneficios
que recibimos de Él.

Temblaría yo de temor si pretendiera preguntarme cuánto le doy a Dios por lo que Él hace por mí. Me siento indigno de considerar siquiera la pregunta. Si bien sé que no me alcanzarían todas las oraciones y plegarias del mundo para retribuir a Dios, lo que Él  me da, en un sola hora de mi existencia.

¡Y no digamos que Dios está muy lejos y no nos puede escuchar!.

Dios Hijo, Jesús Sacramentado, está día y noche en la Capilla de Adoración Eucarística esperando que vayamos una hora a la semana a hacerle compañía, a verlo personalmente, porque Jesús está vivo presente en la Hostia Consagrada. Entendamos ya de una vez, Jesús es nuestro Dios y Señor, y no un Santo mortal a quien podemos visitar cuando lo deseamos.

Queridos hermanos, siempre estaremos en deuda con Dios, jamás acabaremos de pagarle todo lo que le debemos, pero al menos tratemos de corresponderle como nuestro Dios lo merece, lo quiere y nos lo pide humildemente.

Sacudamos de nuestras almas el polvo de injustificables excusas y demos de corazón a Dios lo que es de Dios.  Postrados de rodillas imploremos su perdón por no saberlo amar y que sintamos en el corazón la punzante herida de una oración escamoteada o de un compromiso de Adoración no cumplido.

Hermanos, mientras hay vida, hay esperanza; después de la muerte, solo por nuestros méritos, nuestras almas lo sabrán.


Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡Viva Cristo Rey!!!





miércoles, 7 de mayo de 2014

La Adoración Eucarística Perpetua


Este máximo movimiento espiritual que no pretende otra cosa más que Alabar y Adorar a Jesús Sacramentado está siendo olvidado por muchos católicos en el mundo entero y en especial en América latina.

El 2 de diciembre de 1981 el Santo Juan Pablo II inauguró en Roma la Capilla de Adoración Eucarística Perpetua con el fin de demostrar a todos los creyentes que él, en ese entonces Papa y Guía Universal de la Iglesia Católica, era adorador  e impulsor de la Adoración Eucarística Perpetua.

El ideal de Juan Pablo II era de que se estableciera en cada Parroquia del mundo una Capilla de Adoración Eucarística Perpetua

¡Qué lejos estamos hoy del sueño de nuestro querido santo Juan Pablo II!

Se empezó con mucho entusiasmo, pero faltó la fe y el movimiento fue perdiendo fieles seguidores y fueron muy pocos los nuevos adoradores.

¿Es acaso que muchos de los que escucharon el llamado de Jesús Sacramentado y juraron serle fieles hasta la muerte no tuvieron el pleno conocimiento de que su compromiso fue hecho a Jesús Vivo Transubstanciado en la Hostia Consagrada, y le abandonaron rompiendo la palabra dada a su Dios y Señor?...

Hoy, con un nuevo Papa que nos pide ser alegres evangelizadores de la palabra, que nos pide renovación de nuestros principios cristianos, que nos pide que nos llenemos de amor para repartir ese amor a todos los seres y especialmente a los pobres y a los más necesitados...

¡Acordémonos del más humilde y pobre de todos
que abandonado y olvidado llora su soledad 
en muchas Capillas de Adoración Eucarística Perpetua!.


Es justo, necesario e impostergable que revivamos la llama de fe que agoniza en nuestros corazones y que rescatemos nuestra personal alianza con Jesús y volvamos contritos postrándonos a sus pies para amarle más que a nada ni nadie en el mundo y renovarle nuestras promesas para toda la eternidad.

Dios es misericordioso y nos ama como nadie nos podrá amar jamás, y aceptará nuestro arrepentimiento si se lo ofrecemos de verdad y de corazón. Él sabe si lo haces con sinceridad o con falsedad y tú también lo sabes. 

¡¡Eah pues!! Despojémonos de nuestra ingratitud 
y volvamos alegres y radiantes a la casa de Jesús Sacramentado.

Que nuestras manos ávidas de entrelazarse en amorosa adoración abran la puerta de la Capilla de Adoración Eucarística Perpetua y entren nuestros cuerpos y permitan también entrar a nuestras almas para volver a adorar a Jesús Vivo que ansioso nos espera con los brazos abiertos y el corazón lleno de eterno amor e infinita alegría.

Que estas palabras sean el apropiado lenguaje que exprese nuestros sentimientos ante Jesús nuestro Dios y Señor, que nuestro sentir sea un inmenso oleaje de ternura amorosa que se derrame en todo nuestro ser, haciendo que el palpitar de nuestros corazones encuentre eco en cada célula, en cada átomo, en cada gen de nuestro organismo, para bendecir a nuestro salvador.

¡Seamos pues hermanos, evangelizadores de nuestro movimiento de Adoración Eucarística Perpetua, llevando la voz de Jesús Sacramentado que clama para que lo vengan a adorar. 

¡Demos este mensaje de amor a todos aquellos que no han tenido la bendita experiencia de dedicarle una hora a la semana al Cuerpo y Sangre de Jesús en la Sagrada Eucaristía!

¡Participemos para hacer realidad el sueño 
de nuestro querido santo Juan Pablo II!

Que en cada Parroquia del mundo haya 
una Capilla de Adoración Eucarística Perpetua



Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡ Viva Cristo Rey !!!