jueves, 15 de abril de 2010

Nuestra Misión.


Así como Jesús escogió a sus discípulos y luego los hizo apóstoles, así por la inspiración del Santísimo, Dios Nuestro Señor por intermedio de los promotores de la Adoración Eucarística Perpetua escogió a nuestros líderes y capitanes.


La misión de los apóstoles fue enseñar la Palabra de Jesús y evangelizar a todos aquellos que no creyeran en Él… exactamente esa es la misión que los lideres y capitanes deben continuar, reevangelizar a los hermanos para convertirlos en Adoradores Perpetuos del Santísimo Sacramento y que con sus oraciones y ejemplo de vida cristiana y de amor a Jesús Sacramentado sean los que promuevan la llegada de nuevos Adoradores.



Cristo llama a cada uno de nosotros para ser su discípulo. Mi papel puede ser no tan importante y tan llamativo como el de otros. Pero en el plan del creador cada ser humano tiene una vocación distinta. ¿Tengo absoluta conciencia de esto y me esfuerzo para usar mis talentos y lo mejor de mi habilidad en las circunstancias en que Dios me ha colocado? respóndele a el, con honestidad.


Si soy líder… ¿he sabido guiar a mis capitanes para que con amor, paciencia y llenos de fe puedan cumplir su misión con sus adoradores?



Si soy capitán… ¿he podido mantener su perseverancia en su adoración al santísimo sin que hayan habido deserciones?, o ¿no los he reemplazado cuando me avisaron que no podían asistir a su hora santa?


Si soy adorador… ¿cuántas veces me ha ganado la apatía y la pereza y me he inventado excusas para faltar o llegar tarde a mi turno de adoración?



Sí, hermanos, si hemos fallado de pensamiento y omisión, pues no somos perfectos. Uno de los misterios de la Divina Providencia es el uso maravilloso que Dios puede hacer de las criaturas imperfectas. Los apóstoles constituyen un ejemplo: hombres corrientes, con talento corriente y una muy magra educación, fueron los encargados de propagar el mensaje de Jesús por todo el mundo.

Aparentemente, no parece ser una elección muy acertada. Pero todos, con excepción de Judas, respondieron al llamado y cooperaron con la gracia de Dios. ¿Hay entre nosotros otro Judas?... no lo creo.

Dios quiere usarnos también a nosotros, ya que Él desea que difundamos su Reino en la tierra.




No lo defraudemos, sigamos firmes y con fe demos a Jesús el testimonio que Él tanto espera de nosotros: ¡¡¡Nuestro amor, Nuestra adoración y de ser necesario Nuestra vida!!!



¡Bendito y Alabado sea por siempre Jesús Sacramentado!













jueves, 8 de abril de 2010

Padre Patricio Hileman, ¡Misionero de Corazón!




Un hombre elegido por Dios, hecho en Nuestra Señora del Santísimo Sacramento, escogido por los Papas Juan Pablo II y Benedicto XVI, respetado y admirado en toda Latinoamérica y ahora ya conocido y querido por todos los adoradores del Santísimo Sacramento en Ciudad Cardel, Veracruz, México.






El Padre Patricio es un hombre de fuerte constitución física, joven, alto, bastante alto, sencillo, afable, de mirada sincera que refleja la inmensidad de un corazón que palpita al compás de la inspiración y protección de Nuestra Señora del Santísimo Sacramento. Nació el Padre Hileman en la república Argentina, en la ciudad de Buenos Aires. Desde muy jovencito germinó en su noble corazón la semilla del apostolado misionero, el cual se lo dio íntegramente a Nuestra Señora del Santísimo Sacramento, ordenándose como sacerdote.







Varios años lleva el Padre Patricio en su apostolado misionero, desde que le fue encomendada por el Santo Padre Juan Pablo II la misión de fundar en Latinoamérica 1000 capillas de Adoración Eucarística Perpetua. Actualmente lleva ya alrededor de 120 capillas constituídas en México, de las cuales cerca del 50% se encuentran en el estado de Veracruz.






El Padre Patricio Hileman viaja constantemente por ciudades, pueblos y villorrios de toda Latinoamérica, instalando en ellas las capillas donde se adora a JESUS vivo, presente en la Hostia Sagrada, día y noche, durante los 365 días del año en forma perpetua.





En esta encomiable misión le apoyan otras y otros fieles misioneros, entre los cuales, no podemos dejar de mencionar a la hermana Lucy Barradas, quién fue junto con el Padre Arturo López Islas los que hicieron la obra de Fe más destacada en nuestro pueblo, al fundar la capilla de Adoración Eucarística Perpetua, en la parroquia de San Francisco de Asís, en Cardel, Veracruz el día 26 de Noviembre del año 2009.


El día 5 de Abril del presente año, Dios nos dio la Gracia de enviarnos al Padre Patricio Hileman para que conociéramos a uno de sus hijos más protegidos por El y su Santa Madre en la advocación de Nuestra Señora del Santísimo Sacramento.






Dios nuestro y Señor nuestro, te damos gracias por habernos hecho esta inmerecida distinción con la visita de este humilde y gran sacerdote misionero, que no busca más recompensa que poder servirte y adorarte.

Todo el pueblo de Cardel te rogamos bendigas al Padre Hileman y le des la fuerza física y la firmeza espiritual para que logre cumplir su misión única y principal la de alabarte, glorificarte y adorarte por toda la eternidad.

jueves, 1 de abril de 2010

Viernes Santo

El Viernes Santo es una de las más importantes Celebraciones Litúrgicas del catolicismo. En este día recordamos la muerte de Jesús en la cruz.

Es el día trascendental de la Semana Santa. En este día siguiendo la tradición no se celebra la Eucaristía, se adora la Cruz y se da lectura a la pasión según San Juan.

Junto con otras ceremonias propias de este día se reza el Vía Crucis o Camino de la Cruz, donde en catorce episodios llamados estaciones, se recuerdan los pasos de Jesús al recorrer el camino a su crucifixión, muerte y sepultura.


Las estaciones del vía crucis son las siguientes:

Primera estación. Jesús es condenado a muerte.

Segunda estación. Jesús con la cruz a cuestas.

Tercera estación. Jesús cae por primera vez.

Cuarta estación. Jesús se encuentra con su Madre.

Quinta estación. El cirineo ayuda a Jesús a llevar la Cruz.

Sexta estación. La verónica enjuga el rostro de Jesús,

Séptima estación. Jesús cae por segunda vez.

Octava estación. Jesús consuela a las mujeres de Jerusalén.

Novena estación. Jesús cae por tercera vez.

Decima estación. Los soldados se reparten las ropas de Jesús.

Undécima estación. Jesús es clavado en la cruz.

Duodécima estación. Jesús muere en la cruz.

Decimotercera estación. Jesús es bajado de la Cruz y entregado a su Madre.


Decimocuarta estación. Jesús es puesto en el sepulcro.


Es así como los católicos guardamos luto en nuestros corazones, al recordar el sacrificio del Hijo de Dios por nuestra redención.

Acompañémoslo en este día y en absoluto silencio de recogimiento espiritual, digámosle con la voz del alma que no está solo, que siempre estaremos con él las 24 horas del día, todos los meses y todos los años hasta que tengamos la dicha de adorarlo en el cielo por toda la eternidad.

¡¡Viva Cristo Rey!!


viernes, 26 de marzo de 2010

Las Siete Palabras de Jesús en la Cruz

Según la Biblia, en los Evangelios se nombran las Siete Palabras de Jesús en la Cruz, tres de ellas en el de Evangelio de San Lucas, otras tres más en el de San Juan y otra más tanto en el Evangelio de San Marcos como en el de San Mateo.


Cada una de estas palabras guarda una relación con la identidad de

Dios hecho Hombre.




Primera palabra:


”Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen.” En esta palabra Jesús expresa mancomunadamente su infinita bondad manifestada en el perdón para todos aquellos que le hacen mal.


Segunda palabra:


“En verdad te digo: hoy mismo estarás conmigo en el Paraíso”. Jesús se dirige al pecador arrepentido y le ofrece la gloria en retribución a su fe.


Tercera palabra:

“Mujer he ahí a tu hijo… He ahí a tu Madre”. Jesús instituye en María a la Madre de toda la Humanidad en la persona del discípulo amado.

Cuarta palabra:

“Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?". El hombre clavado en la cruz sabedor de su misión y destino se siente solo y en lamento humano sin blasfemar, sin protestar, sin reclamar se dirige a su Padre.

Quinta palabra:

“Tengo sed”. Las largas horas crucificado han agotado sus reservas de líquidos en su cuerpo torturado y en natural exclamación expresa su dolor y necesidad del vital elemento.


Sexta palabra:
“Todo está consumado”. El fin está cerca, las profecías se han cumplido, Jesús ha redimido a la humanidad.


Séptima palabra:

”Padre, en tus manos entrego mi espíritu”. Es el final, el hijo amado ha cumplido las órdenes de su Padre, Dios Omnipotente, y amorosamente vuelve al Padre en la dulce entrega de su espíritu.

viernes, 19 de marzo de 2010

¡Un Llamado a tu Corazón!

Se necesitan con urgencia Personas Comprometidas que amen en verdad a Dios, no con el amor egoísta del que busca un premio o recompensa.

Estamos urgidos de hermanos y hermanas que sientan
en su alma la verdadera devoción y amor a Dios por la única razón de amarle, porque Él nos ama y entregó a su único hijo para salvación de todos los seres humanos y para librarnos del pecado y así esperarnos en el cielo para que le adoremos por toda la eternidad.

Los hermanos que hoy nos acompañan en la Adoración Perpetua al Santísimo, son seres de férrea voluntad inspirada en la fe y el amor a Dios. Ellos son hijos predilectos que merecen llamar a Dios, Padre Nuestro porque ellos lo aman sobre todas las cosas y su compromiso de adoración es inquebrantable.


Necesitamos adoradores para todos los días de la semana y para las 24 horas del día. Somos tan pocos... ¡y tanto le debemos al Señor! ¡y no deseamos demostrárselo!... Un ejemplo de esto es que en los tres días de carnaval realizados en Cardel, asistieron miles de personas a los paseos y en el lado opuesto, en el turno de madrugada contamos con tan solo 170 adoradores, ¡sólo 170 hermanos!, hermanos que gustosa y voluntariamente acuden a la Capilla a platicar con Dios y acompañarle en sus momentos de mayor soledad.




¿Es que no podemos darle a Dios, Nuestro Señor, una hora?...


¡Tan sólo una hora a la semana!


Esta es una súplica para los fieles de buen corazón,

Este es el llamado de Dios a nuestros corazones...


¡Escuchémos su voz, no lo ignoremos... tal vez sea una oportunidad más que nos brinda el Señor, no sea que más tarde, cuando tengamos que rendirle cuentas de nuestras acciones lamentemos no haber respondido al llamado que hace a nuestro corazón!



Las personas que deseen anotarse como Adoradores Perpetuos, favor de enviar un correo con sus datos a:






o favor de contactar a nuestros líderes




  • Turno de Mañana: Dra. Lucía Pérez Lagos


  • Turno de Tarde : Mtra. Alba Ortíz Ramírez


  • Turno de Noche: Mtra. Dulce M. Pérez N.


  • Turno de Madrugada: Ing. Hugo Humphery F.




Únete a la Adoración Eucarística Perpetua en Cardel

¡Dios te llama ... Dios te espera!

viernes, 12 de marzo de 2010

¿Qué es la Custodia del Santísimo Sacramento?



La Custodia u Ostentorio es el Recipiente Sagrado donde se expone la Hostia Consagrada para la adoración de los fieles. En la Custodia está plasmado el origen de nuestra Eucaristía desde los tiempos de las Catacumbas en que los Cristianos perseguidos guardaban en sus casas con adorante amor la Sagrada Eucaristía. Al terminar la celebración Eucarística se distribuía el pan consagrado que los fieles guardaban en pequeños vasos, o pequeñas cajas, para comulgar cuando sintieran necesidad.

Después de la paz de Constantino, que permitió celebrar libremente los sagrados ritos y construir lugares de culto, se estableció la práctica de custodiar la Eucaristía en las Iglesias, aunque el uso de conservar la Sagrada Eucaristía en las casas privadas dejó de hacerse definitivamente hasta principios del siglo VI.

Luego de pasar por muchos cambios en su forma, la custodia ha llegado a nuestros días tal como la conocemos y adoramos en las diferentes capillas de adoración.

En la base generalmente se cincela "La Ultima Cena del Señor con sus Apóstoles" para recordarnos la primera Eucaristía en donde además Jesús instituyó el Sacerdocio de la Nueva Alianza y dio la orden a sus discípulos: “Hagan esto en memoria mía”.


En el centro de la custodia esta el "Cordero de Dios", el que quita el pecado del mundo, atrayendo a los 144 mil rescatados, que representan al entero pueblo de Dios y que en la custodia están simbolizados por los rayos que confluyen al Cordero. Junto con los "Cuatro Seres de la Creación", simbolizados por cuatro piedras semipreciosas y con los 24 ancianos simbolizados con 24 circonas montadas en 124 estrellas que simbolizan los tronos.


Las Custodias diseñadas con tanto amor y respeto por sus creadores sirven para guardar en ellas al Santísimo Sacramento y también para recordarnos eternamente que:


En el Santísimo Sacramento se encuentra vivo todo Jesús.


No está solo, también están con él, el Padre y el Espíritu Santo…


Sin embargo, hay una soledad que Dios, con todo su poder, no puede quitar...es la soledad que le produce tu ausencia… El amor que espera de ti y que se alimenta cuando lo visitas.



¡Se requiere de tu presencia ante Jesús... y nadie puede suplirla!

jueves, 4 de marzo de 2010

Nuestras Inconsistencias


PROMESAS INCUMPLIDAS...

COMPROMISOS OLVIDADOS…


JURAMENTOS QUEBRANTADOS...


El ser humano por naturaleza es inconsistente, es decir que no somos firmes en nuestras decisiones o motivaciones. Casi siempre estamos cambiando de dirección en nuestro camino o estamos modificando nuestras opiniones con respecto a determinado punto de vista o actitud. Este sello de volubilidad nos lleva a dejar truncas nobles aspiraciones, conductas de comportamiento intachable, y hasta principios de fe religiosa. Dependiendo del carácter del afectado esta situación puede originar un leve trastorno emocional y de conciencia o un pavoroso desquiciamiento de nuestras bases éticas, morales y religiosas.

Contra la falta de consistencia es necesario oponer una férrea fuerza de voluntad que nos permita mantener la solidez de nuestros principios ante cualquier embate de duda, desaliento o hartazgo. Para obtener esto, es necesario establecer patrones de vida superados que su repetición nos permitan formar una base solida e indestructible de nuestra vida.

Tres principales enemigos de nuestra fuerza de voluntad son:


  • Promesas Incumplidas.- Parecen ser cosas de poco monto o de escaso valor, “prometemos acompañar a algún amigo o amiga a visitar a un enfermo” o “prometemos asistir a un acto donde se ha solicitado nuestra presencia” pero llegado el momento damos una excusa pueril para no cumplir lo prometido y así vamos poco a poco construyendo la tumba de nuestra voluntad.





  • Compromisos Olvidados.- Diariamente nos comprometemos a realizar ciertas tareas en beneficio propio y nunca las llevamos a cabo por olvido o auto-justificaciones egoístas, esto lo hacemos con nosotros mismos, con nuestro prójimo y hasta con Dios.



  • Juramentos Quebrantados.- Qué actitud mas indigna para nuestra condición de seres humanos, “romper un juramento” y cuán a menudo lo hacemos, juramos ante el altar guardar fidelidad a nuestra pareja y a la primera oportunidad traicionamos muy fácilmente nuestro juramento. En otros casos vemos a religiosos y religiosas que han ofrecido su vida en sagrado juramento a Dios, y en acciones despreciables quebrantan su juramento aceptando las tentaciones de Satanás, sin importarles la salvación de sus almas.


Queridos Hermanos, la Adoración Eucarística Perpetua que hemos juramentado con la voz de nuestra alma y corazón es un compromiso voluntario que hemos hecho con Dios Nuestro Señor y no debería haber causa ni razón en la tierra que nos justifiquen
incumplir nuestra promesa,
olvidar nuestro compromiso
o quebrantar nuestro juramento.