jueves, 26 de abril de 2012

Capillas de Adoración Eucarística Perpetua


Tener una Capilla de Adoración Eucarística Perpetua en la parroquia es la más fiel expresión de amor a Jesús Nuestro Señor y Redentor. Es el abrir las puertas del alma para que entre en ella la Luz eterna de la Santísima Eucaristía.



Miles de testimonios irrefutables se proclaman por el mundo entero, dando Gracias a Jesús por los bienes recibidos desde que ingresamos por primera vez a platicar con nuestro Dios transubstanciado en la Divina Hostia Sagrada. Jesús Sacramentado, es el Padre, es el hermano y el amigo que siempre está dispuesto a ayudarnos.Su misericordia es un caudal infinito que nos demuestra su eterno Amor.




Cada día que pasa nos damos cuenta de la intervención directa de Dios ya sea en la creciente asistencia de los fieles al Santo Sacrificio de la Misa Dominical, en la disminución de actos de vandalismo, y sobre todo en la continua visita de muchas personas, mujeres, hombres, adolescentes o ancianos, quienes acuden a la capilla para pedirle o agradecerle algún favor recibido. Es el más palpable ejemplo de una conciencia de fe de un pueblo que espera y cree en su Dios.


Como reafirmación de la fe que nos mueve a creer en Jesús Sacramentado a continuación transcribimos varios testimonios relacionados con las Capillas de Adoración Eucarística Perpetua, tomados del sitio www.adoracionperpetua.info; esperamos que la lectura de estos testimonios les ayuden para dar validez definitiva a su santa devoción.



“Vengo de un pueblo situado a 60Km de Talavera, procuro pasar dos horas con el Señor en la Capilla AEP, porque siento la necesidad de devolver a Dios tanto como El me ofrece, son las horas más maravillosas de mi jornada.”

“Hace ahora algo más de un año, que nuestra ciudad se encuentra con un referente más para el mundo, un lugar en pleno centro de Pamplona, donde dentro de una vida acelerada, de una vida en crisis, en una vida con carencia de valores, se puede respirar la fe, el amor, la caridad y salir con la esperanza de encontrar un mundo nuevo donde poder pasar unas horas con reflejo divino.”




“La fidelidad de los adoradores de madrugada interpela mi pereza, sobre todo aquellos que hacen tantos sacrificios para estar con Jesús, su ejemplo me arrastra a ser yo más fiel también.”




“Habiendo regresado de mi pueblo a donde estudio en la Universidad, quise buscar un lugar donde pudiera encontrar paz y silencio dentro de la urbe bulliciosa y llena de ruidos. Caminando por las calles del centro vi un edificio de ladrillos que me llamó la atención y me dirigí hacia el. No parecía un templo pero al estar frente a él noté un cartel que decía: AQUÍ SE TIENE ADORACION PERPETUA. Abrí la puerta y apenas entré comprendí claramente que el lugar que buscaba era ése. Había encontrado un oasis de paz donde podía saborear el silencio y la comunión con Dios. Después de aquella primera vez comencé a ir frecuentemente. Allí sentía que mis malestares desaparecían y me encontraba con la paz y serenidad del corazón. Desde entonces he afirmado mi relación con Dios Eucaristía, habiendo descubierto en Él al Dios que ama.”


“Estando Don Guglielmo, párroco de la Iglesia de San Paolo, en Prato, Italia, en la Capilla de Adoración Eucarística Perpetua, siendo las 4:30 de la madrugada, entró un hombre que cayendo de rodillas rompió en un llanto profundo. Lloraba con toda su alma. El sacerdote se acercó a consolarlo y luego lo llevó a una sala contigua. Allí el hombre le contó que estaba yendo camino al puente sobre el río contiguo a la capilla con la intención de quitarse la vida, cuando vio la luz de la capilla y sintió una fuerza que lo atraía adentro. Allí, en la penumbra, iluminado estaba el Señor en el Santísimo y al verlo se quebró. Iba camino a la muerte y se encontró con Aquél que es la Resurrección y la vida. Damos Gloria a Nuestro Señor.”


Queridos hermanos que estos pequeños y sinceros relatos que reflejan la sencillez y humildad de sus testimoniales les permitan buscar en sus vidas todas las Gracias que les ha concedido amorosamente Jesús Sacramentado, y los lleven a alabar y a adorar con toda su alma y corazón a Jesús Nuestro Redentor para la Gloria de Dios Padre.



ALABADO Y ADORADO SEA POR SIEMPRE JESUS SACRAMENTADO

¡¡¡VIVA CRISTO REY!!!


miércoles, 18 de abril de 2012

Misiva a Jesús, con motivo del Día de Pascua.

Hoy quiero Señor Jesús, si Tú, me lo permites, escribirte una carta que llevo por años escondida en los pliegues más íntimos de mi corazón.


He elegido este día de tu Gloriosa Resurrección para enviártela en señal de eterno agradecimiento por todo lo que nos has dado, hasta tu propia vida, sin de verdad merecerlo.




Alabado y Adorado Señor y Dios Mío:




Desde este despiadado mundo, ya casi devorado por los Siete Pecados Capitales, te escribo esta carta lleno de horror y vergüenza por tanta ignominia, por tanta falta de fe en tu amor que muestra reincidentemente el género humano. Humilde, postrado a tus pies te imploro perdón por todos nosotros los pecadores que te volvemos a crucificar como lo hicieron los impíos hace dos mil años atrás.



Hoy que resucitas después de vencer a la muerte, hoy que nos das entrada a la vida eterna, con el pago de tu propia Vida , hoy vengo otra vez a rogarte, otra vez a pedirte, si es tu voluntad, que permitas a todos los seres de buena voluntad que aún vivimos en la tierra, lo siguiente:



Quiero Señor que siembres en nuestros corazones un pedacito de tu corazón para poderte amar con el mismo amor con el que Tú nos amas.



Deseo Jesús, que nos concedas la Luz de tu mirada para que mirando a nuestros hermanos podamos transmitirles la bondad que hay en tu mirar.



Quiero que nos des la Sabiduría de tus palabras para convencer a los incrédulos que Tú eres el Dios verdadero, el Dios hecho amor.



Anhelo que sintamos en nuestras manos y en nuestros pies el dolor de los clavos que te unieron al madero de tu cruz para que podamos sentir lo que tu cuerpo sintió y comprender lo que es dar la vida por amor y así también nosotros imitándote podamos sacrificarnos por aquellos que necesitan sentir y conocer el amor.



Deseo que nos des el don de tu infinita Misericordia para que podamos perdonar a los que con razón o sin ella nos ofenden y darles en vez de odio la ternura de nuestro amor y así puedan sentir la dulzura de tu amor.




Quiero Señor y Dios Mío que nos inundes por entero con el agua bendita de tu Paz para que cuando se la demos al hermano, al amigo o a quien sea les demos también la Paz que los inunde de amor.



Para terminar este humilde petitorio epistolar, Gracia que Tú nos concedes por la intercesión del Espíritu Santo, queremos y deseamos fervientemente que nos des la fortaleza de la Fe para colaborar con modestia y alegría en la misión encomendada a los misioneros católicos de la Sagrada y Santa Eucaristía en su labor de establecer en cada parroquia de todo el mundo, ¡Una Capilla de Adoración Eucarística Perpetua!

Se despide humildemente con el amor de siempre el más insignificante de tus siervos que en Ti Espera, En Ti Confía y sobre todo, En Ti Cree, Dios y Señor Mío.




ALABADO Y ADORADO SEA POR SIEMPRE JESÚS SACRAMENTADO
¡¡¡VIVA CRISTO REY!!!

miércoles, 11 de abril de 2012

¡Domingo de Resurrección!, Pascua Eterna

El Domingo de Pascua es una de las conmemoraciones más importantes de la iglesia católica, pues ella es sinónimo de la confirmación de nuestra eterna redención, porque resucitando Jesús nos permitió también a nosotros vencer a la muerte.

La noche de la Vigilia de Pascua, Jesús nos da la luz de su vida. Acto que representamos los católicos mediante la ceremonia del encendido del Cirio Pascual.

El Cirio Pascual representa desde los orígenes del cristianismo la Resurrección de Nuestro Señor, mediante la luz de la llama encendida que esparce con toda claridad la verdad del Dios hecho hombre que resucitando derrota a la muerte y nos transfiere la esperanza de hacerlo como Él.



El Cirio Pascual permanece durante 50 días en un sitio digno muy cerca del Ambón en el Presbiterio y es utilizado en todas las celebraciones que se lleven a cabo en el templo durante la época de Pascua. Luego se le retira y se le coloca cerca de la Pila Bautismal.

El Cirio Pascual lleva dibujada la Santa Cruz, símbolo del sacrificio de Jesús y de nuestra redención; también lleva las letras griegas alfa y omega que representan el principio y fin, es decir la eternidad del amor de Jesús por los hombres. También se suele incrustar en la cera del cirio cinco granitos de incienso que representan las 5 llagas en el cuerpo de Jesús crucificado. Y por ultimo lleva también la fecha en la que se enciende el cirio.


Los cuarenta días previos a la Pascua son el tiempo de preparación que los católicos empleamos para disponer nuestro cuerpo y alma en tal forma que seamos conscientes del sacrificio de Nuestro Señor Jesucristo y podamos con júbilo sentir en nuestros corazones la Resurrección de Nuestro Salvador.
El tiempo de Pascua termina en el Domingo de Pentecostés con la vendida del Espíritu Santo en forma de lenguas de fuego sobre los apóstoles, quienes fortalecidos por la fe recibida inician su camino evangelizador llevando la palabra de Dios por toda la tierra.

Que estos hermosos actos rituales sirvan para engrandecer nuestras creencias en el propósito indeclinable de seguir los pasos de nuestro redentor y que su bendito corazón se reparta en cada uno de nuestros corazones y alcancemos, gracias a ello, la santidad para gloria del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.


Que los momentos de sincera devoción que han enmarcado los actos de nuestro comportamiento durante la Cuaresma y la llegada de la Pascua sigan con nosotros para que sus frutos sean el ejemplo de un pueblo que ama y cree en su Dios.


Hermanos, que nuestras pisadas en el camino hacia la eternidad dejen huellas de amor y fe que puedan ser fácilmente distinguidas y seguidas por aquellos que deseen de corazón pertenecer al santo rebaño del amoroso pastor, Jesús de Nazaret.

Para concluir les recordamos que los Adoradores Eucarísticos Perpetuos somos fervientes seguidores de Jesús Sacramentado y también somos propagadores y evangelizadores. Por lo tanto tratemos de imitar a la Santísima Virgen María en acercar a Dios a todo ser humano, mediante la incorporación de aunque sea un familiar o un amigo a la Adoración Eucarística Perpetua, crisol de fe donde se funde el amor a Nuestro Señor.


Alabado y adorado sea por siempre Jesús Sacramentado
¡¡¡Viva Cristo rey!!!

miércoles, 4 de abril de 2012

Jesús inicia su Sacrificio por la Humanidad

Después de ser traicionado por Judas Iscariote con un beso en la mejilla además de 30 monedas de plata, y ser hecho prisionero por los soldados romanos, Jesús inicia su sacrificio por la humanidad.


Es a partir de este momento en que comienza el sufrimiento moral del Dios hecho hombre. La maldad de los fariseos y sacerdotes del Sanedrín se vuelca despiadada sobre Jesús, atropellando sus propias leyes para poder condenar a muerte al Cordero de Dios.


Prisionero, Jesús es llevado por los soldados ante Anás quien por razones políticas de los romanos, era también sumo sacerdote igualmente que Caifás.



Ante la presencia de Anás Jesús se mantuvo silencioso ante varias preguntas del sumo sacerdote, quien fingiendo un juicio preliminar lo envía a Caifás para su juzgamiento oficial. Esto lo hace para cumplir a medias con la ley hebrea que dice que para juzgar a un reo de muerte se le tiene que juzgar dos veces, la segunda después de un día de por medio. Pero esto no era posible por que el día siguiente era sábado, sagrado para los hebreos. Por lo tanto los dos juicios los practican el mismo día viernes, violando a sabiendas su propia Ley.

En su presentación ante Anás, Jesús es interrogado por éste que le pregunta por lo que era acusado, por Sedición, ante lo cual Jesús le responde: “Yo he hablado al mundo públicamente; enseñé en las sinagogas y en el templo, adonde concurren todos los judíos, y nada he hablado a escondidas. ¿Por qué me interrogas a mí? Pregunta a los que me han oído, qué les he enseñado; ellos saben lo que yo he dicho.” Ante el fracaso de su interrogatorio, Anás entregó a Jesús a los guardias para que lo llevaran ante Caifás.


Ante la respuesta dada por Jesús a Anás, sobre la acusación de sedición, Caifás la cambió por la de Blasfemia. Cometiendo otro quebrantamiento de las Leyes Mosaicas, que señalan que un reo no puede ser juzgado por dos acusaciones diferentes en el mismo juicio, debiendo ser puesto en libertad al no comprobársele la primera acusación.


Siguiendo con sus artimañas en contubernio con sus testigos y no pudiendo comprobar la culpabilidad de Jesús, el sumo sacerdote le preguntó: “¿Eres tu el Cristo, el Hijo del Bendito?” Jesús respondió: ”Tú lo has dicho, y yo os digo: desde este momento veréis al Hijo del hombre sentado a la diestra del poder y viniendo sobre las nubes del cielo.” El sumo sacerdote horrorizado y rasgando sus vestiduras exclamó: ”Ha blasfemado". "Merece la muerte", dictó el Sanedrín.


Nuevamente se había violado la ley que establece que una persona debía ser juzgada no por su propio testimonio sino por el de los testigos.


Luego, aduciendo que los judíos no tenían autoridad para condenar con la muerte a un procesado, lo enviaron ante el Procurador de Roma, Poncio Pilatos.


Pilatos nuevamente le interroga y no encuentra culpa en Jesús y finalmente lo envía ante Herodes quien lo desprecia y mofándose, ordena le coloquen una capa roja como símbolo de realeza y lo devuelve al Procurador Pilatos.


Después de muchas dudas y presionado por la chusma les ofrece soltar a un empedernido criminal llamado Barrabás o a Jesús. El pueblo azuzado por los fariseos y sacerdotes mezclados con la multitud, grita: "¡Soltad a Barrabás, soltad a Barrabás!"

Poncio Pilatos pide un lavatorio con agua y lavándose las manos dice: ”Ustedes lo han pedido, crucificadle, la culpa es toda suya.” Y el populacho responde: “¡Sí, que la culpa caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos.”


La Parodia de Juicios ha concluido... el sacrificio va a empezar.

Luego de la cobarde intervención de Poncio Pilatos, el pueblo judío dio rienda suelta a sus bajos instintos y a su odio contra Jesús, lo humillaron insultándolo y escupiéndole en la cara. Lo torturaron y por último lo clavaron en una cruz entre dos ladrones como si Él fuera uno de ellos... Y a pesar de todo, Jesús los perdonó.


Entregando a Dios su espíritu, expiró, y al tercer día como ya lo había dicho resucitó entre los muertos, subió al cielo y está sentado a la derecha de Dios Padre. Y un día volverá sobre nubes para juzgar a vivos y muertos.


Hemos tratado de sintetizar el más grande holocausto que solo un Dios, Nuestro Dios, podría haber hecho para redimir a toda la humanidad por intermedio del Sacrificio de su Unigénito.


Mañana que conmemoramos un Viernes Santo más de la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo, acudamos a la Capilla de Adoración Eucarística Perpetua y digamos a Jesús Sacramentado:


“Gracias Señor, por todo el bien que nos das sin merecerlo. Te amamos sin límite de medida o de tiempo, en Tí esperamos, en Tí confiamos... en Tí creemos.”


Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado.
¡¡¡Viva Cristo rey!!!

miércoles, 28 de marzo de 2012

¡México descubrió el Corazón del Papa!

Una vez más el pueblo católico de México demostró al Papa Benedicto XVI, al igual que lo hizo con su antecesor el Beato Juan Pablo II, que la innata alegría que se alberga en los Mexicanos y el gran amor que siente por el sucesor de San Pedro, bastaron para romper el rígido protocolo ceremonial y declarar también “Papa Mexicano” al segundo Obispo de Roma que visita esta tierra que por siempre bendijo la Santísima Virgen de Guadalupe.

Ciertamente, el Domingo 25 de Marzo del año 2012, en El Parque del Bicentenario situado a 12 Km de la ciudad de Guanajuato, a 34 de León y a 6 Km de Silao, a las 10 de la mañana, el Santo Padre ante una audiencia calculada en más de 350,000 personas dio inicio al sacrificio de la Santa Misa. Este acto litúrgico en conmemoración del sacrificio de Jesús en la Cruz fue una celebración ejemplar, llena de fe, orden y respeto. Digna demostración del pueblo católico a su pastor en la tierra y representante de Jesús por la voluntad de Dios Padre y con la bendición del Espíritu Santo.

En verdad fue hermoso y conmovedor el momento de la Consagración Eucarística donde la presencia de Jesús, en medio de un gran silencio, atravesó los corazones de todos los creyentes haciendo que en ese momento de arrobamiento y de fe las lágrimas humedecieran los rincones del alma bañando los ojos de muchos de los fieles allí congregados.


Ciento cincuenta mil Hostias Consagradas, el cuerpo y sangre de Nuestro Señor Jesucristo, fueron recibidas por un número igual de fieles de manos de más de 250 Sacerdotes.
La importancia de este histórico suceso tiene su raíz en la espiritualidad del mismo. No solo por el acto recordatorio de la pasión, muerte y resurrección de Dios hecho hombre, sino por la comunicación del sumo pastor con su grey por intermedio de su representante directo, Benedicto XVI. Es el reconocimiento cabal de una multitud que desde lo más profundo de sus corazones demuestra su inquebrantable fe en el Misterio de la Eucaristía. Es la reconfirmación del recibimiento del Espíritu Santo en nuestro bautizo, don divino de fe que la conserva y fortalece. Es el sello indeleble que marca nuestra sumisión a la voluntad de Dios y el respeto y obediencia a su vicario en la tierra.



Queridísimo y Santo Padre escogido por Dios y aclamado por los pueblos, basta con mirarte con los ojos del alma ya sea en tu cercana presencia o lejos tan lejos como en otro confín del mundo para sentir en el corazón que tu también nos amas de corazón.
Benedicto XVI, en tu primera visita a la tierra de la Virgen María, Nuestra Señora de Guadalupe, México descubrió que tu corazón, hermano es Mexicano y también Guadalupano.



Queridos hermanos en nuestra visita a Jesús Sacramentado en su eterna casa, la Capilla de Adoración Eucarística Perpetua no dejemos de rezar para que Nuestro Papa siga por muchos años más cumpliendo su misión de Paz y concordia de amor y evangelización en todo el mundo para la Honra y Gloria de Dios Todopoderoso, Nuestro Señor y Creador.


ALABADO Y ADORADO SEA POR SIEMPRE JESUS SACRAMENTADO
¡¡¡VIVA CRISTO REY!!!

miércoles, 21 de marzo de 2012

¿Por qué nuestra Religión es la Verdadera?

En días pasados tuvimos oportunidad de leer un artículo periodístico que trataba sobre las religiones más populares en nuestro mundo actual, refiriéndose a la cantidad de adeptos o seguidores de cada una de ellas, así como a sus fundamentos doctrinarios. Las religiones mencionadas eran, Cristiana (Católica), Musulmana o Islámica, Budista y Confucianista representadas por sus fundadores: Jesús, Mahoma, Buda y Confucio, respectivamente.


Leímos detenidamente el mencionado escrito y luego de meditar lo que manifestaba, llegamos a nuestra personal y humilde conclusión, que ponemos en su conocimiento no para imponerla sino para que les pueda servir como un punto de referencia para su propia conclusión.


La principal diferencia que encontramos en el origen de los fundadores de las religiones mencionadas fue que solamente Jesús tuvo un origen de Concepción y Nacimiento Divino. Jesús fue concebido por gracia y obra del Espíritu Santo y nació de la Santísima Virgen María.


La llegada de Jesús a este mundo fue anunciada con muchos años de anticipación por los mensajeros de Dios, los profetas, y cuyas profecías de este nacimiento están respaldadas por los Libros del Antiguo Testamento de la Santa Biblia.


Jesús es el único que se declara Hijo de Dios y al cual, Dios Padre reconoce como su “hijo muy amado”. Estas afirmaciones están contenidas en los libros del Nuevo Testamento de la Santa Biblia.
Jesús vino al mundo para sacrificarse por la salvación de toda la humanidad y murió en la cruz para cumplir su destino.

Jesús resucitó entre los muertos y ascendió en cuerpo y alma al cielo donde está a la derecha de Dios Padre.


Todos estos dones con los que Dios Padre revistió a su unigénito no son, ni serán atributos que ningún otro ser podrá tener igual que Jesús, Dios Nuestro Señor.
Todas estas perfecciones infinitas que adornan a Jesús son las que nos impulsan a seguir sus pasos en el camino que Él nos señala en nuestro paso por este mundo terrenal.


Jesús es la Luz Eterna que nos guía al encuentro con nuestro destino, Dios Padre Omnipotente creador del cielo y la tierra.


Jesús es la llama de amor y de fe que envuelve en su raudal de santidad nuestro corazón cuando nos dirigimos digna y humildemente a Él.
Jesús es el padre amoroso que nos lleva de su mano mediante su ejemplo al encuentro con Dios.
Jesús es el hermano que moribundo en la cruz nos dio el consuelo de compartir a su Santísima Madre también como madre nuestra e Intercesora Celestial ante Dios.
Jesús es el amigo que comprende nuestros errores y con su infinita misericordia perdona nuestros pecados.
Jesús es Dios, Jesús es el Espíritu Santo, Jesús es TODO y nosotros no somos nada sin Él.



No lo decimos con palabras que nos salen de la boca, lo decimos con la certeza indeclinable de la fe que nos dio el Espíritu Santo el día de nuestro bautismo; el amor infinito que rebasó nuestra alma el día que recibimos su cuerpo y sangre el día de nuestra primera comunión y la reafirmación de nuestras creencias el día que nos investimos como soldados de Cristo el día de nuestra confirmación.


Por todo lo antedicho y por todo lo que significa Jesús en nuestras vidas no podemos tener otra conclusión que la que nos dicta nuestro entendimiento, alma y corazón: “nuestra religión católica y apostólica es la única y verdadera y que llegará el día en que la humanidad toda la profesará bajo la amorosa guía de un solo Pastor, Jesús nuestro Señor.”


Queridos hermanos, en nuestra próxima visita a Jesús Sacramentado demos gracias por ser miembros de esta iglesia que fundó Jesús para la gloria eterna del Padre Celestial.

Alabado y adorado sea por siempre Jesús Sacramentado.
¡¡¡Viva Cristo Rey!!!

miércoles, 14 de marzo de 2012

¿Somos Dignos del Amor de Dios?... ¿Cómo podemos tratar de serlo?

Ser digno de alguien o de algo es demostrar a través de nuestras acciones y nuestra conducta que somos merecedores de la retribución que ellas nos lo ameritan y otorgan por la facultad de sus propias leyes.



Ser dignos del Amor de Dios es cumplir voluntariamente y por amor a Él las leyes y mandamientos dispuestos por su infinita sabiduría y por los que debemos regir nuestras vidas.
Preguntemos a nuestros corazones en un examen de conciencia profundamente meditado si en verdad cumplimos diaria y cabalmente los mandamientos de Dios y los de nuestra Santa Iglesia Católica. Igualmente, si rechazamos rotundamente los pecados capitales y si del mismo modo no aceptamos las tentaciones del demonio, mundo y carne que son los principales enemigos de nuestras almas.

He aquí unas cuantas sugerencias que nos podrán ayudar a mejor evaluar nuestra relación con Nuestro Dios y Señor. No tratamos de individualizar, solamente generalizamos nuestras propias experiencias de pecadores y que por ignorancia o debilidad nos llevaron a ofender a Dios.

¿Siempre tenemos y consideramos a Dios primero, antes que todo? ¿Acaso no nos rendimos ante el amor familiar posponiendo nuestro amor hacia el creador?...¿No es verdad que muchas veces le negamos a nuestro prójimo la ayuda que nos pide pudiendo con algo a nuestro alcance socorrerlo?... No es cierto que muchas veces hemos dejado de asistir al Santo Sacrificio de la Eucaristía porque preferimos ir a festejos mundanos...

¡Cuántas veces hemos abandonado a nuestros padres por nuestras novias o novios!... En arranques de cólera, ¿no hemos deseado la muerte de algún semejante?... No habremos alguna vez impulsados por la lujuria participado en actos impuros con nuestro compañero o compañera... Quizá alguna vez nos hemos apropiado de un dinero u objeto que no nos pertenece... Hemos dicho tal vez cosas falsas que enlodan la reputación de alguien…..Con el pensamiento habremos deseado las propiedades ajenas guiados por la avaricia y la envidia……

¡Ojalá que de esta lista sean pocas las acciones en las que te hayas visto comprometido pero también ojalá te arrepientas sinceramente de ellas y no vuelvas a cometerlas!



No es fácil cumplir con todo lo indicado, hay que tener primero una fe inquebrantable en nuestros principios religiosos y un amor irrenunciable a Nuestro Dios y Señor. Nuestra fe y nuestro amor deben involucrar a todo nuestro ser, cuerpo, mente, alma y corazón. Si la tarea se nos hace dura y casi imposible tenemos en el Espíritu Santo una gran ayuda. ¡Pidamos con fe y Él nos dará la Fortaleza, la Sabiduría y el Entendimiento para salir victoriosos de nuestra lucha contra el mal y el pecado!

Hermanos tratemos de que nuestros compromisos con Dios estén siempre acompañados de responsabilidad y dignidad y de un inmenso sentimiento de puro amor. Mañana que nos corresponda asistir a Nuestra Capilla de Adoración Eucarística Perpetua a cumplir con nuestra hora de devoción con Jesús Sacramentado oremos con amor y dignidad por nuestros amigos y enemigos y por toda la humanidad para que algún día podamos ser “DIGNOS DEL AMOR DE DIOS”.


ALABADO Y ADORADO SEA POR SIEMPRE JESUS SACRAMENTADO
¡¡¡VIVA CRISTO REY!!!