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miércoles, 26 de diciembre de 2012

¡Natividad de Jesús!... Cuidemos a los Niños.


¡Ha nacido el Niño Dios y ya está con nosotros nuestro Salvador!

¡Qué día tan grandioso para la humanidad!

¡Dios nos da a su hijo para que nos salve del pecado!
Pero...

¿Qué hacemos nosotros por los niños inocentes de todo el mundo
que representan al Santo Niño de Belén?

¿Acaso los protegemos físicamente del hambre, del frío, 
de la enfermedad, del abandono?

 Definitivamente  ¡NO! ... Ante nuestros ojos se presentan los niños pobres de todo el mundo, de todos los continentes. No hay imagen más desgarradora que ver a un niño en brazos de su madre muriendo de hambre.

¿Y qué hacemos nosotros por ese niño, futuro de nuestro planeta?, dejarlo morir, volteando la cara y pretender no mirar la repugnante actitud de nuestra indolencia.

Es lacerante y llena de ignominia nuestra acción, digna de un monstruo sin entrañas, sin sentimientos, sin amor.

En verdad esta falta de compasión para con los niños que sufren físicamente es incomprensible e imperdonable. Pero peor a ésta, nos encontramos con una agresión que llega a sobrepasar a los límites de la maldad: “es la corrupción del alma de un niño”, pecado abominable,  que Jesús, en toda su misericordia, tal vez dude en perdonar.

Son muchos los abusos y crímenes cometidos en contra de la niñez en su pudor, pureza e inocencia. Y cada día se refinan los métodos de envilecimiento empleados por los hombres para cumplir con su avaricia y  lujuria, instigados por el mismo Satanás. Porque no hay pecado que más agrade al demonio que la corrupción de un niño inocente.

Hoy queremos referirnos a uno de los instrumentos del mal que con mayor frecuencia y perverso deleite utilizan los hombres para envilecer el alma de los niños de todas las edades, y aún de jóvenes y adultos que sin una sólida base de moral religiosa y fe inquebrantable claudican ante los embates de la tentación. Este mal de males es la Pornografía.

La Pornografía difundida por muchos medios sin escrúpulos, donde el principal beneficio es el económico, el dinero sangre del pervertido demonio.
La pornografía escrita es aquella que utiliza libros ilustrados y escritos por seres abominables y que son distribuidos en colegios y escuelas aprovechándose de la curiosidad de niños y jóvenes que carecen de verdaderos cimientos morales y religiosos que no les son inculcados por padres y maestros irresponsables. Este es el medio más utilizado por los servidores del demonio y que más le reditúan en esparcir el pecado.

¡Hay que luchar incansablemente contra este mal pornográfico, persiguiendo a los criminales que los dirigen desde altas posiciones sociales y desenmascararlos para que todos sepamos que en ellos radica la corrupción de nuestros pequeños!

La pornografía difundida por medio de películas, videos y celulares, impactante motivo propagandístico de mucha actualidad y efectividad corruptora. Se necesitan leyes que los prohíban y castiguen a las cabezas de los poderosos dirigentes del mal, sea quien sea.

¡Sólo llegando a la raíz y destruyéndola completamente
llegaremos a la destrucción del árbol y los frutos
que envenenan a nuestros hijos!

Para terminar quisiéramos mencionar al tercer medio de divulgación que emplean las fuerzas del mal para matar y marchitar la flor de la inocencia de las almas de nuestros niños. 
Es el ejemplo vivo pornográfico llevado a cabo por adultos envilecidos y de almas podridas, que escondiéndose como el lobo con piel de oveja, y valiéndose de una falsa apariencia o reputación inducen a la práctica de acciones aberrantes. Estos miserables son los que mayor peligrosidad representan por la ascendencia que tienen sobre los niños y jóvenes y son difíciles de descubrir e identificar. Pero sobre ellos debemos enfocar nuestros esfuerzos para señalarlos y castigarlos, para que  así, jamás vuelvan a repetir sus inmundas y corruptoras acciones.

Queridos hermanos en nuestra próxima visita a Jesús Sacramentado pidámosle con toda la fuerza de nuestra fe en Él, que nos ayude a proteger a nuestros niños y jóvenes de la maldad de seres indignos de ser llamados “Seres Humanos”.


Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡Viva Cristo rey!!!




miércoles, 19 de diciembre de 2012

La navidad, Jesús en nuestros Corazones


En ese momento los discípulos se acercaron a Jesús para preguntarle: 

¿Quién es el más grande en el Reino de los Cielos?

Entonces Jesús llama a un niñito, lo coloca en medio de los discípulos y dice: 
“Les aseguro que si no cambian y vuelven a ser como niños, no podrán entrar al Reino de los Cielos. El que se hace pequeño como este niño, ése es el más grande en el Reino de los Cielos, y el que recibe en mi nombre a un niño como éste, a mí me recibeSi alguien hace tropezar y caer a uno de estos pequeños que creen en mí, mejor les sería que le amarraran al cuello una gran piedra de moler y que lo hundieran en lo más hondo del mar.” (Mateo 18, 1-6)


Entonces Jesús los llamó para decirles: 
“Dejen que los niños vengan a mí, no se lo impidan, porque el Reino de Dios pertenece a los que son como ellos. En verdad les digo que quien no recibe el Reino de Dios como un niño, no entrará en él.”(Lucas 18, 16-17)


Palabras de nuestro señor Jesucristo que expresan su infinito amor y su divina creencia en la niñez. ¿Hay acaso alguien que pueda odiar, corromper y hasta matar a un niño?... Dios mismo nos ha dado su sentencia.


Estamos próximos a celebrar la gran festividad del Nacimiento de Nuestro Salvador que se hizo hombre por obra del Espíritu Santo y nació de María, la Virgen. Esta fiesta es del Niño Dios para todos los seres del mundo y muy en especial para todos los niños. No hay niño que no espere ansiosamente la llegada del 25 de diciembre para adorar a Nuestro Dios en el humilde pesebre de Belén.

Los niños guiados por el amor de sus padres siguen sus enseñanzas y preceptos y creen fielmente todo lo que sus progenitores les dicen con la palabra y con el ejemplo. Somos pues, los padres, los responsables de lo que serán en el futuro nuestros hijos.

Ellos crecen rectamente con el apoyo de sus progenitores y la candorosa inocencia de sus almas infantiles, la más grande responsabilidad que nos entrega Dios desde el momento de su concepción.

Porque por sus frutos los conocerán...

De Buen árbol -> Buen fruto
y De Mal árbol -> Mal fruto. 

La Biblia lo confirma cuando dice: “Ustedes los conocerán por sus frutos. No se sacan uvas de los espinos, ni higos de los cardos. Todo árbol bueno da frutos buenos, y el árbol que no es bueno no los da"  (Mateo 7,16-17)


¡Llevemos la felicidad a cada niño en esta Pascua de Navidad!

¡Démosles un regalo, una sonrisa o una caricia!

¡Demostrémosles que los queremos y amamos con y por el Amor que Dios puso en nuestras almas para ponerlos en el corazoncito de los niños, los preferidos y amados por Jesús!



¡No hagamos distingos de ninguna categorización humana!... Todos los niños son niños, los negritos, los amarillos, los morenitos o los blancos; los mahometanos, los cristianos o los musulmanes; los pobres o los ricos; los enfermos o los sanos; los árabes o los judíos, absolutamente todos, sin excluir a ninguno, que seguramente Dios en el cielo sonreirá cuando le demos nuestro amor a cualquier niñita o niñito que veamos el 25 de diciembre por nuestro camino.


Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡Viva Cristo rey!!!






jueves, 28 de abril de 2011

Nuestro Señor Jesucristo y los Niños.

En diversos Evangelios Jesús nos habla de los niños o pone en sus ejemplos a los pequeños.

A continuación transcribimos algunas de las mencionadas citas Bíblicas.


  • “Les aseguro que si no se hacen como niños, no entrarán en el Reino de los cielos. El que se haga pequeño como este niño será el más grande en el Reino de los cielos.” (Mt 18, 1-4)


  • “No les impidan a los niños que se acerquen a mí, porque de los que son como ellos es el Reino de los cielos.” (Mt 19, 13-15)


  • “Dejen que los niños se acerquen a mí.” (Mc, 13-16)


  • “El que recibe a este niño en mi nombre me recibe a mí, y el que me recibe a mí recibe a Aquel que me envió.” (Lc 9, 46-50)


  • Un día Jesús se sintió inundado de gozo en el Espíritu Santo y dijo: “Yo te alabo, Padre, porque has ocultado estas cosas a los sabios y prudentes, y las revelaste a los pequeñuelos. Si, Padre, porque tal ha sido tu beneplácito.” (Lc 10, 21)

Jesús amó entrañablemente a los niños y durante su vida pública, fueron muchos los milagros que obró en niños enfermos y hasta muertos ya, resucitándolos. Hechos que constan también en las sagradas escrituras.

Es pues en nuestros días que no podemos concebir los pecados que se cometen contra los niños como los abusos sexuales, la pederastia y la pedofilia que son actos ejecutados por los seguidores de Satanás y que Dios no perdonará si no existe un verdadero arrepentimiento de corazón por el mal hecho. Porque si un infanticidio es el crimen cometido al privar de la vida a un niño, el atentar contra su candor e inocencia es un crimen mil veces más repudiable.

¡Vil y desgraciado el ser que mancilla a un niño y no se arrepiente de su maldad y peor aún, si la vuelve a repetir!.



No queremos ser ejecutores de la justicia, no es nuestra facultad hacerla. Dios y su Divinidad como Juez Justo determinará en el juicio final el castigo que merecen aquellos que pecan sin jamás arrepentirse de sus pecados.

Hermanos, nuestro escudo y defensa contra las arremetidas de satanás, es la oración.



Oremos para que este mundo nuestro se de cuenta que está en el camino equivocado y vuelva al camino que Nuestro Señor Jesucristo nos señaló.


Oremos para que los seres humanos reconozcan que Jesús es nuestra salvación y sin El nuestro final será la condenación eterna.


Oremos con el corazón y el alma, con fe y sin desmayo, siguiendo las súplicas que nos hace en cada una de sus apariciones nuestra Santísima Virgen María, Madre de Dios. Que ella sea nuestra intermediaria ante su divino hijo para que tenga misericordia de esta humanidad pecadora.

Oremos hora tras hora, día tras día, mes tras mes, año tras año sin fatiga ni desaliento hasta que Dios nos diga: "tu camino terrenal ha terminado" y merezcamos que también nos diga "ven hijo mío al Reino de los cielos para toda la eternidad"



Hermanos, nuestra Capilla de Adoración Eucarística Perpetua te espera con las puertas abiertas de par en par para que platiques con Jesús Sacramentado, Dios vivo, que te espera un minuto, una hora, o el tiempo que tu quieras ofrecerle retribuyéndole con verdadero amor el infinito amor que Èl siente por ti.

ALABADO Y ADORADO SEA POR SIEMPRE JESUS SACRAMENTADO
¡¡¡VIVA CRISTO REY!!!

jueves, 22 de julio de 2010

Dejad que los Niños Vengan a Mi

A propósito de la entrada en vacaciones de todos los niños y jóvenes estudiantes en nuestro país y también en ciudad cardel.


Un día, después de haber estado enseñando la Palabra de Dios a sus discípulos, se encontraba Jesús descansando, cuando un grupo de madres con sus hijos en brazos pretendieron acercársele para que los bendijera, mas los apóstoles se lo impidieron. Jesús, al darse cuenta de esto, se indignó y les dijo:

“Dejad que los niños vengan a mí, y no se lo impidáis.”


Los discípulos avergonzados dejaron pasar a los niños y Jesús tomándolos en sus brazos los bendecía.
Así es que a tí, madre de familia, Jesús te ordena que acerques tus hijos a Él. ¿Cómo?... Mediante su Palabra Santa, por medio de recibir a Jesús en su corazón, para que ellos reciban su Santo Espíritu, para que ellos estén seguros en las manos de Él y nadie les haga daño. Y cuando sean mayores, no se pierdan en las adicciones y en la maldad.

Jesús dice:

“Instruye a un niño en los caminos de Dios, y aún cuando sea mayor no se apartará de Él.”



Madre católica, madre cardelense, te pedimos, por y para la gloria de Nuestro Señor Jesucristo, que hagas que tus hijos conozcan y se acerquen a Jesús Sacramentado:


  • Llevándolos a la Capilla de Adoración Perpetua, por unos minutos, para que en ese Espiritual ambiente, el Santísimo Sacramento los bendiga.

  • Previamente, explícales que Jesucristo está vivo y presente en la Hostia Consagrada y es Dios que esta ahí también presente y que le agradece eternamente su visita y les ama con todo su Sagrado Corazón.
    Aprovecha para llevarlos a conocer la capilla, durante las mejores horas del día para los niños, por ejemplo, antes de ir de paseo, antes de ir al mercado, u otra actividad concordante.



  • Pero que la visita no les signifique molestia o presión alguna, tú sabes como convencerlos, haz que voluntariamente deseen ir y no por obligación.


  • Enséñales a querer a Dios, que Él ya los ama infinitamente desde antes y los espera sonriente y agradecido.
Madre, piensa que educando a tus hijos en la fe de Dios, estás plantando en sus corazones la semilla de amor hacia Él, quien es el que más goza y aprecia el amor de los niños.


La Adoración Eucarística Perpetua de Cardel, te invita a que visites al Santísimo con tus hijos guardando el debido respeto y dignidad.



Todo sea hecho para la gloria y alabanza de Dios.


¡Bendito y alabado sea por siempre Jesús Sacramentado!