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miércoles, 21 de diciembre de 2016

Escuelas Pastorales Diocesanas


En nuestro concepto, las Escuelas Pastorales Diocesanas, son la columna vertebral del conocimiento de nuestra santa religión, a la que todo buen católico debería de asistir.

Es menester que los Obispos, cabeza jerárquica de toda Diócesis, apoyen decididamente el establecimiento, funcionamiento y continuidad de estos Centros de Evangelización Laica a los cuales deberían asistir obligatoriamente y graduarse al final de sus estudios, los futuros militantes activos de la propagación, enseñanza y defensa de la religión católica.

Otro eslabón importante en la  cadena de esta importante catequesis, son los Decanatos, que agrupan a varios grupos de Parroquias que pertenecen a una misma región o zona y todas ellas forman en conjunto una Diócesis

A cargo de cada Decanato se encuentra un presbítero perteneciente al mismo Decanato y es nombrado por el Obispo de la Diócesis para un mandato rotativo y por un periodo determinado por el mismo Obispo.

Es importante que toda Escuela Pastoral sea la única en dictar los cursos para los diferentes servicios que puedan prestar los laicos en sus respectivas Parroquias. Ya sea, como ejemplo, 
  • Ministros de la Comunión, 
  • Ministros de la Palabra, 
  • Catequista y/o 
  • Agentes de Evangelización.


Deberìa evitarse que las Parroquias sean las encargadas de dictar estos cursos ya que se provocaría, sin desearlo, una diversidad de temas sobre la misma materia, es decir que el Plan de Estudios no sería uniforme y se contribuiría a la confusión de los fieles.

Los horarios, días de clase y duración así como los grados en que dictara cada curso completo, como también el lugar para el dictado de las clases, seria de acuerdo a la disponibilidad del alumno y del profesorado.

El personal docente seria escogido por el Director de la Escuela Pastoral según sus cualidades pedagógicas, conocimiento necesario para dictar la materia, vocación de servicio, vida cristiana ejemplar y de ser posible experiencia previa en la enseñanza.

El costo para los alumnos por la enseñanza seria gratuito. Y solamente cada alumno semanal o mensualmente contribuiría, con una suma simbólica, y al alcance de sus posibilidades económicas, para sufragar pequeños gastos de mantenimiento y útiles didácticos.

Estas son pequeñas sugerencias que nos hemos atrevido a poner a disposición de los que estén interesados en la propagación de estos Seminarios Laicos para el bien de todos los católicos, el crecimiento de nuestra Santa Iglesia y para la gloria de Dios Padre, Creador de todo el Universo.

En lo que respecta al aspecto exclusivo de nuestra propia experiencia y a motivo de un testimonio de prevención, les presento a todos los fieles católicos de nuestro Decanato la situación actual de la Escuela Decanal Diocesana.


Alumnos graduados en el presente año
3
Alumnos que entran al 4° año
5
Alumnos que entran al 3° año
3
Alumnos que entran al 2° año
1
Alumnos que entrarían al 1° año
*

* Depende de la cantidad de alumnos que se registren a partir de esta fecha hasta la tercera semana del mes de Enero 2017.


Las cifras son elocuentes, no deseamos señalar culpables ni responsables de ellas, todos, absolutamente todos somos los responsables de ellas.

Invocamos a todos los bautizados que deseen contribuir a su propio desarrollo y al engrandecimiento de su iglesia para que 

¡Acudan a su Parroquia! 

y soliciten información sobre nuestra 

Escuela Pastoral Decanal para Agentes de Evangelización.


¡En Dios esperamos, en Dios confiamos y en Dios creemos!



Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡ Viva Cristo Rey !!!


miércoles, 13 de enero de 2016

La Evangelización es el Mandato de Jesús (Mateo 28, 19-20)


“Todo poder se me ha dado en el cielo y en la tierra. Por eso, vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bautícenlos, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a cumplir todo lo que yo les he encomendado. Yo estoy con ustedes todos los días hasta que se termine este mundo.”


Con estas palabras Mateo termina el escrito de su Evangelio y Jesús inicia el Apostolado de la Evangelización.

Jesús nos incita categóricamente a cumplir con su divina orden de salir y buscar la multiplicación de su rebaño. Que todos conozcan la Buena Nueva, que es la Nueva y Eterna Alianza de Dios con el hombre y mediante la cual seremos dignos de ganarnos la vida eterna.

Esa es la misión de los laicos comprometidos, ser participativos en uno de los más importantes fines de la iglesia ecuménica, la de prolongar y extender la misión evangelizadora de Jesús y sus apóstoles y discípulos.

La Parroquia es el corazón de la Evangelización y sus Párrocos son los pastores que ordenan y guían al rebaño por el recto sendero hacia las verdes praderas de la virtud y a los puros manantiales de la fe con el objeto concreto de que conozcan a Dios y permanezcan en él. 

Esta es la iglesia particular, la iglesia circunscrita a un área territorial diocesana y contraída a un ámbito Decanal. La Parroquia con su estructura de diferentes grupos, llámense 
  • Movimiento Familiar Cristiano, 
  • Talleres de Oración y Vida, 
  • Legión de María, 
  • Adoración Nocturna, 
  • Adoración Eucarística Perpetua, 
  • Orden Seglar Franciscana 
  • y otros mas

forman un edificio vertical cuyo centro estático es el Templo y Oficinas Parroquiales, pero éste no es el concepto del mensaje de Jesús para la evangelización.

Requerimos que los Grupos Parroquiales se formen horizontalmente, que sus miembros se extiendan como las plantas que rastreando llevan la vida de sus frutos a lugares apartados de donde descansa su raíz.

Es aquí donde el sacerdote encargado de la Parroquia, humanamente no puede hacerlo todo, es imposible si quiere hacerlo bien. Necesita colaboradores eficaces y comprometidos que lleven la Parroquia, la Palabra de Dios y la Evangelización de Jesús, a esos pueblitos dispersos en la alejada periferia Parroquial.

Existen Escuelas Diocesanas Pastorales que forman Agentes de Evangelización y Catequesis y en la mayoría de ellas por no decir en todas, la cantidad de alumnos no excede de 10 y en algunos casos son solo 5 o 6 los estudiantes registrados.

¿Qué nos falta?... 

Interés humilde por concretar un proyecto que no consideramos nuestro y solo nos interesa lo que sale de “Nuestra Propia Cosecha” y en lugar de aportar candidatos a estas escuelas autorizadas, preferimos hacer en nuestras Parroquias nuestros propios evangelizadores vía “cursos al vapor”.

En nuestra humilde opinión es necesario trabajar en equipo y obtendremos mejores resultados, de otra manera dispersamos los esfuerzos y duplicamos las acciones. Esperamos y agradecemos tus comentarios y sugerencias.



Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡ Viva Cristo Rey !!!



miércoles, 27 de mayo de 2015

¿Qué debemos hacer para combatir el mal en todas sus formas y modalidades?


En estos días de Mayo en que, junto con nuestra Santa Iglesia Católica, celebramos fechas importantes en nuestro Año Litúrgico como son, 


  • La Ascensión del Señor
  • La Fiesta de Pentecostés
  • La Festividad de la Santísima Trinidad
  • y La Celebración de Corpus Christi o de la Santísima Eucaristíaen los principios de Junio.

Piadosa y jubilosamente, asistimos a todas y cada una de las mencionadas festividades, contribuyendo con nuestra presencia y oraciones,  a dar testimonio de nuestra fe.

Nuestras súplicas espirituales a Dios Todopoderoso, son en su mayoría, que Él con su infinita misericordia, nos proteja y aleje de nuestro mundo los símbolos de la maldad propiciada  por el maligno demonio.

Esta actitud contemplativa es digna de merecer nuestro reconocimiento a poner en las Manos de Dios Nuestro Señor, la solución. Intención loable del hijo que solicita la protección y ayuda al padre.

No queremos ser críticos de una situación a la que hemos llegado  por la  falta de una acción de valentía y lucha contra el mal, propiciada por todos nosotros. Es necesario que dejemos de lado nuestra tibieza religiosa, dejando que todo pase sin hacer nada.

No pretendemos que salgamos a combatir con armas de muerte a los seguidores de Satanás... ¡De ninguna manera!, porque estaríamos llegando a las prácticas empleadas por el mismo demonio. "No matarás" es uno de los Mandamientos de la Ley de Dios.

¡Salgamos!, sí, ¡salgamos a las calles armados del bien para combatir al mal!. Para combatir algo eficazmente hay que conocerlo en todos sus disfraces y artimañas. Hay señalar al mal, desnudarlo y hacerlo conocer por todos, para que podamos saber que es o quién es y así ser capaces de revertir las ofensas a Dios,  en la adoración que Él se merece.

Empecemos por casa, para estar debidamente preparados. Hagamos un pequeño "Manual de Acciones" que cada uno debe cumplir estrictamente. Como una línea a seguir sugerimos:

  • Corregir y enseñar con el buen ejemplo. Nuestro comportamiento es el testimonio de nuestra verdadera identidad.
  • Señalar el mal donde lo veamos y detectemos.  ”No dejar hacer, dejar pasar." reconviene al hermano que no actúa según las normas establecidas. Hazlo primero a solas personalmente, si no lo entiende hazlo con la presencia de un testigo, y si persiste hazlo en público.
  • Toda corrección debe ser llevada a cabo con conocimiento de la causa que se va a enmendar, debe hacerse con la plena certidumbre de que deseamos ayudar al infractor por amor a Jesús y para la gloria de Dios Padre. Nuestra buena acción debe ser un tributo a la humildad y un rechazo a la vanidad y a la soberbia personal. La meta es la victoria de la causa desprovista de toda vanagloria individual.
  • Para poder llevar a cabo esta misión de reversión es fundamental el conocimiento de nuestra fe religiosa, para así estar debidamente preparados para el cumplimiento de nuestro apostolado de salvación. No podemos catequizar sino estamos debidamente catequizados.


Queridos hermanos un medio eficaz,  para obtener nuestra cabal preparación, es la de asistir a una Escuela Pastoral Diocesana, donde obtendremos la capacitación idónea para empezar nuestra misión de  evangelización de renovación.

Estamos seguros que con nuestra actitud,  nuestras oraciones serán más agradables a Dios y Él nos fortalecerá con los dones de su Espíritu Santo para que podamos cumplir así su voluntad:  ¡La victoria final del bien sobre el mal!


Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡Viva Cristo Rey!!!