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miércoles, 2 de marzo de 2016

Cuaresma Tiempo de Oración, Reflexión, Reconciliación y Conversión.

Ya se nos ha ido un poco más de la mitad  de este hermoso Tiempo Litúrgico de Oración, de  Reconciliación y de Conversión, hagamos un paréntesis, para llevar a cabo una introspección sincera a nuestra conciencia y preguntémonos: 

¿He cumplido cabalmente en este lapso, con lo que 
la Santa Iglesia nos ordena cumplir?

Lo que nuestra Santa Iglesia nos ordena en este tiempo es que nos preparemos debidamente para celebrar la Semana Santa y la Pascua. Días en los que recordamos los hechos culminantes de nuestra fe, en los que damos testimonio de nuestro amor y agradecimiento a Dios Padre, en el sacrificio que Dios Hijo realizó para salvarnos del pecado y darnos la Vida Eterna.

No solo con el Ayuno y Abstinencia habremos cumplido con nuestra obligación cuaresmal. Es verdad que la penitencia y la mortificación física y espiritual contribuyen a preparar nuestras almas para dar fuerza y valor a nuestro compromiso con Dios, pero no olvidemos que nuestros Actos de Amor son las verdaderas ofrendas, las cuales, son inmensamente agradables a Dios Nuestro Señor.

La Oración debe ser intensa y comprometida para establecer un dialogo con nuestro creador, mediante la cual reflejemos nuestra más profunda humildad, nuestro más virtuoso respeto y nuestro más irreversible amor. La Oración no debe ser un medio para obtener la satisfacción de un deseo personal, más material, que espiritual, la Oración debe ser un 

"Hágase en mí tu voluntad, porque en tí yo espero,
en tí confío y sobre todo, en tí creo"

Es necesario observar nuestra Reconciliación con Dios durante el Tiempo de Cuaresma. Es imposible cumplir con nuestra obligación de católicos si no estamos plenamente Reconciliados con Dios, es decir, 
  • Estar en Gracia de Dios, 
  • Haber recibido la Sagrada Eucaristía y
  • Tener a Jesús Vivo en nuestro corazón y no alejarlo por el pecado.

Luego de estar en Paz y Gracia de Dios, debemos buscar la reconciliación con nuestros hermanos. En el Tiempo de Cuaresma debemos volver a distribuir nuestro amor a todos aquellos hermanos que los hubimos alejado, sea cual fuere la causa, perdonarlos si nos han ofendido o pedirles perdón si los hemos ofendido.

Es decir que:

La Cuaresma es la Limpieza del Alma para hacerla digna
de dirigirse humildemente a nuestro Dios. 

Esta limpieza profunda y minuciosa del alma es, como en muchas ocasiones de nuestra vida social, nos aseamos, vestimos correctamente, y nos preparamos para asistir a una ceremonia o fiesta a la que hemos sido invitados; y nos arreglamos para demostrar nuestro respeto a la ocasión o al festejado, ponemos todo nuestro afán en presentarnos lo más adecuadamente posible para ser partícipes dignos del acto a celebrarse y en algunos casos llevamos un regalo que escogemos de acuerdo al sentimiento que deseamos expresar a nuestro anfitrión.

¿No será, pues, nuestra preparación durante el Tiempo de Cuaresma, para festejar la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo en la Fiesta de la Pascua, un propósito mucho más importante para nuestra almaque prepararnos para asistir a cualquier otro acto social mundano?


¡Todo lo escrito, nos anima a seguir con obediencia
lo que la Santa Madre Iglesia Católica 
nos obliga a cumplir en este Tiempo de Cuaresma!


¿Y nosotros cómo cumplimos con lo que nos manda la Iglesia?

He aquí la pregunta que solo cada uno, en nuestra profunda intimidad espiritual podremos responder.

Ni nuestro Director Espiritual, ni nuestro Párroco, ni nuestro Obispo, ni nuestros padres, hermanos o demás familiares, ni nuestros mejores amigos, responderán por nosotros, ¡¡nadie!!, absolutamente nadie, solo tú.

Sólo tú, con tu alma de rodillas ante Jesús crucificado, viéndole sufrir el martirio de su muerte y sufriendo tú, ese mismo martirio de clavos, espinas, lanzas que cual dardos de dolor infinito, atraviesan su corazón amoroso.

¡¡En ese momento, tú le darás a tu iglesia,
la respuesta que nadie podrá dar por tí!!



Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡ Viva Cristo Rey !!!


miércoles, 26 de agosto de 2015

Los Sacramentos


Hemos creído conveniente señalar en esta oportunidad en nuestro post semanal, como un deber de evangelización general, el tema de los Sacramentos, que muchos católicos o hemos olvidado o no los conocemos.

Los Sacramentos son signos sensibles y eficaces de la Gracia, instituidos por Jesucristo para nuestras almas, y confiados a la Iglesia para su administración.

Después de su Ascensión a los Cielos, Jesús desaparece físicamente de entre los hombres; sin embargo, quiso prolongarse y vivir en una comunidad pequeña de creyentes, que le reconocen como el Único Señor y se reúnen en su nombre para glorificar a Dios. Esa comunidad se consolida el Día de Pentecostés. Esta comunidad es la que hoy llamamos Iglesia, palabra que significa Asamblea.

¿Cuáles son los Sacramentos?... Son siete a saber:

1) Bautismo: Dios nos da su vida divina, la entrada a la Iglesia Católica y nos hace participes de Cristo Profeta, Rey y Sacerdote y heredero del cielo.

2) Confirmación: Dios nos confiere la madurez espiritual para la lucha y nos capacita para ser Apóstoles de Jesucristo y Testigos de su palabra.

3) Comunión: Dios nos alimenta con el Cuerpo y Sangre de su hijo Jesucristo y nos hace crecer en la caridad.

4) Penitencia o Reconciliación: Dios nos ofrece este Sacramento por medio del Sacerdote, nos perdona nuestros pecados y nos ayuda a vencer las tentaciones.

5) Unción de los Enfermos: Dios nos ofrece este Sacramento para prepararnos a afrontar con confianza el momento de la enfermedad y de la muerte, confortándonos en el sufrimiento y sosteniéndonos en las tentaciones finales y así preparándonos para mirar con gozo la eternidad.

6) Orden Sacerdotal: Dios ofrece este Sacramento a hombres varones a quienes Él ha elegido para servir a la comunidad creyente, como Ministros Sagrados y Administradores de sus Misterios.

7) Matrimonio: Dios regala este Sacramento a hombres y mujeres que sienten su llamada para formar una familia y así perpetuar la especie humana. El matrimonio es signo eficaz del amor esponsal que Cristo tiene hacia su iglesia.



Podemos clasificar a los Sacramentos de la siguiente forma:
  • Sacramentos de iniciación: 
    • Bautismo, 
    • Confirmación 
    • Comunión.
  • Sacramentos de Sanación
    • Penitencia 
    • Unción de los enfermos.
  • Sacramentos de Servicio: 
    • Orden Sacerdotal 
    • Matrimonio.



Cada Sacramento es un signo visible, instituido por Jesucristo con el que obtenemos una Gracia que Dios nos daLa gracia es un don sobrenatural que Dios nos concede para alcanzar la vida eterna.

El Bautismo nos hace cristianos, nos da la Gracia de ser Hijos de Dios y miembros de la Iglesia.

Confirmación nos da la Gracia de llenarnos del Espíritu Santo con sus dones, y nos hace perfectos Cristianos y Apóstoles de Cristo.

Penitencia o Confesión nos da la Gracia del perdón de los pecados cometidos después del Bautismo.

Comunión o Eucaristía es el Sacramento que nos da la Gracia de recibir el Cuerpo y Sangre de Cristo bajo las especies del Pan y del Vino.

Unción de los Enfermos nos da la Gracia de aliviar el alma y el cuerpo del cristiano gravemente enfermo.

Orden Sacerdotal es el Sacramento por el cual algunos cristianos son elevados a la dignidad de Ministros de Dios (Sacerdotes)

Matrimonio Cristiano significa la unión de un solo hombre con una sola mujer para siempre y les da la Gracia para cumplir fielmente los deberes de esposos y padres.

Queridos hermanos ahondemos nuestros conocimientos sobre los Sacramentos, apoyándonos en los muchos libros escritos sobre el tema, y que están disponibles en las librerías católicas de todo el mundo. Así mismo, en internet podemos consultar las fuentes católicas autorizadas que nos permitirán aumentar nuestro conocimiento sobre los Sacramentos.

Pidamos a Jesús Sacramentado gue nuestros deseos de ampliar nuestros conocimientos para el robustecimiento de nuestra fe, nos lleven a conocer y amar a Dios con el mismo amor que Él nos ama.


Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado

¡¡¡ Viva Cristo Rey !!!



miércoles, 28 de enero de 2015

¡Estamos a Tiempo!


¡Estamos a tiempo para prepararnos para 
nuestra próxima Cuaresma 2015!

El próximo mes de Febrero, el día 18, Miércoles de Ceniza, la Iglesia Católica iniciará el Tiempo de Cuaresma.

Estamos a tres semanas del inicio de la celebración, que antecede el acontecimiento culmen  de nuestra religión:  La Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo Nuestro Señor y Redentor.

Es pues necesario que nos preparemos adecuadamente de manera espiritual para participar en el evento Litúrgico que merece nuestra mayor consagración y solemnidad.
Ya el Papa Francisco nos ha dado una pauta al proclamar que esta Cuaresma debe estar recubierta por el más puro y hondo sentimiento de nuestros corazones, es decir, esta Cuaresma debe ser una ¡Cuaresma de corazón!Una Cuaresma en la que el arrepentimiento, la penitencia y la reconciliación nos acerquen más al dulce Jesús que se inmoló por nuestra salvación. 

Que estas tres acciones lleven en ellas no una intención sino una firme determinación de nuestro corazón de cumplimiento y expresión del amor que tenemos al Hijo Único de Dios, amor que no lo podemos ofrecer ni compartir con nadie más, solamente con Él.


Demos inicio ya a nuestra Preparación Cuaresmal

¡No caigamos en la desidia del "mañana"!, 

¡No busquemos excusas porque el tiempo ha llegado y es hoy!.


  • Reza una oración de ofrecimiento, en la que le puedas decir a Dios: ¡SI! al llamado que te hace para acercarte a Él. No necesitas buscar una oración especial, reza la que tú mismo puedas sentir en tu corazón, una oración que lleve tu confianza y tu fe en el amor que le ofreces humildemente a Dios. Y con esto habrás dado el primer paso a tu preparación.


  • Establece un momento en tu vida diaria a partir de hoy para buscar en tu alma todo rastro de mal que pueda estar allí escondido, descúbrelo y arrójalo fuera de ti. No importa que sea un minuto o una hora, lo importante es que sea una limpieza verdadera de tu conciencia y ¡que lo que arrojaste ayer no lo vuelvas a recoger hoy!


  • Cada día deja de hacer algo  material que te de mucha satisfacción o prívate de comer el manjar que más te deleite, ésta es la verdadera Penitencia que le agrada a Dios ver en ti.


  • Antes del inicio de la Cuaresma reconcíliate con el hermano o la hermana con quien estés enojado o alejado, tú sabes cómo hacerlo, no hay libros o tratado que te diga cómo hacerlo. Simplemente perdona y olvida.


Y cuando ya hayas cumplido con el mundo...

¡Reconcíliate con Dios!

Recíbelo en tu corazón y no lo vuelvas a arrojar de él. 

Día, día, paso a paso estarás iniciando el camino a una Cuaresma Bendita en la que mediante la oración y la caridad renueves tus votos Bautismales y vuelvas a ser un Hijo Nuevo de Dios

Así en esos cuarenta días de arrepentimiento, penitencia, reconciliación  y oración llegarás a una Semana Santa lleno de verdadera vocación religiosa que te permitirá sentir en todo tu ser la magnitud del Sacrificio de infinito amor,  en la Pasión, Muerte y Resurrección, del Cordero de Dios, Jesús Nuestro Señor.

Y después llegará el Día de Gloria con la Resurrección de Jesucristo y para tí.  Si has mantenido tu purificación y perseveras en ella, habrás iniciado sin duda el camino de la peregrinación al destino de tu santidad. Porque ésa es la voluntad de Dios, ¡Que todos seamos Santos!.

Que la Santísima Virgen María guíe tus pasos en la tierra, para poder algún día, recibirte amorosa en sus brazos allá en el cielo.



Alabado y adorado sea por siempre Jesús Sacramentado


¡¡¡Viva Cristo Rey!!!