Buscando en un Diccionario de la Lengua Española, la palabra “gratitud”, me encontré con este simple significado: Agradecimiento.
En mi humilde investigación, fui a enterarme en el mismo diccionario, lo que significa agradecimiento y dice: “Acción y efecto de Agradecer; gratitud"... y seguí adelante, en pos de lo que quiere decir la palabra agradecer, y he aquí lo que hallé:
Sentir o mostrar gratitud: agradecer a un bienhechor.
Fig. Corresponder a un beneficio o favor.
No es fácil la tarea de buscar y encontrar un vocablo que nos ayude a expresar nuestro agradecimiento o gratitud con alguien que nos proporciona un beneficio o favor sin ningún interés personal.
¿Será por esta razón que muchas personas no sabemos lo que es agradecer o dar las gracias por algo que recibimos gratuitamente, sin beneficio alguno para el que nos lo da?
En estas épocas de crisis espiritual en todo el mundo es notable la ingratitud del ser humano por los favores que recibe primero de Dios Nuestro Creador y en segundo lugar los que recibe de sus hermanos y semejantes.
La gratitud es un valor espiritual y moral que las personas están olvidando y en su mayoría ya no la expresa ni con palabras ni con acciones.
Para corroborar lo anterior, permítanme queridos lectores, relatarles un simple ejemplo sucedido hace unos pocos días en un autobús:
Sean ustedes queridos lectores los que razonen sobre las dos actitudes de los personajes del relato, el que da un favor y la que lo recibe.
Este es un ejemplo entre humanos, en el que se refleja una actitud generalizada que está haciendo desaparecer de nuestras costumbres la gratitud.
Analicemos ahora queridos hermanos, como actuamos en la relación con Dios Nuestro Señor. Él nos llena diariamente de bendiciones, gracias, dones y favores desde el día que nacemos hasta el día de nuestra muerte. ¿Y nosotros acaso recordamos agradecerle su infinita bondad, su infinita misericordia y su infinito amor?

En la Biblia hay muchos pasajes que se refieren a la gratitud y agradecimiento a Dios, he aquí un par de ellos:
“El rey David expresó 'Bendice alma mía a Jehová y no olvides ninguno de sus beneficios' " (Salmo 100: 4 -5).
Y solo uno de los leprosos sanados por Jesús, volvió para darle gracias y Jesús preguntó; “¿Dónde están los otros nueve?”.(Lucas 17: 11-19)
"Quien me ofrece su gratitud, me honra" (Salmo 50:23)
Para terminar hermanos, sabemos de un adorador que una hora a la semana, en su Capilla de Adoración Eucarística Perpetua, la dedica solo para agradecer a Dios y a Jesús Sacramentado, los beneficios y favores recibidos, excluyendo en ella cualquier clase de petición personal.
Creemos que es una acción digna de imitar, no solo pidamos, también agradezcamos lo que recibimos ya sea algo que pedimos o algo que Dios nos otorga aun sin solicitarlo.
Alabado y Adorado sea por siempre Jesús Sacramentado
¡¡¡Viva Cristo Rey!!!
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